Paco Casero, presidente de la Fundación SAVIA, explicó en Cancionero los condicionantes que condujeron a plantear, desde la Fundación, el proyecto “Un Nacimiento, un Árbol.”
“Las generaciones pasadas se preocupaban por el futuro de su legado, en qué condiciones este sería transmitido a sus descendientes: de esta preocupación, a la que se añade la causada por el continuo cambio climático al que nos vemos sometidos, nace el proyecto “Un Nacimiento, Un Árbol”, detalló.
Casero incidió en el número de municipios “sumados” a dicha iniciativa, así como el clima y condiciones que genera el implementar el citado proyecto: “a este proyecto se han sumado 52 núcleos poblacionales y ha posibilitado que, la plantación del citado árbol, relativo a cada nacimiento, fomente un clima de unión, familiaridad y cercanía entre los distintos habitantes de la localidad en cuestión. Al árbol plantado se le otorga el nombre del niño o niña nacido y se convierte en un compromiso, a asumir por la familia, con el fin de que este se legue, en las mejores condiciones posibles, generación tras generación.”
Casero destacó la finalidad básica del proyecto, “facilitar el crecimiento común”, así como hizo hincapié en los distintos pasos a llevar a cabo hasta su culmen: “el objetivo es que, la suma común, permita el crecimiento personal de todos. El proceso que ha de seguir todo aquel municipio interesado en participar en el proyecto es el siguiente: el ayuntamiento ha de cuantificar el número de nacidos por año, comunicar el proyecto a la familia y, a posteriori, seleccionar el lugar, especie de árbol idónea y fecha en la que se realizará la plantación.”
Además, Paco Casero hizo referencia a los distintos organismos a los que la Fundación que preside se dirige y ha dirigido con el fin de plantear propuestas, así como el grado de aceptación e interés mostrado, en concreto, por la Junta de Andalucía: “como Fundación desarrollamos una actividad bastante amplia, que abarca escritos y sugerencias desde la Comisión Europea, pasando por el Gobierno Central, gobiernos de las distintas Comunidades Autónomas. En el caso de la Junta de Andalucía, hemos notado una menor correspondencia por su parte. Es necesario que se facilite el dialogo ya que resulta crucial para agilizar trámites y hacer posible el entendimiento.”
Para concluir, Casero ahondó en la importancia de la emergencia climática, a “la orden del día”, especialmente en la Comunidad Autónoma Andaluza: “debemos mantener una actitud positiva, conociendo la existencia de grandes retos, como el de la emergencia climática. En este sentido, Andalucía es la zona más afectada por la emergencia climática: es increíble que no se haya declarado la emergencia climática y, aún, se “esté mirando hacia otro lado.” Exigimos respuestas concretas y prontas para agilizar los proyectos necesarios a llevar a cabo.”