“Ser misionero es ensanchar el corazón”: entrevista al padre Rolando, misionero javeriano

Escuela Misionera en Baena en el centro Interparroquial San José

El padre Rolando, misionero javeriano y estrecho colaborador de la Delegación de Misiones de Córdoba, visitó Baena con motivo de la puesta en funcionamiento de la Escuela de Misiones. Con décadas de experiencia en Camerún, Chad y Marruecos, comparte una vida marcada por la vocación, los desplazamientos y el encuentro con culturas y religiones diversas. Esta es su conversación, sincera y directa, donde repasa su vocación, su misión y los proyectos solidarios que impulsa la asociación Entretejiendo.

Usted es muy conocido en Baena. Se le recuerda con cariño.
Bueno, eso es lo que dicen. Un saludo para la gente de Baena, que yo quiero mucho.

– ¿Con quién estamos hablando exactamente?
— Yo soy Rolando, misionero javeriano, colaboro mucho con la Delegación de Misiones de Córdoba, y por eso me encuentro aquí. Porque, bueno, sabéis de la Marcha Misionera de Córdoba, que nació en Baena. Nació la primera, fue aquí, y se llamaba Santo Domingo Henares.

Entonces, hay escuelas misioneras en diferentes parroquias, aquí en Baena, Villanueva del Duque, en Benamejí, en Jauja y Puente Genil. Se trata de preparar esa Marcha Misionera, y ¿qué es una Marcha Misionera? Pues es algo donde se invita a jóvenes, a adolescentes, a caminar, a abrir horizontes, a ensanchar el corazón y pensar un poco más allá de nuestros rincones, de nuestras familias, porque eso es lo misionero.

“Un misionero es alguien enamorado de Jesús”

– ¿Qué es ser misionero en estos tiempos?
Dar testimonio de algo bello. Yo digo que un misionero es aquel que se ha enamorado de Jesús. Jesús se preocupaba del pobre, del indigente, del vulnerable. Y entonces un misionero quiere repetir eso que hacía Jesús, pero hoy, en el siglo XXI donde incluso las fronteras, aunque parecen cercanas por lo digital, por el WhatsApp y esas historias, pues a veces siguen siendo muy grandes, desde el punto de vista Cultural, religiosa, étnica y, sobre todo, de la indiferencia.

Ser misionero es tocar esos rincones del ser humano para abrir y ensanchar corazones.

El carisma javeriano

– ¿Qué significa ser misionero javeriano?
A lo mejor Francisco Javier ya no se conoce. Es el patrono de las misiones, nacido en Navarra. Él tuvo solo 10 años de misión, pero abrió Japón, estuvo en la India, quería entrar en China. Nuestro fundador es un italiano que se enamoró del estilo de Francisco Javier y nos fundó.

Los misioneros javerianos llevamos el Evangelio a los no cristianos. Lo propio nuestro no es vivir en países de antigua cristiandad, sino ir a aquellos lugares donde normalmente no se conoce a Cristo.

“Yo no quería ser misionero… ni cura”

– ¿Y usted por qué es misionero?
Es una vocación. Yo no quería ser misionero, no quería ser cura. Yo trabajaba en un banco, trabajé en un banco, imagínese. Dejé el banco, sí, yo renuncié. Tenía 21 años cuando renuncié, porque empecé a trabajar muy joven, con 17 años.

Yo tenía novia, me quería casar, pero empecé a sentir aquello de que no valía la pena estar pensando solo en uno. “Yo me di cuenta que Dios me llamaba, ella ya se ha casado, tiene hijos y seguimos con una buena relación”.

Si voy a dar mi vida a Dios, que sea lo mejor. Y para mí lo mejor era la misión. Dejar mi país, México, e irme lejos.

Marruecos, Camerún, Chad: una vida lejos

– ¿A qué lugares le llevó la misión?
He vivido en Camerún 6 años, en Chad 9 años y en Marruecos 5 años.

Llegué con 26 años, enamorado de todo. Aprendí que los otros, aunque tengan otra religión, tienen valores humanos idénticos. Poco a poco uno se da cuenta de que Dios se nos ha adelantado a los misioneros.

No se trata de orar y encerrarse en la iglesia. Se trata de ir a todos los rincones, a los lugares donde están los más vulnerables.

“La única vez que sentí miedo fue en un golpe de Estado”

– ¿Nunca tuvo miedo?
La única vez fue en 2008, en un intento de golpe de Estado en Chad. Yo estaba en una aldea, en bicicleta. Me encontré unos militares. Me habló en árabe, yo no hablaba árabe. Una abuela me tradujo. “¿Y este quién es?” — “Pues es el cura”. Preguntó por qué no hablaba árabe y le dije: ¿por qué no hablas francés? La mujer dijo: habla nuestra lengua. Me dejó pasar. Pero sentí miedo, ¿sabes? La única vez.

La misión hoy: llamados a ir más allá

– ¿A quién le diría hoy que se haga misionero?
Lo más importante es escuchar el corazón, escuchar lo que Dios quiere de uno. Cuando uno hace lo que Dios quiere, uno es feliz.

Si estás sintiendo el gusanito de la misión, no dudes. Dios pone en tu corazón el deseo de lo que Él te quiere dar.

Y no solo sacerdotes o religiosas: también un laico puede irse un año, dos, cuatro. No lo dudéis. Ánimo, ánimo.

La Escuela de Misiones

– ¿Por qué una Escuela de Misiones?
Porque en la Iglesia hablamos de catequesis, de María, de Jesús… pero muchas veces no profundizamos en la misión. España ha sido un país misionero, pero a veces se piensa que el misionero solo ayuda a los pobres, y es muy pobre esa idea.

La misión es ensanchar el corazón hacia la humanidad entera. La Escuela de Misiones nos ayuda a eso: nuevas puertas, nuevos horizontes.

Entretejiendo: proyectos que cambian vidas

– ¿Qué es Entretejiendo?
Entretejiendo es una asociación de gente que no ha podido ir a misión. Somos misioneros javerianos y laicos. Hacemos animación aquí, ensanchamos corazones, entretejemos lazos y llevamos proyectos sociales.

Hemos tenido proyectos en Tailandia, en el Congo, en Chad, en Brasil… proyectos de escuelas, pozos, cibercafés, apoyo escolar, mujeres en situación de trata. Este año tenemos un proyecto en Bogotá con niños en situación delicada.

Cómo trabajan y cómo se financian

– ¿Qué criterios siguen para elegir los proyectos?
Queremos seguridad: que un javeriano en el lugar lo siga, que haya facturas, fotografías… Si no hay seguridad, no lo cogemos.

– ¿De dónde obtienen los recursos?
Organizamos cenas solidarias, teatro, rifas… Tenemos antenas en Ceuta, Murcia, Cartagena, Valencia, Baena, Madrid.

– ¿Cómo se puede colaborar?
En www.entretejiendo.com está todo: la cuenta, los proyectos, el bizum… Lo más importante es crear mentalidad de solidaridad.

“En Baena somos pocos, pero nos movemos mucho”

– ¿Cómo valora el trabajo de Entretejiendo en Baena?
Estamos muy contentos. Es poca gente, pero trabaja mucho y se mueve mucho. No se trata solo del dinero, se trata de concienciar. Pensar en las preocupaciones de los otros nos ayuda. Lo valoro muy bien. Gracias a ti y a todos los que hacen posible hablar de esto

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