La restauradora afincada en Luque, Ana Infante, ha dicho que su trabajo en ese sector de conservación del patrimonio histórico, está atravesando un difícil momento con la pandemia “porque el dinero va lógicamente a los que más lo necesitan y la cultura se queda atrás”. Eso sí, ha alabado el “interés de la Junta de Andalucía para con subvenciones a cofradías y parroquias podamos subsistir este año y nos va a salvar”.
Subvenciones al patrimonio religioso que, según Ana Infante, han sido usadas por las entidades religiosas en restauración y mantenimiento de sus patrimonios “porque este año mucho deben cambiar las cosas tenemos complicada la Semana Santa como en 2020”.
Para este 2021 ha dejado caer que tendrá un trabajo a realizar en Torreparedones, “en una de las casas excavadas en la urbe, puede ser en la Casa del Panadero, compartido con José Manuel Reyes”.
Infante ha seguido trabajando en 2020 “para mantener a mi equipo de 10 personas, sin parar, es un privilegio”, trabajando en obras de las provincias de Jaén (Camarín de la Dolorosa en Torredonjimeno) y Córdoba (Palacio Episcopal o retablos de Aguilar o Priego). Para este año también sus contratos se extienden a Sevilla, Montilla y Lucena.