“El libro está terminado, pero con esta crisis estamos esperando a que la situación se normalice”, dijo Emilio Rosales sobre su trabajo “Memoria histórica del cante flamenco en la villa de Baena”, empezando con los cantaores de principios del siglo XX, hasta hoy. “Todo documentado con fotos, carteles, artículos…”.
Un trabajo de tres o cuatro años, según comentó el cantaor flamenco baenense, que ha bebido en distintas fuentes y archivos documentales, además de en su archivo personal.
“No sabía que había tanta movidas de flamenco en el pueblo”, añadió.
Se refirió también a  Rafael Vilches, “Cinchaburros”, “Malaquías” y otros como algunos  cantaores o saeteros conocidos en la ciudad. “Muchos no salieron de Baena a cantar porque no había medios y otros sí que ganaron  concursos”.
Apuntó  a “El Andarín”, Eduardo Tarifa y él mismo, Emilio Rosales, como los más cercanos en las fechas. Y de los actuales en activo, Manuel Párraga, “de los últimos que se pueden escuchar cantando flamenco, además de otros salidos de la Escuela de Eduardo Tarifa.
“En Baena está bien que se hable y se hagan libros de  Semana Santa, pero  yo me vuelvo loco hablando de flamenco y el libro merece una presentación adecuada cuando se pueda”.