Martes Santo en Doña Mencia junto al Cautivo y la Virgen de la Estrella

Nuestro Padre Jesús Cautivo de Doña Mencia

La Cofradía de Nuestro Padre Jesús Cautivo y Nuestra Señora de la Estrella protagoniza una multitudinaria estación de penitencia marcada por el silencio, la emoción y la devoción popular

Desde primeras horas de la tarde, numerosos vecinos y visitantes se concentraban a lo largo del recorrido para contemplar una procesión que volvió a demostrar el profundo arraigo y el fervor que despiertan sus Sagrados Titulares.

La estación de penitencia daba comienzo a las 20:00 horas desde la Iglesia Vieja, en el Paseo, tras la convocatoria previa a hermanos y participantes. La organización, cuidada al detalle, arrancaba desde las 17:00 horas con la entrega de números de orden para los cirios, garantizando así el correcto desarrollo de un cortejo numeroso y perfectamente estructurado.

Orden, tradición y rigor cofrade

Desde la propia cofradía se habían trasladado una serie de recomendaciones a los hermanos, incidiendo en aspectos fundamentales como la uniformidad, el orden y el respeto durante todo el recorrido. Entre ellas, destacaba la obligatoriedad de mantener la distancia entre nazarenos, portar correctamente el hábito, compuesto por túnica blanca con botones azules, capillo de terciopelo azul, cíngulo, guantes blancos y calzado oscuro, y no abandonar la procesión una vez iniciada.

Asimismo, se subrayaba el carácter unitario de la hermandad: todos los participantes debían integrarse como hermanos de la cofradía en su conjunto, independientemente del tramo o imagen, distribuyéndose las filas de manera equitativa.

Dos tronos, una misma devoción

La cofradía, fundada en 1993, volvió a poner en la calle sus dos tronos. Por un lado, el paso de Nuestro Padre Jesús Cautivo, acompañado por figuras secundarias como el romano, el sanedrita y Herodes, obras del imaginero sevillano Fernando Castejón. El conjunto procesionó sobre un paso de madera de caoba dorada en oro de 24 quilates, con candelabros arbóreos de siete brazos en cada esquina.

Por otro lado, Nuestra Señora de la Estrella, dolorosa realizada por el cordobés Francisco Romero Zafra, desfiló bajo palio de doce varales en metal cincelado, con el cuidado vestidor, Antonio Villar, ofreciendo una estampa de gran elegancia y recogimiento.

Uno de los momentos más destacados de la noche fue precisamente la salida de la Virgen, marcada este año por un ambiente especialmente íntimo: sin los sones de la Marcha Real, el silencio y la oración envolvieron el instante, reforzando el sentimiento de unión entre los cofrades y el público presente.

Acompañamiento musical y estrenos

El acompañamiento musical volvió a ser uno de los grandes atractivos de la jornada. Abría el cortejo la banda de tambores y timbales de “Los Negritos”, mientras que el paso de Cristo contó con los sones de la banda de María Santísima de las Penas, de Úbeda. Tras la Virgen, la Agrupación Musical “Sociedad Filarmónica” de Jaén puso el broche musical a una procesión cargada de solemnidad.

En cuanto a los estrenos, la cofradía presentó importantes novedades, como la nueva túnica de terciopelo morado bordada en oro por Cristino Lastres Muñoz, así como cartelas con las figuras de los apóstoles Pedro, Santiago y Juan para el paso del Señor, realizadas por Ana Rey. También destacó el nuevo cíngulo de oro para la imagen del Cautivo.

Un recorrido lleno de emoción

El itinerario discurrió por algunas de las principales calles de la localidad, como Paseo de la Iglesia, Antonio Machado, Bodega, Higueras, Federico García Lorca, Plaza Andalucía, Granada, Colón, Cervantes, Calvario, Santa Catalina y Entretorres, en un recorrido seguido con gran expectación por el público.

La recogida, prevista en torno a las 23:30 horas, puso el punto final a una jornada marcada por la emoción y el respeto, en la que los nazarenos regresaron al templo manteniendo el orden y la solemnidad, tal y como marcan las normas de la cofradía.

El Martes Santo en Doña Mencía volvió a dejar imágenes de calles llenas, silencio respetuoso y emoción contenida, reflejo del fuerte vínculo entre el pueblo y su Semana Santa. La Cofradía de Nuestro Padre Jesús Cautivo y Nuestra Señora de la Estrella reafirma así su papel protagonista dentro de una celebración que sigue creciendo en participación y sentimiento, manteniendo vivas unas tradiciones que forman parte esencial de la identidad menciana

Comparte esta noticia: