PostHeaderIcon Araceli Cabello el sector de la agricultura ecológica es “una pieza fundamental por buscar la sostenibilidad y una oportunidad comercial”

En la entrega de los XXII Premios Núñez de Prado a la Investigación y Producción Ecológica, Araceli Cabello, delegada provincial de Agricultura, manifestó que  el sector supone  para la Junta “una pieza fundamental por buscar la sostenibilidad y una oportunidad comercial”, con más de 171.000 hectáreas destinadas a ese cultivo y 12 millones de kilos de aceite ecológico en la provincia.
Habló de las 4 denominaciones de origen oleícolas de Córdoba “levantando la bandera de la excelencia y del territorio”.
Cifró en uno de cada tres euros de inversión de la Junta en el sector agrario, con distintos niveles de ayudas en promoción, mejora de caminos, calidad y lucha contra la pandemia.
Agradeció a Ecovalia y a la familia Núñez de Prado estos premios por dar “muestras de querer siempre ir por delante porque la palabra convence y el ejemplo arrastra”.
El presidente de Ecovalia, Álvaro Barrera, aseguró que la producción ecológica es más internacional que nunca, con varios premiados lejos de las fronteras nacionales. “Seguimos siendo más grandes, en un momento de pandemia que pone contra las cuerdas todo lo conseguido, con crisis sanitaria y de biodiversidad y la producción ecológica da una respuesta conjunta y estructurada”.
La alcaldesa de Baena, Cristina Piernagorda,  significó que pese a la pandemia se celebrara la entrega de los premios “porque hay que ser valiente y la vida sigue”. “Sin la familia Núñez de Prado Baena no sería lo que es”, aseguró a continuación, queriendo “reconocerle lo que hace, en silencio, por el beneficio de este pueblo”.

 

PostHeaderIcon Los XXII Premios de la Producción Ecológica ‘Andrés Núñez de Prado’ celebran en Baena su primera edición internacional

Baena ha acogido la entrega de los Premios Internacionales en Investigación y Defensa de la Producción Ecológica ‘Andrés Núñez de Prado’, organizados por Ecovalia y la Familia Núñez de Prado. La COVID-19 no ha impedido la celebración de este acto, que se ha llevado a cabo con aforo limitado y con todas las medidas sanitarias y de seguridad.

Un año más, la entrega de los Premios Internacionales de la Producción Ecológica ‘Andrés Núñez de Prado’ se ha celebrado en Baena. La pandemia provocada por la COVID-19 no ha impedido que la primera edición internacional de estos premios se desarrolle con normalidad, con todas las medidas sanitarias y de seguridad establecidas, en un ambiente reducido y festivo en el que la familia Núñez de Prado, Ecovalia, premiados y asistentes han podido disfrutar del acto.
El trabajo denominado `Variedades tradicionales de trigo. Una oportunidad para mejorar la sustentabilidad de los secanos mediterráneos y la agricultura ecológica´, sobre recuperación de variedades tradicionales de trigo para la mitigación y adaptación al cambio climático, de Guiomar Carranza Gallego, ha conseguido el premio en la modalidad de Investigación. El reconocimiento incluye una dotación económica de 6.000€, con el fin de contribuir a la continuidad de los estudios vinculados con la producción ecológica.
El jurado ha otorgado un accésit que ha recaído en el trabajo `Agricultura familiar en la Mata Norte de Pernambuco: construyendo sistemas agroalimentarios locales de base agroecológica´, de la brasileña Gizelia Barbosa Ferreira.
Asimismo, en esta modalidad el jurado ha concedido dos menciones para los trabajos: `Efecto de las condiciones de crianza sobre la producción y la calidad de la carne de pollos ecológicos´, de Ainhoa Sarmiento García, Carlos Palacios Riocerezo e Isabel Revilla Martín; y el estudio `Transformación de la producción convencional a ecológica. El caso de explotaciones agrícolas de secano y ganadería de vacuno de carne en la provincia de Cádiz´, de Luis Gonzaga Mateos.
Los Premios Internacionales en Producción Ecológica a la Defensa persiguen reconocer la labor de quienes se implican en el desarrollo y fomento del sector. En esta ocasión, esta modalidad ha contado con varias categorías: empresa, internacional y trayectoria.
En empresa, el jurado ha concedido dos galardones. El primero de ellos ha sido para IngeOliva (Cortijo el Puerto), empresa ubicada en Lora del Río (Sevilla), productora de aceite de oliva virgen extra ecológico.  
El segundo ha recaído en La Espelta y la Sal, de Sigüenza (Guadalajara), que se dedican de manera artesanal a la transformación, empaquetado, distribución y venta de espelta y sus productos derivados.
En internacional, se ha reconocido la labor de la entidad internacional Soil Association, que trabaja por el desarrollo de la producción ecológica.
Por último, en trayectoria se han concedido dos distinciones. La primera de ellas para José Antonio Morán, agricultor ecológico de Toledo desde el año 2002 y la segunda para Procam, empresa de Motril (Granada) que produce hortalizas ecológicas, así como productos subtropicales.
Durante el acto de entrega de los Premios, el presidente de Ecovalia, Álvaro Barrera, destacó que “las circunstancias que estamos viviendo no han impedido la celebración de estos premios. Ahora más que nunca hay que apostar por la agricultura ecológica, porque es agronómicamente productiva, económicamente rentable, medioambientalmente necesaria y una respuesta a la salud. Estamos en un momento óptimo para la agricultura y ganadería ecológica, que se ve refrendado por los números que nos avalan”.
Al acto de entrega de premios le ha seguido el nombramiento de los nuevos socios de honor de Ecovalia: María Pía Sánchez Fernández; Francisco Javier Márquez Tenedor; Miguel Ángel Gómez Tenorio; Juan Silva Pozo; Andrés Pío Vallés Operé; y aleJAB.

