SAFA Baena consolida su compromiso medioambiental a través del programa Ecoescuelas

SAFA de Baena

El centro educativo mantiene desde hace años el distintivo de calidad ambiental que reconoce su labor en sostenibilidad, reciclaje, respeto al entorno y educación ecológica entre el alumnado

La educación ambiental se ha convertido en uno de los pilares fundamentales de la formación integral del alumnado en las Escuelas Profesionales de la Sagrada Familia (SAFA) de Baena. El centro forma parte desde hace años de la Red Andaluza de Ecoescuelas, una iniciativa de la Junta de Andalucía que promueve la sostenibilidad, el respeto al medio ambiente y la adquisición de hábitos responsables entre los estudiantes.

La pertenencia a este programa supone un reconocimiento al trabajo continuo que desarrolla la comunidad educativa en materia de educación ambiental y sostenibilidad, integrando estos valores en la actividad diaria del centro y en la formación de las nuevas generaciones.

Actualmente, la Red Andaluza de Ecoescuelas está integrada por 346 centros educativos sostenidos con fondos públicos de toda Andalucía, en los que participan más de 8.000 docentes y alrededor de 132.000 alumnos. En la provincia de Córdoba forman parte de esta red 38 centros educativos, una cifra que pone de manifiesto el creciente compromiso de la comunidad educativa cordobesa con la protección del medio ambiente y el desarrollo sostenible.

Los centros adheridos trabajan aspectos tan diversos como el cambio climático, la biodiversidad, la economía circular, la gestión responsable del agua, la conservación de los ecosistemas forestales, la protección de la flora silvestre, el medio marino y la reducción de residuos, entre otros muchos ámbitos relacionados con la sostenibilidad.

Una apuesta educativa que va más allá de las aulas

Para el director de SAFA Baena, Rafael Tovar, la pertenencia al programa Ecoescuelas constituye mucho más que una certificación administrativa, «el sello de Ecoescuela lo tenemos desde hace bastantes años y para nosotros es algo fundamental. Supone trabajar valores relacionados con el respeto a la naturaleza, el respeto al medio ambiente y la adquisición de hábitos sostenibles que los alumnos puedan aplicar en su vida diaria».

Tovar destaca que uno de los objetivos principales es concienciar a los jóvenes sobre la importancia del consumo responsable, «inculcamos a los alumnos que no compren productos de un solo uso, que utilicen materiales reciclables y que intenten aprovechar los objetos hasta que realmente se rompan, incluso, si es posible, fomentamos la reparación antes que la sustitución».

Se trata de pequeños gestos cotidianos que ayudan a construir una conciencia ambiental sólida y que contribuyen a la reducción de residuos y al aprovechamiento de los recursos.

Del aula a la práctica diaria

La filosofía de Ecoescuelas se basa en convertir la educación ambiental en una experiencia práctica y cercana al alumnado.

Por ello, en SAFA Baena las actividades no se limitan a contenidos teóricos impartidos en las clases, sino que se complementan con numerosas iniciativas que permiten a los estudiantes aplicar en la práctica los conocimientos adquiridos.

«Todo comienza con las charlas y contenidos que trabajamos en clase. Soy profesor de Biología y en nuestras asignaturas hablamos continuamente del respeto al medio ambiente, la ecología y el reciclaje. Pero esas enseñanzas tienen que trasladarse después a la realidad cotidiana», explica el director.

Entre las actuaciones desarrolladas por el centro destacan diversas campañas de reciclaje y recogida selectiva de residuos.

A la entrada del colegio se encuentran instalados contenedores específicos para la recogida de tapones de plástico, unos llamativos depósitos con forma de corazón que se han convertido en una de las imágenes más reconocibles del proyecto.

Asimismo, el centro dispone de puntos de recogida para pilas usadas, uno de los residuos domésticos más contaminantes si no se gestionan correctamente, «explicamos a los alumnos el peligro que supone tirar las pilas a la basura convencional, especialmente las pilas de botón. Por eso contamos con recipientes específicos donde pueden depositarlas para garantizar un reciclaje adecuado», indica Tovar.

