Raúl Peña, elegido hermano mayor de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Huerto y San Diego de Baena.

Junta directiva de la cofradía del Huerto y San Diego con consiliario

Raúl Peña asume de nuevo el cargo de hermano mayor con espíritu de continuidad y compromiso colectivo tras unas elecciones sin incidentes y con un claro respaldo de los hermanos. La nueva etapa se centrará en consolidar lo logrado, recuperar la centuria romana y trabajar por la restauración de la iglesia Conventual de San Francisco.

En un ambiente de normalidad y participación, la Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Huerto de San Diego celebró el pasado 5 de julio sus elecciones para renovar la Junta Directiva. Con una única candidatura presentada, la de Raúl Peña Muñoz, la votación se saldó con 113 votos a favor, 32 en contra y 4 en blanco de un total de 149 emitidos.

Raúl Peña, que ya fue hermano mayor durante nueve años entre 2008 y 2017, regresa al cargo con el apoyo de una Junta Directiva consolidada y prácticamente idéntica a la anterior, en la que José Vico Molina pasa a desempeñar ahora el cargo de mayordomo. La candidatura incluye también a María del Carmen Vico como alférez, José Higinio Cárdenas como secretario y se incorporan Antonio Pérez como vicesecretario y David Ramírez como vicepresidente Recalca que “todos los miembros de la Junta tendrán un papel fundamental en la toma de decisiones y en el funcionamiento de la cofradía”.

Una continuidad basada en el trabajo en equipo

Raúl Peña no oculta que su regreso se produce desde la responsabilidad y el compromiso compartido: “No es un cargo presidencialista, sino una tarea de equipo”. En este sentido, subraya que el verdadero motor de la cofradía no es una sola figura, sino un grupo de personas que trabaja los 365 días del año.

La decisión de presentarse nuevamente vino tras la insistencia de compañeros y miembros de la Junta. José Vico Molina, hermano mayor saliente, afirmó que su ciclo había llegado a su fin tras ocho años en el cargo: “No es que no quisiera seguir, es que ya no podía. Pero Raúl me convenció para que continuase como mayordomo”.

Una trayectoria compartida y un equipo consolidado

José Vico y Raúl Peña no solo comparten la responsabilidad directiva actual, sino una trayectoria conjunta de varias etapas al frente de la cofradía. «Siempre que ha habido uno, ha estado el otro», reconoce José Vico, reflejando así la confianza y sintonía que existe entre ambos.

Para Vico, el trabajo realizado hasta ahora ha sido excelente: “Hemos conseguido muchísimas cosas para el Miércoles Santo que antes no había. Lo importante es no bajar el nivel, mantenernos como mínimo donde estamos y, si se puede, avanzar más”.

Sobre Raúl Peña, Vico que seguirá en funciones hasta el mes de noviembre, destaca que “es una persona entregada, que trabaja de forma desinteresada por la cofradía, y eso es lo que necesitamos”.

A pesar del relevo en el cargo de hermano mayor, José Vico seguirá siendo una figura activa dentro de la cofradía: continúa con su labor diaria, como abrir y cerrar el templo, y sigue implicado en las tareas de gestión.

Además, ha dado conocer que “recientemente han visitado la iglesia técnicos del Obispado que ya han tomado los datos necesarios para iniciar la intervención. “Solo falta el visto bueno de Cultura de la Junta de Andalucía. Los permisos están solicitados y creemos que pueden llegar en las próximas semanas”, explicó.

Retos: centuria romana, conservación y compromiso social

Uno de los grandes objetivos para esta nueva etapa es la recuperación de la centuria romana. Peña expresó su deseo de “apostar por lo nuestro”, en referencia a las particularidades culturales y estéticas que hacen única esta celebración frente a otras influencias externas: “La identidad de Baena está en sus elementos diferenciadores, como los sayones o las figuras bíblicas. Eso es lo que puede llevarnos a ser de interés turístico internacional”.

En el ámbito patrimonial, la cofradía se encuentra a la espera del visto bueno de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía para iniciar las obras de restauración de algunas capillas de la Iglesia de San Francisco, un proyecto que lleva más de tres años pendiente y que implicará una inversión estimada en 400.000 euros. Las primeras actuaciones se centrarán en las capillas de San Antonio, San Diego y la Vera Cruz, muy deterioradas. Aunque todavía no cuentan con la financiación completa, se espera conseguirla mediante subvenciones, rifas y otras iniciativas populares.

En cuanto al templo, decir que la última intervención importante data de hace más de cuatro décadas y se hace urgente acometer mejoras. En este sentido, significar que “se está trabajando estrechamente con la parroquia de San Bartolomé y otras instituciones para conseguir los permisos y financiación necesaria”.

Más allá de lo procesional: una cofradía con sentido social

La dimensión social también será una prioridad. La Junta Directiva busca recuperar actividades solidarias que se realizaban en el Día de la Cofradía, como las convivencias con mayores o actividades con niños del barrio. Igualmente, mantendrán la colaboración con Cáritas Parroquial de San Bartolomé.

“La cofradía no puede reducirse a una procesión”, afirmó Peña. “Queremos seguir apostando por lo humano, por lo social, por lo que conecta nuestra fe con la vida diaria del barrio y de los más vulnerables”.

Un proyecto de continuidad con visión de futuro

En definitiva, la nueva etapa de Raúl Peña al frente de la Cofradía del Miércoles Santo parte desde la experiencia, el compromiso comunitario y la vocación de servicio. “No hay lugar para el protagonismo personal. La cofradía se sostiene gracias a muchas manos, muchas ideas y mucho corazón”, concluyó el nuevo hermano mayor, que ya ha comenzado a trabajar junto a su equipo para mantener vivo el legado recibido y seguir construyendo su futuro, una etapa que “afronta con ilusión, humildad y la firme intención de conservar y reforzar el legado espiritual, patrimonial y cultural de una de las cofradías más emblemáticas de la Semana Santa de Baena”.

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