Montilla acoge la inauguración de “Arena”, el nuevo proyecto artístico de Ismael Ortiz

Ismael Ortiz en la presentación de "Arena"

Montilla se convirtió en punto de encuentro para el arte contemporáneo con la inauguración de “Arena”, el nuevo proyecto del artista de Baena Ismael Ortiz, una propuesta expositiva y editorial que combina pintura, narrativa visual y música en un formato poco convencional. El acto tuvo lugar en el estudio de tatuajes de Osiris Tattoo, en la calle Perú, 10 un espacio alternativo que refuerza el espíritu íntimo y rompedor de la muestra.

A medida que el público fue llegando, el ambiente se fue llenando de expectación. No se trataba de una inauguración al uso, sino de una experiencia pensada para ser descubierta poco a poco, tanto en el plano visual como emocional.

Ismael Ortiz explicó que la elección de Montilla no fue casual, sino fruto de la amistad y la complicidad artística con la propietaria del estudio, quien le propuso exponer allí hace ya un par de años. Tras un largo proceso de preparación, y más de año y medio de trabajo, el proyecto vio finalmente la luz.

“Arena” nace como una metáfora:
un grano de arena, aparentemente insignificante, que al unirse a otros es capaz de generar cambios y transformar el entorno. Una idea que el artista vincula directamente con su concepción del arte y la creación colectiva, donde los espacios culturales alternativos y la colaboración entre artistas permiten llegar a más público y provocar mayor impacto.

Uno de los aspectos más llamativos de la inauguración fue que las obras permanecían tapadas. No se trata de un simple recurso estético, sino de una decisión narrativa. Según Ortiz, Arena funciona como un libro en el que todas las obras están conectadas por una historia correlativa, que el espectador va descubriendo conforme avanza por la exposición.

La historia comienza con un mensaje duro y directo y va evolucionando tanto en temática como en color. El proyecto no se fragmenta en pequeñas historias independientes, sino que plantea un relato único, con principio y final definidos.

La muestra está compuesta por 14 obras, seleccionadas entre varias posibles, que comparten una misma línea cromática basada en tonos ocres, algunos más claros y otros más oscuros, siempre en coherencia con el concepto de “arena”. En las escenas aparecen personajes inéditos, referencias veladas al entorno personal del artista y la presencia simbólica de la arena, aunque no siempre de la forma que el espectador espera.

“Arena”, también en formato libro

La inauguración sirvió igualmente para presentar el segundo libro de Ismael Ortiz, titulado también Arena. El volumen recoge la historia que une las 14 obras mediante fotografías, descripciones técnicas y una parte final dedicada al proceso creativo: bocetos, ideas descartadas, pruebas de color y trabajos que no llegaron a formar parte de la exposición.

El artista define el libro como directo, ameno y reflexivo, con una lectura sencilla pero cargada de contenido emocional. La portada, sobria y elegante, sigue la misma lógica que la exposición: no mostrarlo todo de golpe, sino invitar al lector a descubrirlo poco a poco, al igual que sucede con las obras expuestas.

Con Arena, Ismael Ortiz suma ya dos libros publicados bajo su nombre, además de otras colaboraciones colectivas en las que ha participado como ilustrador.

Música y sinergias artísticas con Ulayya

La inauguración estuvo acompañada por la música de Ulayya, cantautora con una trayectoria de 18 años en el mundo de la música, que aportó una dimensión sensorial al evento. Su participación no fue un concierto al uso, sino un acompañamiento íntimo a la obra de Ismael Ortiz, interpretando temas seleccionados por su afinidad con el universo de Arena.

Ulayya presentó una muestra de su disco Latido cósmico, lanzado recientemente y compuesto por nueve canciones. Un trabajo de composiciones propias que refleja el mundo interior femenino, el crecimiento personal, la libertad y la vivencia cotidiana, con una amplia variedad de estilos que van del pop y el rock al reggae, la bossa nova o el downtempo.

La artista destacó su conexión con Ismael Ortiz desde el ámbito de la ilustración y el arte visual, subrayando la importancia de crear sinergias entre disciplinas artísticas. Definió la obra de Ortiz como “inquietante”, en el mejor sentido del término, capaz de remover emociones y no dejar indiferente al espectador.

La presentación del acto

El acto fue presentado por Rafa Bilcor, vinculado desde hace años al ámbito cultural y artístico, quien ya había acompañado a Ismael Ortiz en la presentación de su primer libro. Bilcor destacó que Arena es un auténtico misterio, incluso para quienes conocen de cerca al autor.

Según explicó, solo una de las obras, Moira, era conocida previamente, mientras que el resto de la colección se mantenía en absoluto secreto hasta el momento de la inauguración. En su opinión, la obra de Ortiz se mueve en territorios psicológicos y oníricos, con una estética reconocible marcada por la presencia de figuras femeninas y una atmósfera de misterio constante.

La exposición permanecerá abierta al menos un mes, de 9 a 13 horas y de 17 a 20 horas de lunes a sábado, con la intención de acercar el arte contemporáneo a nuevos públicos y dar vida a espacios culturales alternativos. Además, el propio artista dejó abierta la posibilidad de que Arena pueda viajar próximamente a otras ciudades como Córdoba o Málaga, siempre que existan entidades y espacios dispuestos a apostar por la cultura local.

Con Arena, Ismael Ortiz consolida una propuesta artística madura, coherente y valiente, que invita al espectador a detenerse, reflexionar y descubrir, grano a grano, una historia que se despliega más allá de lo visual

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