Todo parece indicar que la Congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados dejará de estar en Baena y, por lo tanto, de prestar sus servicios en la residencia, en el edificio de su propiedad, al lado de la Iglesia Conventual de San Francisco
Aunque no se ha precisado la fecha, según fuentes consultadas por Cancionero, “todo se está desarrollando con bastante rapidez y es posible que esta circunstancia se produzca antes de este verano”.
Las mismas fuentes aseguran que en los últimos días se ha producido un nuevo encuentro, como ya sucediera en el mes de septiembre de 2020, entre el Ayuntamiento de Baena y Obispado, para comunicar esta decisión.
Las monjas de la residencia, “no abandonan el barco”, donde han venido desempeñando una importante labor social desde 1900, “es el momento y las necesidades las que obligan a tomar esta medida”
Ahora, de nuevo, vuelven a ponerse encima de la mesa los problemas de siempre ¿qué va a pasar con la residencia, con los ancianos que allí son atendidos y con los trabajadores que vienen desempeñando su actividad laboral en la misma?
En los últimos años, en las distintas corporaciones, desde las cofradías que tienen su sede canónica en la Iglesia Conventual de San Francisco e incluso en el movimiento asociativo en general de la localidad, se ha venido hablando de buscar una solución antes de que pudiera llegar este momento difícil para la Congregación y para Baena y que se sabía podía llegar
La falta de vocaciones, el coste del edificio, la falta de financiación y de entendimiento y colaboración entre lo público y privado o medidas encaminadas a la recuperación de la barriada que no se han llegado a concretar, aunque haya habido iniciativas y buena voluntad en este sentido, están detrás de esta decisión
Ahora, de nuevo, se pudiera plantear el cierre de la residencia, el traslado de los ancianos a otras residencias de la congregación y la posible pérdida de los puestos de trabajo, independientemente de los problemas que se pudieran derivar por el mantenimiento de la Iglesia.
En este sentido recordamos que el edificio cuenta en la actualidad con autorización para su funcionamiento, aunque para llegar al concierto de plazas de residencia hay que adecuarlo a la normativa y, según el estudio, la inversión estaría cercana a los dos millones de euros.
La Residencia de San Francisco de Baena atiende a unos 40 ancianos, cuenta con uno veintena de trabajadores y el número de hermanitas no llega a una decena.