Final de las dos representaciones en el Teatro Liceo de Baena
El teatro Liceo volvió a convertirse en punto de encuentro cultural en Baena gracias a las representaciones organizadas por el colegio Espíritu Santo, que lograron congregar a un público numeroso y diverso. Bajo la dirección de Herminia Oteros, el profesorado del centro se subió al escenario para dar vida a dos cuentos clásicos adaptados, combinando humor, valores educativos y un marcado carácter solidario.
La respuesta del público no pudo ser más positiva, “hemos visto a mucha gente, el teatro estaba totalmente abarrotado de público, la gente ha respondido y ha respondido muy bien con esos aplausos al final”, subrayaba Oteros, visiblemente satisfecha tras el resultado de semanas de trabajo.
La directora destacó que el éxito no es casual, sino fruto de un proceso largo y cuidado, “llevamos preparándola desde el principio de curso, se hace la adaptación del texto y los ensayos propiamente dichos ya con los grupos terminados a partir de enero, después de volver de Navidad”, explicó. Un trabajo que ha implicado a cerca de una treintena de participantes sobre el escenario, además de un equipo técnico y organizativo esencial.
Uno de los elementos más singulares de esta iniciativa es que son los propios docentes quienes protagonizan las obras. Una decisión con un claro objetivo pedagógico, “intentamos invertir los papeles, que los mayores hicieran cuentos para niños, somos un colegio y lo que queremos es que vengan alumnos, adolescentes, pequeños, grandes, todos”, señaló.
Las obras elegidas, adaptaciones de cuentos clásicos como Blancanieves o El enano saltarín, buscaban acercar historias conocidas desde una perspectiva diferente, “no es lo mismo leer un cuento que interpretarlo en el teatro”, apuntó Oteros, quien también insistió en la importancia de transmitir valores, “siempre intentamos transmitir cosas buenas, que seamos honestos, que seamos verdaderos”.
El proceso no ha estado exento de dificultades, especialmente en la puesta en escena, “lo más complicado ha sido recrear los distintos ambientes, no tenemos medios para hacer un decorado que se gire”, reconocía la directora, quien se definió como “una humilde aficionada a esto”, pese a su amplia trayectoria en el ámbito teatral educativo.
El proyecto ha sido un claro ejemplo de trabajo en equipo. Oteros quiso poner en valor la implicación del profesorado y del alumnado, “encuentro muchísima colaboración por parte de mis compañeros, hemos tenido muy buen rollo, muy buen feeling entre nosotros y yo creo que se ha notado en el escenario”. También destacó el papel de estudiantes de bachillerato que han colaborado en los cambios de escena y en la organización.
El componente solidario es otro de los pilares fundamentales de esta iniciativa, “todo lo que sacamos es para apoyar proyectos del colegio o de la congregación, intentamos que el coste sea mínimo para que todo vaya destinado a mejoras o a fines solidarios”, explicó.
Con más de una década de trayectoria, este formato se desarrolla desde 2013, el teatro del colegio Espíritu Santo se ha consolidado como una cita imprescindible en la vida cultural de Baena. “Es una actividad de convivencia, a veces ni nos vemos por los horarios y esto es un punto de encuentro”, añadía Oteros.
Finalmente, la directora quiso agradecer el respaldo recibido, “gracias al pueblo de Baena por siempre venir a vernos y a todos nuestros alumnos y padres por apoyarnos”. Un reconocimiento que refleja el espíritu de una iniciativa que, año tras año, demuestra que la educación, la cultura y la solidaridad pueden ir de la mano sobre un escenario
Más historias
José María Casado, «soy un enamorado del cine, aunque salga trasquilado»
Juan Laguna hace un balance muy positivo del campamento celebrado en el Albergue Diocesano Cristo Rey de Villanueva de Córdoba
Intensa agenda cultural para todos los públicos en el mes de agosto en Doña Mencia