Nuestra Señora de la Clemencia en su Mayor Dolor, en la residencia Divino Maestro de Baena

Ntra Sra de la Clemencia en su Mayor Dolor en la Residencia Divino Maestro

La Cofradía del Santísimo Cristo de la Misericordia y Nuestra Señora de la Clemencia en su Mayor Dolor ha llevado a cabo el traslado temporal de su nueva sagrada titular mariana a la capilla de la residencia Divino Maestro de Baena, donde permanecerá depositada mientras se desarrollan las obras de consolidación estructural de las columnas de la parroquia de San Bartolomé.

La decisión, adoptada por la Junta Directiva de la hermandad en coordinación con el consiliario y atendiendo a criterios de conservación patrimonial y seguridad, responde a la necesidad de garantizar la adecuada protección de la imagen durante el periodo de intervención arquitectónica del templo parroquial.

El traslado se ha realizado en un clima de recogimiento y respeto, trasladando no solo una imagen de gran valor artístico y devocional, sino también un nuevo símbolo que empieza a arraigar en la espiritualidad y en la identidad cofrade de Baena. La llegada de Nuestra Señora de la Clemencia en su Mayor Dolor a la residencia supone, además, un significativo encuentro entre la religiosidad popular y la labor asistencial que desarrollan las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, responsables del centro, especialmente Sor Pilar Pedrosa y Sor Isabel Jurado, directora de la residencia.

Este hecho adquiere una dimensión aún más profunda si se tiene en cuenta la delicada situación económica que, en los últimos tiempos, viene atravesando la residencia Divino Maestro. Como tantas instituciones asistenciales de carácter social y religioso, el centro ha debido afrontar importantes dificultades derivadas del incremento de los costes de mantenimiento y atención a los residentes. En este contexto, la presencia temporal de la imagen mariana supondrá también un impulso espiritual, moral y social, reavivando la atención de la comunidad baenense hacia una institución histórica dedicada al cuidado de los más necesitados.

La estancia de la Virgen en la residencia favorecerá una mayor afluencia de fieles y visitantes, fortaleciendo el vínculo entre la ciudad y el centro asistencial y contribuyendo a visibilizar la importante labor que diariamente realizan las Hijas de la Caridad. De este modo, el traslado trasciende su carácter provisional para convertirse en un gesto de apoyo colectivo y de sensibilidad hacia una obra social que forma parte del patrimonio humano y solidario de Baena.

Para los residentes, muchos de ellos personas mayores o en situación de vulnerabilidad, la cercanía de Nuestra Señora de la Clemencia en su Mayor Dolor constituye un consuelo espiritual y una oportunidad de participación directa en la vida religiosa de la ciudad, generando un ambiente de acompañamiento, esperanza y serenidad.

La Cofradía ha expresado públicamente su agradecimiento tanto a la comunidad de las Hijas de la Caridad como a la dirección del centro por la generosa acogida dispensada, que permitirá mantener el culto y la veneración a la Santísima Virgen durante el tiempo que duren las obras en la parroquia de San Bartolomé.

Mientras continúan los trabajos de consolidación del templo, la imagen podrá ser visitada en los horarios habituales de culto de la capilla de la residencia, manteniendo viva la devoción de sus fieles y reafirmando el compromiso social y cristiano que históricamente ha caracterizado tanto a la Cofradía como a la institución que hoy la acoge.

Así, este traslado temporal pone de manifiesto cómo la conservación del patrimonio religioso trasciende la mera protección material de las imágenes para convertirse también en una oportunidad de encuentro, solidaridad y renovación espiritual para toda una comunidad. En medio de las dificultades, la presencia de María vuelve a recordarnos el valor de la confianza y de la esperanza compartida.

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