El obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, ofició en Doña Mencía la eucaristía en honor al patrón San Pedro Mártir de Verona. Considera que “en la pandemia la gente ha intensificado sus devociones y ha hecho de la Semana Santa pasada una expresión contenida de la fe más honda que el cristianismo lleva en su alma”.
En su mensaje central de la misa, dejó claro que “Dios está cerca, no se ha escapado, ni olvidado, ni nos tiene abandonados, está cerca cuando sufrimos y hay que alimentar esta fe en todos los pueblos de la provincia”.
El prelado espera “normalidad” en la Pasión de 2022 y que “venciendo al virus e inmunizados, podamos abrazarnos unos con otros”, algo que pidió de forma encarecida a la Virgen Santísima.
El hermano mayor de San Pedro Mártir de Verona, patrón de Doña Mencía, David Moreno, ha dicho que han programado unas fiestas cortas, sin feria, con las medidas restrictivas sanitarias y con la asistencia del obispo oficiando la eucaristía.
“Pensamos que fuera él quien presidiera la misa  y aceptó”.
Pocos meses como hermano mayor tras dos juntas gestoras (“por los avatares de la vida”), ahora buscan “llevara la cofradía a la parte más religiosa, levantar la devoción al santo patrón”.
En 1528 llegó la pequeña imagen a Doña Mencía a través de los Dominicos.