Terminan los actos de los dos centenarios de la hermandad de Nuestra Señora de la Soledad de Baena

Foto de familia de los hermanos de la cofradía y de lo reconocimientos

El hermano mayor de la hermandad de Nuestra Señora de la Soledad, Juan Mariano Fernández García, ha dicho a Cancionero que “ha sido un año muy entrañable, de mucho trabajo, pero con un ambiente envidiable dentro de la hermandad, siempre hemos tenido una muy buena respuesta del pueblo de Baena en los actos organizaos” y ha agradecido “la colaboración y el trabajo de su junta directiva, la hermandad en general y el consiliario”

El máximo responsable de la hermandad hacía estas declaraciones con motivo del cierre de los dos centenarios, el de la reorganización de la hermandad y el de su aparición por primera vez en el libro de actas como un grupo diferenciado dentro de la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús, Santo Cristo del Calvario y Soledad d María Santísima.

Para este cierre la hermandad había programado, el rezo del Rosario en el Convento Dominico de Madre de Dios con las monjas de clausura, “por el lazo fraternal que nos une y como consecuencia de la experiencia vivida el año pasado con motivo de la salida extraordinaria y el traslado de la Virgen al convento, donde se vivieron momentos de mucho recogimiento y emocionantes” y además, el tradicional besamanos que todos los años viene celebrando en cuaresma,

En este sentido, ha apuntado que “hemos reconocido la permanencia de los hermanos de más de 25 y 50 años en la hermandad, el trabajo realizado por la camarera, que siempre nos sorprende con cosas nuevas, a dos personas por su prestación desinteresada y continua, la colaboración de la Centuria Romana de la Virgen de las Angustias y la Cuadrilla de los Sayones, a los que se les ha entregado un cuadro conmemorativo, creíamos que era el momento idóneo, y al consiliario, que nos ha dado todo tipo de facilidades para organizar los actos en todo momento, con un trato de cariño y respeto y con la crítica justa para no desviarnos”.

Ha significado el contacto mantenido con las Monjas Dominicas, “han sido unos momentos muy entrañables, ya casi se convierte en una relación familiar” y ha dado a conocer que “se les ha entregado un cuadro con la virgen en el altar en el día de la visita”, manifestando que “para nosotros ha sido un orgullo poder ir al convento y rezar un rato en ese palacio de paz, de oración y de recogimiento “.

Por otra parte, ha hecho mención a cómo iba vestida la imagen, “nos hacía mucha ilusión ver vestida la virgen de claro a diferencia de como la vemos en la Semana Santa, siempre de luto, y pensamos que los actos de los centenarios eran una buena ocasión, la imagen es preciosa, cualquier ropa le sienta bien, volveremos a verla con sus colores habituales, hoy también era el día para verla de nuevo así”

Por último, ha recordado que “aunque cerramos los actos de los centenarios con el besamanos, nos queda pendiente terminar y presentar el libro sobre la hermandad, que nos hubiera gustado incluir en los actos programados, y una exposición sobre el ajuar de la virgen, que todavía está en el aire”.

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