Ofenda Floral a la Virgen de Guadalupe

Ofrenda floral a la patrona de Baena

La parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe ha recibido durante toda la jornada a numerosos vecinos, cofradías y hermandades que han acudido con sus ramos para adornar el altar y el retablo donde recibe culto la Patrona de Baena

La devoción a la Virgen de Guadalupe se ha hecho visible este jueves en la parroquia que lleva su nombre. Desde primeras horas de la mañana y durante toda la tarde, numerosos vecinos y colectivos han acudido a la iglesia para participar en la tradicional ofrenda floral a la Patrona de Baena,.

Desde las 9:30 de la mañana y hasta la hora del comienzo de la novena se ha tenido la posibilidad de realizar la ofrenda, con numerosos vecinos que han aportado flores adquiridas en la misma entrada a la iglesia, pero también con personas que han acudido con sus propios ramos.

La respuesta ha sido notable, “ha venido muchísima gente, la iglesia está preciosa, el altar está espectacular”, señalaba Guadalupe Ríos Pareja, vocal de la junta directiva, que destacaba el importante número de flores recibidas durante la jornada.

Un altar vestido con flores de Baena

La ofrenda tiene como finalidad principal llenar de color y vida el altar y el retablo de la capilla donde permanece durante todo el año la imagen de la Virgen de Guadalupe.

Rosas, claveles, nardos, y margaritas han sido algunas de las flores que han ido llegando durante la jornada. Una variedad que obliga después a realizar un cuidadoso trabajo de selección para organizar los ramos y preparar el adorno floral, “esta noche las seleccionamos y son las que nos van a servir para hacer el segundo cambio floral a la Virgen de Guadalupe”, explica Ríos Pareja.

El proceso comienza una vez finalizada la actividad del día. Las flores son separadas por tipos y colores para facilitar posteriormente su colocación en el altar.

De esta manera, los ramos que durante el día han entregado los vecinos se convierten en parte del gran conjunto floral que engalana a la Patrona durante estos días.

Las cofradías y hermandades, presentes en la ofrenda

Uno de los aspectos destacados de la jornada ha sido la presencia de numerosas cofradías y hermandades de Baena. Durante la tarde han sido muchos los colectivos que se han acercado hasta la parroquia para entregar sus flores a la Virgen.

En la ofrenda también han participado así a representantes del tejido cofrade baenense, tanto de hermandades vinculadas a la Semana Santa como de las hermandades de gloria.

A estos colectivos se han sumado numerosos vecinos y familias que han querido realizar su particular homenaje floral a la Patrona.

También la primera autoridad municipal, la alcaldesa de Baena, María Jesús Serrano, se ha acercado durante la jornada a la parroquia para participar en esta ofrenda y entregar sus flores a la Virgen de Guadalupe.

El resultado es un altar que, con el paso de las horas, ha ido adquiriendo un aspecto cada vez más espectacular gracias a la aportación de los baenenses.

Decenas de ramos y cientos de flores

Cuantificar el número exacto de flores depositadas resulta complicado, solo en los ramos puestos a disposición de los vecinos se han contabilizado alrededor de cuarenta,

A ello hay que añadir las flores aportadas directamente por los vecinos y los numerosos ramos entregados por las hermandades.

El resultado final es una auténtica explosión de color a los pies de la Virgen, fruto de una tradición que permite a los baenenses expresar de manera sencilla y cercana su devoción a la Patrona.

Pero las flores de la ofrenda no solo sirven para adornar el altar durante estos días. Parte de ellas tendrán también un segundo destino.

Una vez que algunas de las flores utilizadas anteriormente comienzan a marchitarse, son retiradas y deshojadas. Sus pétalos serán utilizados posteriormente para la petalada al Sin Pecado durante el recorrido del rosario del próximo lunes, 7 de septiembre.

La petalada está prevista en la calle Doctora Martínez Casado, aproximadamente a mitad de la vía, dentro del recorrido que realizará el Sin Pecado, que presenta algunas modificaciones respecto a años anteriores.

De esta forma, las flores que los baenenses han ofrecido a la Virgen continúan formando parte de las celebraciones y de los momentos más emotivos de las fiestas.

Un trabajo que continúa durante la noche

La ofrenda floral no termina cuando se cierran las puertas de la iglesia. Tras una jornada intensa, llega el momento de seleccionar y preparar las flores para que puedan ser colocadas en el altar.

El trabajo se prolonga durante buena parte de la noche. Cada flor debe ser separada y preparada antes de pasar a formar parte del conjunto floral de la capilla.

El objetivo es que la Virgen de Guadalupe luzca especialmente engalanada, “está el altar espectacular”, resume Ríos Pareja, poniendo voz a la impresión que deja una capilla transformada por las flores aportadas por todo un pueblo.

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