Hermanos Mayores y asistentes al miserere con la alcaldes de Baena
Baena celebró el primer Miserere de Cuaresma, correspondiente a la Hermandad del Cristo de los Azotes, en la iglesia conventual de San Francisco. En el recorrido de hermandades participaron entre 90 y 100 judíos de la turba de la Cola Blanca, un Miseree que estuvo marcado por la imposición de la ceniza y el canto de saetas antes de la entrega de insignias.
La Semana Santa de Baena dio comienzo a su calendario cuaresmal con la celebración del primer Miserere, que correspondía a la Hermandad del Cristo de los Azotes, perteneciente a la Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Huerto y San Diego.
Antes de la eucaristía tuvo lugar el tradicional recorrido que partió desde la calle Silos hacia la iglesia conventual de San Francisco, aproximadamente a las siete y cuarto de la tarde. La misa fue oficiada por el cura párroco de la iglesia y consiliario de la Cofradía, Francisco Salvador Flores Hidalgo
Destacar la participación de los judíos de la turba de la Cola Blanca, que acudieron totalmente uniformados, sin casco, cola y plumero, portando el tambor y la chaqueta característica de esta singular figura de la Semana Santa baenense. Según indicó el hermano mayor, participaron entre 90 y 100 judíos.
Imposición de la ceniza y saetas
Tras la homilía se procedió a la tradicional imposición de la ceniza a los fieles asistentes, marcando así el inicio del tiempo de Cuaresma.
Antes de la entrega de insignias, se escucharon un total de cuatro saetas, interpretadas por tres saeteras y un saetero local, que pusieron voz al sentimiento cofrade en un momento especial para la cofradía
Raúl Peña, “ha sido deseado y con ganas”
El hermano mayor de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Huerto y San Diego, Raúl Peña, valoró muy positivamente el desarrollo del primer Miserere, “se ha desarrollado como estaba previsto y con muchas ganas por parte de los cofrades y del pueblo de Baena en general, porque después de este mes de inclemencias meteorología que hemos tenido, se estaba esperando”.
Peña destacó también la participación en la eucaristía, “mucha participación en la eucaristía, una misa muy solemne, como todos los años”.
Al referirse al carácter especial de esta celebración, señaló, “además en este miserere de imposición de las cenizas, es un miserere que se da los reconocimientos a las cofrades siguiendo el cumplimiento estatutario. En fin, ha sido muy bonito”.
Entrega de insignias
Tras el canto de saetas se procedió a la entrega de insignias a hermanos que han cumplido sus 25 años en la hermandad del Cristo de los Azotes. Las distinciones fueron entregadas a Yolanda Ortega Martínez, Carmen María García Porcuna, Joaquín Ramírez Horcas y José Pimentel Carrillo
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