Imbroda resalta que las medidas implementadas, el aumento de los recursos y el esfuerzo de la comunidad educativa han hecho posible que los centros docentes sean entornos seguros
La incorporación este curso de más de 10.000 profesionales al sistema educativo, una dotación adicional de 731 millones de euros para el mayor presupuesto de Educación que asciende a 7.400 millones, materialhigiénico
sanitario destinado a todos los centros públicos y concertados e instrucciones para la organización de los procesos de enseñanzasaprendizaje son algunas de las medidas implantadas por la Consejería de
Educación y Deporte para hacer frente al curso más complejo como consecuencia del COVID-19.
Así lo ha asegurado el consejero de Educación y Deporte, Javier Imbroda, en el Parlamento donde ha reconocido el trabajo y compromiso de los docentes y alumnado, junto a las familias y los profesionales y técnicos de
su departamento. En este sentido, ha destacado que el hacer de los centros educativos probablemente los espacios más seguros y que los procesos de enseñanza-aprendizaje se estén desarrollando en unos
parámetros de calidad adecuado solo ha sido posible por la colaboración de toda la comunidad educativa y la coordinación entre las consejerías de Salud y Familias y Educación y Deporte.
Imbroda ha indicado que la mejor forma de demostrar que la escuela es hoy por hoy un lugar seguro es con los últimos datos de incidencia COVID-19 en las aulas que recogen que el 97,24% de los centros educativos
andaluces están libre de coronavirus. También ha recordado que los centros llevan abiertos 168 días.
Durante su intervención, el consejero ha ido detallando las distintas iniciativas adoptadas en los centros docentes como consecuencia del COVID-19. Imbroda ha señalado que Andalucía fue una de las primeras comunidades autónomas en poner en marcha un Plan de Educación con medidas y actuaciones extraordinarias valoradas en más de 713 millones que ha permitido la incorporación de más de 10.000 profesionales en el sistema educativo, en concreto más de 8.500 docentes fruto de dos acuerdos históricos con los representantes de la pública y la concertada; 1.600 profesionales de la limpieza y 152 PTIS.
También contempla la dotación de recursos tecnológicos con más de 100.000 dispositivos para atajar la falta de medios digitales, la financiación para que los centros realizaran las reformas necesarias para adecuación
de espacios, la realización de test a todos los profesionales de los centros educativos o el reparto de material higiénico-sanitario, entre otros.
Igualmente, el consejero ha explicado que junto al Plan de Acción se ha establecido figuras esenciales para el funcionamiento de los centros como un coordinador COVID, asignado a todos los centros públicos y
concertados este curso con la función de vigilar el cumplimiento de las normas establecidas y coordinar la comunicación entre el centro educativo y todos los agentes implicados; un enfermero de referencia del SAS para
llevar el seguimiento y la atención relacionada con el COVID-19 en los centros y una comisión autonómica y ocho provinciales, integradas por representantes de Educación y Salud para tomar las decisiones oportunas
conforme sea necesario atendiendo a la evolución epidemiológica.
Por otra parte, la Consejería también ha dotado a los centros de un Marco General de medidas organizativas para avanzar en seguridad con indicaciones para una vuelta a las aulas presencial y segura como el evitar
aglomeraciones a la entrada y salida, en los intercambios de clase o en los recreos; flexibilidad en el horario lectivo, el uso de distintas puertas de acceso y recreos alternos; grupos de convivencia para limitar el número de
contactos y facilitar el rastreo en caso de que lo hubiera; el uso obligatorio de mascarilla y la distancia de seguridad; higiene frecuente de manos y ventilación del aula cada hora o cambio de asignatura.
Asimismo, la Consejería ha permitido a los centros una mayor flexibilización curricular y organizativa para el curso 20/21. Imbroda ha señalado que gracias a la semipresencialidad que se contempla para los
dos últimos cursos de la ESO y primero y segundo de Bachillerato, se han podido reducir los contactos. Para los alumnos de Infantil, Primaria y 1º y 2º de Secundaria, se establecen distintas posibilidades organizativas
(desdobles, aulas mixtas, agrupamiento de materias por ámbitos), también como fórmula para aumentar la distancia interpersonal en los centros y limitar así los contactos.