Multitudinario besamanos en honor de la Virgen del Rosario.

Besamanos en honor de Nuestra Señora del Rosario

La Real Archicofradía de Nuestra Señora del Rosario y Santísimo Cristo Resucitado ha celebrado su solemne besamanos en la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe. La jornada, marcada por la participación de cientos de cofrades y un recorrido previo por las calles de Baena, volvió a poner de manifiesto la fuerza de la tradición y el arraigo de la Semana Santa en la localidad.

Intensa jornada cofrade con motivo del solemne besamanos en honor a Nuestra Señora del Rosario, un acto que reunió a hermandades, cuadrillas y vecinos en torno a la devoción a tan venerada y querida imagen. La celebración contó con la participación de los judíos de la Cola Negra, la Hermandad de María Magdalena, la Centuria Romana, la Hermandad del Santísimo Cristo Resucitado y la propia Hermandad de Nuestra Señora del Rosario.

Antes del besamanos, tuvo lugar el tradicional recorrido por las calles de la localidad, que partía desde la casa del hermano mayor, en la calle Doctora Martínez Casado, para continuar por Rey Fernando, Ruiz Frías, Amador de los Ríos, San Bartolomé, Mesones, Plaza de la Constitución, Cardenal Herranz Casado, Plaza de España hasta concluir en la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, sede canónica de la Real Archicofradía.

En este contexto, Antonio Mesa Priego, albacea de la Hermandad de Nuestra Señora del Rosario e investigador de la Semana Santa de Baena, explicó el significado del acto y su evolución histórica, “este besamanos se viene haciendo desde el año 1985, en el que la Real Archicofradía decidió ofrecer un solemne besamanos a su imagen titular, Nuestra Señora del Rosario, fue el primer besamanos que se organizaba en Baena con respecto a lo que es una cofradía entera a su titular”.

Desde entonces, el acto ha crecido con la incorporación de nuevas hermandades y cuadrillas, “a partir de la fundación de nuevas cuadrillas y hermandades, se han ido incorporando al desfile”. En este año, según destacó, la participación ha sido especialmente significativa, “hemos contado con una presencia de unas 500 o 600 personas y una gran turba de judíos que ocupaba prácticamente toda la calle”.

El besamanos se enmarca dentro de la celebración litúrgica, “hay una santa misa, y en un determinado momento los hermanos nuevos que han cumplido 18 años hacen el juramento del besamanos, comprometiéndose con la Real Archicofradía”. Tras la eucaristía, se canta la Salve Regina y se procede al acto central del acto, “realizándose el beso a la imagen directamente en la mano de Nuestra Señora del Rosario”.

Mesa Priego ha resaltado el aspecto que presentaba el altar para la ocasión, en el que no solo se venera a la Virgen, sino también a otras imágenes titulares, “se ha querido rendir culto a las tres imágenes al mismo tiempo, al Cristo y a María Magdalena que están presidiendo el altar”.

En cuanto a la imagen de la Virgen, este año presentaba importantes novedades fruto de la devoción popular, “está estrenando sobre todo la saya y el pecherín, todo donado por diferentes devotos de la imagen”. Un conjunto que se suma a piezas históricas, como las donadas en su día por Isabel II.

El acto también estuvo acompañado por el sonido característico de las formaciones musicales, en alternancia, “la centuria romana empieza a tocar cuando se empieza el besamanos y dejan de tocar para que continúe la hermandad de Cristo Resucitado a la finalización del acto”.

Para la Real Archicofradía, este besamanos tiene un valor especial dentro del calendario, “es el primer acto que hacemos con todas las hermandades juntas, el inicio de nuestra Cuaresma convivida”. Un momento de unión y convivencia que para ellos marca el arranque de sus actos cofrades.

Mesa Priego quiso también agradecer la colaboración institucional, “hay que dar las gracias al Ayuntamiento de Baena por la gran efectividad y coordinación a lo largo del recorrido por parte de la policía municipal”.

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