Francisco Pérez, gerente de Bodegas Jesús Nazareno de Baena, hizo balance en Cancionero al término de la campaña de recolección de las uvas tintas y blancas, recientemente finalizada.
La campaña, caracterizada por una merma acusada en la producción, ha estado condicionada por los días de calor extrema y vientos que “provocaron la quema de parte de la cosecha en función de la tierra y orientación de la parcela”, dijo Pérez. No obstante, dijo “contar con una producción suficiente para la comercialización de las bodegas.”
Sin embargo, pese a los resultados obtenidos, Pérez, aseguró que la calidad de los caldos es óptima: “pese a los condicionantes poco favorables, hemos de destacar el buen estado de la uva, su adecuado grado de maduración y la calidad de los vinos obtenidos.”
Sobre el momento óptimo para el consumo de los vinos obtenidos, el entrevistado adelantó: “los vinos alcanzaran el punto óptimo para su consumo a finales de año, aproximadamente, en noviembre. Deben vigilarse los mostos y observar si el proceso de fermentación persiste hasta que los azúcares se agoten. Una vez culminado dicho proceso, el barril deberá ser limpiado y el vino trasladado a barriles secos.”
Por otra parte, destacó el incremento del consumo de vino en los próximos meses, motivado, a su juicio “por la vuelta a la rutina.”
Para finalizar, Francisco Pérez, reconoció contar en las bodegas, aún, parte de la producción limitada “Cosecha del 63”, cuya comercialización comenzó meses atrás: “de la producción limitada cosecha del 63 aún se conservan algunas botellas.”