Sesión informativa en el Casino de Baena
El director de Greenar, Diego Aranda Pérez, mantiene un desayuno informativo en el Casino de Baena con cooperativas y almazaras para explicar el proyecto impulsado junto a Oleícola El Tejar y Vorn Bioenergy Iberia
El director de Greenar, empresa que junto a Oleícola El Tejar y Vorn Bioenergy Iberia promueve la instalación de varias plantas de biogás en Andalucía, entre ellas en Baena, defendió este martes la necesidad de implantar esta tecnología para garantizar el futuro del sector oleícola. Diego Aranda Pérez participó en un desayuno informativo celebrado en la Sociedad Cultural Casino de Baena, al que asistieron agricultores, representantes de cooperativas, almazaras y fábricas, con el objetivo de explicar el proyecto y resolver dudas sobre la gestión del alperujo.
“Yo soy el director de Greenar, la empresa que está desarrollando los proyectos junto a Oleícola El Tejar y Vorn Bioenergy, todos los proyectos de biogás en Andalucía, que están enfocados a transformar el 40% del alperujo de Andalucía en biogás”, comenzó explicando.
El encuentro, según detalló, estaba abierto a agricultores de Baena, “la idea es hablarles un poco del futuro del sector, del futuro del alperujo. El sector tiene muchas amenazas: la subida de los sueldos, que no se encuentra personal, el tema de la lluvia ahora que no se puede recoger la cosecha. Pero a medio plazo nos encontramos que va a haber un cuello de botella en el siguiente paso de la cadena productiva del aceite de oliva, que es la gestión de ese alperujo”.
Aranda recordó que en 2030 entra en vigor una directiva europea que limitará las emisiones de las orujeras, donde actualmente el alperujo se seca mediante procesos que generan humos y olores, “nosotros venimos a darle una alternativa al olivar y a los agricultores para hacer desaparecer ese alperujo, además de producir energía y fertilizantes”.
El proyecto, explicó, está impulsado por Oleícola El Tejar y contará con una fuerte implicación del sector, “más del 80% de la materia prima que se va a tratar viene de Oleícola El Tejar y va a reducir el 70% de los humos de la planta, venimos a compartirlo con los agricultores de Baena para que sepan de primera mano qué es lo que se está planteando en su pueblo”.
“Europa prohíbe una cosa y da la oportunidad de hacer otra”
Sobre la necesidad de estas instalaciones, Aranda apuntó, “antiguamente el alperujo se echaba directamente a los ríos, luego llegó una tecnología más moderna, las orujeras como las conocemos actualmente y ahora viene una tecnología nueva. Desde la directiva europea se están prohibiendo las emisiones y promocionando una nueva forma de aprovechar esos residuos”.
En su opinión, el contexto europeo obliga a evolucionar, “tenemos una dependencia energética bárbara y el problema de que esas emisiones son molestas, entonces desde Europa se prohíbe una cosa y se le da la oportunidad a que se haga otra con ese recurso: producir energía, fertilizantes y reducción de emisiones”.
En términos económicos y laborales, el director de Greenar cifró en “alrededor de 10 empleos directos” los puestos que generaría la planta en funcionamiento, además de “muchos más durante la construcción” y “unos veintitantos indirectos relacionados con la logística”.
También subrayó el retorno económico para el sector, “el 30% de los dueños de esta planta van a ser los propios agricultores a través de la cooperativa de segundo grado. Los agricultores van a cobrar por ese residuo que ahora mismo es un desecho y que tienen que evaporar con un coste energético”. La inversión prevista para cada planta ronda los 40 millones de euros.
Olores, emisiones y oposición ecologista
Uno de los asuntos que más preocupa es el de los olores. Aranda aseguró que “cuando se pone una planta de biogás asociada a una orujera, las emisiones y los olores se reducen un 70%”. Añadió que la clave está en el diseño, “es muy importante hacer una planta bien diseñada desde el principio, que toda la planta esté cubierta y que se traten todos los gases correctamente, son instalaciones de máxima tecnología que vienen a reducir emisiones, no a aumentarlas”.
Respecto a la oposición mostrada por Ecologistas en Acción, indicó que “nos hemos intentado poner en contacto con ellos en varias ocasiones y nunca han querido sentarse a hablar con nosotros. El proyecto medioambiental todavía no ha salido a información pública y se está criticando sin conocerlo”.
Aranda defendió la necesidad de un debate técnico, “esto no puede ser una cuestión ideológica, hay que preguntarse si queremos reducir las emisiones de las chimeneas y sus olores asociados o no queremos. Y si no queréis este proyecto, ¿cuál es la alternativa?”.
Transporte y uso de purines
En relación con el tráfico de camiones, aseguró que “el 85% de la materia prima viene por tubería directamente desde Oleícola El Tejar, cero camiones”. El resto correspondería en parte a estiércol necesario para el proceso biológico.
Preguntado sobre ¿si la planta viene a solucionar el problema del residuo del alperujo, porque el proyecto contempla el uso de purines y restos animales? Aranda explicó que “la digestión anaerobia necesita nitrógeno y el alperujo no lo tiene, sin ese aporte las bacterias no sobreviven. Es un requisito indispensable”. La proporción máxima de estos aportes externos sería “en torno al 15 o 17%, como máximo el 20%”.
En relación al impacto que tendría la planta en el tráfico y las infraestructuras rurales de Baena, aseguró que supondría “como máximo 10 camiones al día entre semana, menos de un camión a la hora en jornada laboral”. Además, aseguró que “esos camiones nunca pasarán por el centro del pueblo”.
El proyecto forma parte de un plan más amplio promovido por Oleícola El Tejar, Greenar y Vorn Bioenergy Iberia, que contempla una inversión global de 350 millones de euros en municipios como Baena, Cabra, Espejo, Palenciana y Pedro Abad.
Los promotores sostienen que estas plantas son “imprescindibles para solventar los problemas del olivar” y garantizar la viabilidad futura del sector en un contexto de crecimiento del olivar intensivo y endurecimiento de la normativa ambiental europea.
Las primeras instalaciones podrían comenzar a construirse a finales de 2027, con el objetivo de que todas estén operativas en 2030, coincidiendo con la entrada en vigor de la nueva normativa europea.
Más historias
Éxito de los tres toboganes acuáticos instalados durante el verano en distintos puntos de Baena.
Las Fiestas Patronales en la pedanía de Albendin 2026
El ayuntamiento de Baena invierte más de 300.000 euros en maquinaria para mejorar el mantenimiento de parques y jardines