Ha repartido 4.000 dípticos en centros de salud y zonas de trabajo social para informar sobre los recursos disponibles y llegar al mayor número de personas posible

El Instituto Provincial de Bienestar Social (IPBS) ha distribuido en centros de salud y zonas de trabajo social 4.000 dípticos de su Unidad de Adicciones con el fin de “trasladar información a la ciudadanía sobre los recursos con los que contamos para la prevención, atención sociosanitaria e inclusión para personas que tienen o han tenido un problema de adicción”.
Así lo explica el presidente del organismo provincial, Francisco Ángel Sánchez, quien subraya que “el objetivo de esta iniciativa es que no quede ni un solo punto de la provincia de Córdoba en el que no se conozcan las herramientas que la institución provincial pone al servicio de estas personas, una tarea en la que todo el IPBS va a implicarse para llegar al mayor número de familias”.
En concreto, de los 4.000 dípticos, unos 3.000 se repartirán por cada una de las Zonas de Trabajo Social, en los centros de servicios sociales y en los ayuntamientos de los diferentes municipios. Por su parte, la Unidad de Adicciones, a través de los equipos de los Centros de Trabajo Ambulatorio a las Adicciones (CTA), distribuirá unos 1.000 por los centros de salud y en las zonas de trabajo social de los ayuntamientos de más de 20.000 habitantes.
De igual modo, los dípticos también se han enviado en formato digital a las asociaciones de adicciones y de salud mental, a asociaciones que trabajan con inmigrantes, a la Red de Ciudades ante las Drogas y a las comisiones técnicas provinciales de prevención, atención e incorporación sociolaboral.
A través de estos dípticos, destaca el presidente del IPBS, “la Unidad de Adicciones trata de hacer llegar su mapa de recursos, distribuido por las diferentes zonas de trabajo social de la provincia, y difundir los programas de prevención en el ámbito de drogodependencias y adicciones, dirigidos a familias, adolescentes y jóvenes, pero también para los ámbitos sanitario, educativo o comunitario, así como en empresas y organismos”.
Además, prosigue Sánchez, “expone los recursos que se emplean para atender a personas y familias que tienen un problema relacionado con el consumo de drogas o por conductas adictivas, todo ello a través de una oferta atractiva, realista y adecuada a sus necesidades e implementada por equipos especializados ubicados en los centros de salud”.
Por último, “aporta información sobre los programas de incorporación sociolaboral a través de una intervención planificada que permite a las personas que han tenido problemas de adicciones enfrentarse a las situaciones propias de una vida normalizada”.
Sánchez hace hincapié en que “La Unidad de Adicciones “ofrece una intervención multidisciplinar, individualizada y adaptada a cada caso, a través de profesionales de la medicina, la psicología y el trabajo social”.