 

PostHeaderIcon La Junta abona 25,4 millones en ayudas al almacenamiento privado de aceite de oliva

La consejera de Agricultura reclama la actualización de los umbrales de referencia y la implantación de un instrumento eficaz de autorregulación obligatoria
La Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible ha concluido el pago de 25,4 millones de euros relativos a un centenar de solicitudes de ayudas al almacenamiento privado de aceite de oliva aprobado por la Comisión Europea para finales de 2019 y comienzos de 2020, tal y como ha anunciado la titular del ramo, Carmen Crespo.
Este montante total, que cuenta con la cofinanciación del Fondo Europeo Agrícola de Garantía (Feaga), se reparte entre las provincias de Córdoba (cerca de tres millones de euros), Granada (1,8 millones de euros), Jaén (diez millones de euros), Málaga (9,8 millones de euros) y Sevilla (877.600 euros). Entre los beneficiarios de estos incentivos se encuentran tanto fabricantes de aceite de oliva como profesionales dedicados a envasar este producto andaluz.
Como marca la normativa, la Unión Europea fue la encargada de fijar el importe de licitación de las subvenciones por tonelada de aceite de oliva almacenado en base a las ofertas recibidas desde el sector. Estas pujas debían ser de al menos 50 toneladas de aceite a granel para cada tipo de producto. Posteriormente, la Consejería andaluza ha firmado los correspondientes contratos con los agentes económicos que han presentado una oferta inferior al umbral máximo marcado por Bruselas.
La consejera Carmen Crespo ha puesto en valor el trabajo que han realizado los técnicos de su Departamento para “hacer llegar al sector unos fondos que les ayudarán a hacer frente la crisis de precios que venían sufriendo desde el año pasado y que, en 2020, se ha sumado además a las complicaciones derivadas de la pandemia por coronavirus”.
La responsable de Agricultura ha hecho hincapié en la necesidad de “avanzar en autorregulación del sector oleícola para acabar con un problema de bajas cotizaciones que se está haciendo estructural” y ha lamentado el largo plazo que ha tenido que transcurrir desde que la Junta comenzara a solicitar esta medida en marzo de 2019 y su activación en noviembre. Asimismo, Carmen Crespo ha vuelto a recalcar que resulta “imprescindible” llevar a cabo un proceso de actualización de los precios de referencia para la activación del almacenamiento privado de aceite de oliva, “ya que estos umbrales no se corresponden con la realidad del momento al no haberse recalculado desde hace años”.
Con respecto a otras acciones dirigidas a intentar garantizar “un precio justo para los agricultores por su trabajo y su producto”, Carmen Crespo ha calificado como una “buena noticia” el dictamen favorable de Bruselas a la propuesta presentada por Cooperativas Agro-alimentarias sobre una acción voluntaria de autorregulación. Sin embargo, ha insistido “en la necesidad de contar con un instrumento que sea realmente eficaz y de carácter obligatorio” establecido a través del artículo 167 bis de la Organización Común de los Mercados Agrícolas (OCM). “Y esta medida debería estar disponible a la mayor brevedad para que, a ser posible, los productores cuenten con ella durante la mayor parte de la campaña”, ha apuntado la consejera.

