Las Denominaciones de Origen y otras organizaciones del Sector oleícola, alertan de una campaña orquestada para ensalzar el semáforo Nutri Score a pesar del engaño a los consumidores.

Desde hace algún tiempo, la Sectorial Nacional del AOV con Denominación de Origen ha venido reclamando una clasificación correcta para los aceites de oliva. Infructuosos han sido los intentos por conseguir una respuesta de las asociaciones de consumidores a este problema.  
Por el contrario, se han sumado a un intento de blanqueamiento del sistema Nutri Score en determinados posicionamientos y revistas conectadas con éstas, en contra de la evidencia científica. Bien a través de encuestas con sesgos o con la opinión de expertos que trabajan para el “semáforo” que hipotéticamente clasifica los alimentos en función de que sean más o menos saludables.  
Así, elevan a la categoría “de todos los españoles” la opinión de una encuesta aparecida en Foods, donde solo han participado 486 personas. Todo ello para afirmar que la categoría C en Nutri Score está “bien y aceptado” por el conjunto de la población. Una investigación que, por ejemplo, parte del sesgo de no poder elegir al aceite de oliva en todas las escalas de la clasificación. Solo puedes clasificarlo en la categoría C o D, pero no en la A, que es el sitio natural de este superalimento.  
Otro ejemplo es el aparecido en la Revista Consumer a cargo de una “desarrolladora de Nutri Score”. En la entrevista se vuelve a hablar de las bondades de Nutri Score por parte de una persona que forma parte del equipo del sistema de clasificación nutricional, incluso dándole la categoría de “herramienta de salud pública”, obviando de forma sospechosa los beneficios del aceite de oliva como puntal de la dieta mediterránea, producto diferencial para una longevidad saludable y como agente preventivo de muchas enfermedades.  
Son solo dos ejemplos pero otra vez, una voz, una publicación, que no podrá hacer callar a los Catedráticos y científicos de toda España que, con nombre y apellidos, mostraron su rechazo a la clasificación del aceite de oliva en del Nutri Score, lo que podría provocar un deterioro en la salud de los consumidores al tiempo que evidenciaban que “no se ha demostrado de forma fehaciente y con garantía científica que la implantación de Nutri Score sea beneficioso para la salud pública”. 
Esta campaña de desinformación que atenta contra la salud individual y engaña a la ciudadanía en su conjunto, incluso usurpando la voz colectiva, coincide con el deterioro de la imagen de nuestros vírgenes extra en los mercados exteriores, debido a la clasificación en el etiquetado Nutri Score.
Esta actitud, lejos de defender la afrenta comercial, el impacto a la reputación en los mercados y optar por la transparencia, está causando un daño irreversible.
Ante todo esto, la Sectorial Nacional del Aceite de Oliva Virgen con Denominación de Origen así como otras organizaciones sectoriales como AFE, exigen al Ministerio de Consumo y al Gobierno de España que velen por una información de calidad que no confunda a la ciudadanía cuando está su salud en juego; y al resto de la sociedad civil e instituciones como la Interprofesional del Aceite de oliva Español, que reclamen la máxima categoría para el aceite de oliva en el sistema de etiquetado que se implantará en Europa.