A las seis de la tarde llegaban los Reyes Magos a la plaza de la Constitución de Baena, donde les esperaban concejales del Ayuntamiento encabezados por la alcaldesa, Cristina Piernagorda. “Pido salud para los baenenses y españoles en un año complicado sanitariamente pero también pedimos trabajo, prosperidad, ánimo, ilusión y esperanza para afrontar el 2021 que esperemos sea mejor y que la vacuna sea la puerta de la esperanza para un futuro mejor”, dijo la primer edil.
En sus palabras emocionadas al medio centenar de personas (muchos de ellos niños) que se acercaron al Paseo, los Magos de Oriente se acordaron de los tiempos difíciles y de la entrega de los niños en el confinamiento y ahora a la ilusión.
Se emocionó especialmente Melchor cuando deseó que los que no están aquí, tengan un sitio junto al Padre. Lo hizo mirando al cielo y con la ilusión de que “las personas se puedan abrazar pronto y sin miedo al maldito virus”.
Como Gaspar miró a los deseos para que se termine un año maldito. “El año que viene volveremos porque esta noche todo es posible y debemos hacer un lugar mejor”, les dijo a los niños a quienes pidió que estén “disfrutando con quienes os rodean, siendo agradecidos por la fortuna de todo lo que tenéis”, reivindicó Gaspar acordándose de quienes no pueden disfrutar o lo pasan mal.
“Quiero pedir mucha salud y que tengáis fe y esperanza en que esta batalla la vamos a ganar al virus”, señaló el llamado “rey negro”, Baltasar.
Los tres, representados como el año 2020 por David, José Antonio y Pedro, han repetido experiencia pero solo en fecha, porque los sentimientos vividos difieren mucho los de hace un año de los de hoy 5 de enero, aunque confluyen en el cariño recibido y en la emoción por el que hubieran querido recibir, pero las circunstancias pandémicas lo han impedido.