 

PostHeaderIcon ‘Las Denominaciones de Origen’ alertan del fraude al consumidor de equiparar el AOVE con el aceite de colza

La sectorial reclama al Gobierno de España que actúe en defensa de los intereses de los consumidores, logrando un cambio en los criterios de evaluación.

España exporta dos tercios de su producción de aceite de oliva virgen y virgen extra y la mayor parte se comercializa en los países de la Unión Europea, por lo que la nueva catalogación supone un riesgo de caída del consumo.

La sectorial nacional que agrupa a las denominaciones de origen del aceite oliva virgen de España ha mostrado en una reunión mantenida en Madrid con el secretario general de Consumo y juego su rechazo rotundo a la implantación del sistema Nutri Score para el aceite de oliva, al constatarse que esto supondría admitir en el etiquetado una información nutricional incompleta, tendenciosa y, por tanto, falsa, no solo para el consumidor español sino también para el Europeo.
El actual método de clasificación equipara el aceite de Oliva Virgen, Virgen Extra y oliva, entre otros, a los aceites de colza, y no tiene en cuenta las más que demostradas propiedades saludables y beneficiosas para la salud del aceite de oliva.
La sectorial, representada en la reunión por Enric Dalmau, su presidente, y el secretario de la misma, José Manuel Bajo, entiende que el Gobierno de España no puede ser cómplice en momento alguno de un atropello que dañará irremediablemente la imagen y la reputación de uno de los productos agroalimentarios más prestigiosos del país, base de la dieta mediterránea, y demostradamente la grasa más saludable que se puede consumir.
Este sistema de Nutri Score, impulsado desde Francia, persigue clarificar qué alimentos son más o menos saludables mediante un sistema semafórico de cinco registros, que van desde el verde (el más saludable) al rojo (el menos saludable), que sitúa, hoy por hoy, al aceite de oliva al mismo nivel que el aceite de semilla pese a que los aceites de oliva virgen y virgen extra ya tienen una calificación de máximo nivel otorgada por la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria por su papel en la prevención de enfermedades coronarias, anti inflamatorias y determinadas tipologías de cáncer, entre muchas otras.
La sectorial ha reclamado además a la Presidencia de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria, dependiente del Ministerio de consumo, que se trabaje de forma incansable para proteger los intereses del consumidor en la implantación del nutri score al aceite de oliva, y que lo haga no solo a nivel español sino a nivel europeo.
Al respecto, José Manuel Bajo, secretario ejecutivo de la Sectorial Nacional del Aceite de Oliva Virgen con Denominación de Origen, afirmó a la salida de la reunión que “identificar en el punto de venta el aceite de oliva y de semilla, entre ellos el aceite de colza, es un fraude rotundo al consumidor". "Que el Reino de España admita un sistema de clasificación nutricional que engaña al consumidor es un absoluto escándalo", subrayó.
Según los datos que aporta, España exporta dos tercios de su producción de aceite de oliva virgen y virgen extra y aproximadamente un tercio de esa cantidad se comercializa en los países de la Unión Europea. “Es mucho lo que nos jugamos porque estamos poniendo en riesgo una seña de identidad como país; en peligro la Marca España, y en tela de juicio nuestra influencia internacional. Todo esto sumado al fraude a los consumidores”, afirma José Manuel Bajo.
En este sentido, concluyó advirtiendo que “vamos a destrozar un sector que genera muchísimos puestos de trabajo y afectará gravemente a  un producto que es magnífico para el futuro de nuestras nuevas generaciones. Si todos los consumidores de la UE no perciben la diferencia entre el aceite de oliva y otros aceites, si no es identificado por su alto valor saludable, no sabemos qué parte del consumo europeo va a caer. Es un riesgo que no estamos dispuestos a correr”, subrayó.

 
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