Del mismo modo, SAFA Baena realiza la recogida selectiva de bombillas, tubos fluorescentes y otros residuos especiales, que posteriormente son entregados a gestores autorizados para su correcto tratamiento medioambiental.

Huertos escolares y plantas medicinales

Una de las iniciativas más valoradas por los estudiantes son las actividades relacionadas con la naturaleza y el contacto directo con el entorno.

Durante los últimos años se han desarrollado proyectos de plantación y cultivo en los que han participado alumnos de diferentes cursos, «hemos realizado siembras de plantas ornamentales, plantas aromáticas y también plantas medicinales como manzanilla, romero o tomillo. Son actividades muy enriquecedoras porque permiten que los alumnos comprendan la importancia de la biodiversidad y aprendan a valorar el mundo vegetal», destaca el director.

El centro dispone además de un pequeño huerto escolar vinculado al programa Ecoescuelas que será objeto de una importante remodelación de cara al próximo curso académico.

La intención es ampliar este espacio y convertirlo en una herramienta educativa aún más eficaz para trabajar contenidos relacionados con la sostenibilidad, la alimentación saludable y la agricultura ecológica.

Una evaluación permanente

La participación en Ecoescuelas exige un importante trabajo de planificación, seguimiento y evaluación por parte de los centros educativos.

Lejos de ser una simple adhesión simbólica, el programa contempla un sistema de control y mejora continua que obliga a los colegios a desarrollar actuaciones concretas y a justificar periódicamente los avances realizados.

«Los responsables del programa mantenemos reuniones periódicas con la Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional. Además, recibimos formación específica y cada año debemos elaborar una memoria detallada con todas las actividades realizadas», explica Rafael Tovar.

La administración educativa también realiza visitas de seguimiento para evaluar el funcionamiento de los proyectos y plantear nuevas propuestas de mejora, «cada curso una persona de la Consejería visita el centro, supervisa el trabajo que estamos realizando y nos ayuda a seguir avanzando en nuevas líneas de actuación», añade.

Una educación para el futuro

El programa Ecoescuelas persigue que los alumnos desarrollen hábitos y comportamientos responsables que les acompañen durante toda su vida.

La educación ambiental se presenta, así como una herramienta fundamental para afrontar algunos de los grandes retos del siglo XXI, entre ellos el cambio climático, la pérdida de biodiversidad o la gestión sostenible de los recursos naturales.

Desde SAFA Baena consideran que el trabajo realizado durante todos estos años está dando resultados muy positivos, «el balance es muy positivo, observamos que los alumnos están cada vez más sensibilizados y participan con entusiasmo en todas las actividades relacionadas con el medio ambiente», afirma Tovar.

Ecoescuelas dentro de una amplia estrategia educativa

La sostenibilidad es solo una de las numerosas líneas de innovación educativa que desarrolla actualmente SAFA Baena.

Según explica su director, el centro participa en un total de dieciocho programas y proyectos impulsados por la Junta de Andalucía.

Entre ellos figuran iniciativas relacionadas con la igualdad de género, la transformación digital, las tecnologías de la información y la comunicación, así como programas específicos de ciberseguridad.

«Nos preocupa especialmente la formación de los alumnos en el uso responsable de las redes sociales. Debemos enseñarles que internet también requiere respeto, responsabilidad y normas de convivencia», señala Tovar.

El objetivo es formar ciudadanos comprometidos tanto con el entorno natural como con la sociedad digital en la que viven.

Un compromiso que sigue creciendo

La continuidad de SAFA Baena dentro de la Red Andaluza de Ecoescuelas confirma el firme compromiso del centro con una educación basada en valores de sostenibilidad, responsabilidad y respeto al medio ambiente.

A través de actividades prácticas, campañas de reciclaje, proyectos de sensibilización y experiencias de contacto directo con la naturaleza, el centro continúa sembrando entre su alumnado una conciencia ecológica que trasciende las aulas.

Una labor educativa que, según destaca Rafael Tovar, resulta hoy más necesaria que nunca.

«Ecoescuelas es, en definitiva, un reconocimiento al trabajo diario que realizamos para formar personas comprometidas con el cuidado del planeta y con la construcción de un futuro más sostenible para todos».

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