Manuel Carretero, tras la grave cogida en San Fermín: «Cuando el toro me pisó sentí un dolor inmenso y perdí el conocimiento»

Manuel Carretero

El vecino de Castro del Río, de 65 años y veterano corredor de los encierros de Pamplona, se recupera de las graves lesiones sufridas durante el cuarto encierro de San Fermín. Tras permanecer varios días en la UCI del Hospital Universitario de Navarra por un neumotórax bilateral y varias costillas fracturadas, relata cómo vivió uno de los momentos más difíciles de sus casi tres décadas corriendo delante de los toros.

Manuel Carretero conoce bien lo que significa correr un encierro en Pamplona. Lleva cerca de tres décadas haciéndolo, siempre con la camiseta del Córdoba CF, una imagen que le ha convertido en un corredor fácilmente reconocible entre los habituales de los Sanfermines. Sin embargo, el cuarto encierro de este año quedará marcado para siempre en su memoria.

El vecino de Castro del Río continúa recuperándose de las graves lesiones sufridas tras ser arrollado por uno de los toros cuando afrontaba el tramo de Telefónica, uno de los puntos más delicados del recorrido.

Desde la habitación del Hospital Universitario de Navarra, donde permaneció varios días ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos, recuerda con detalle cómo se produjo el accidente.

«Yo suelo correr todos los días desde Telefónica hasta la bajada del callejón y siempre voy por el lado izquierdo. Ese día, cuando me di cuenta, tenía cuatro toros detrás y los cabestros. Ahí, peleando para salir, me tiraron al suelo.»

Fue entonces cuando llegó el momento más dramático, «El toro me pisa y siento un dolor inmenso, no sé cómo puede doler una puñalada, pero aquello fue un dolor terrible. Perdí el conocimiento.»

Las imágenes del encierro muestran cómo el corredor fue arrastrado varios metros hasta la entrada de la plaza, «luego vi las imágenes y comprobé que me arrastraron hasta la puerta del callejón, allí me protegieron hasta que pasaron los toros y después ya me evacuaron.»

Tres días en la UCI

Las consecuencias de la cogida fueron importantes. El traumatismo le provocó un neumotórax bilateral y varias fracturas costales, lesiones que obligaron a su ingreso en cuidados intensivos, «lo pasé malísimo porque no podía ni respirar, me llevaron a la UCI, me hicieron muchísimas pruebas y he estado tres días allí.»

Aunque la evolución ha sido favorable, la recuperación todavía será larga, «el pulmón ya está curado, me han quitado el tubo y todas las pruebas han salido bien, ahora lo que tengo es el dolor de las costillas, si me siento hacia un lado me duele el otro, y al acostarme también.»

Su deseo es regresar cuanto antes a Castro del Río, «espero que mañana me den autorización para poder volver a casa.»

Casi treinta años corriendo en Pamplona

La afición de Manuel Carretero por los toros nació siendo un niño. En su casa siempre se habló de tauromaquia y recuerda especialmente la llegada a Castro del Río del torero Paco Villatoro, cuñado suyo, un hecho que marcó su infancia.

Cuando su situación económica se lo permitió comenzó a viajar a Pamplona, «el primer año fui con mi mujer de espectador, pero al siguiente ya le pedí permiso para correr uno o dos encierros.»

Desde entonces no ha faltado prácticamente ningún año, «dicen que cuando corres en Pamplona, o no vuelves nunca más o te enamoras. Yo me enamoré. Desde 1998 solo he faltado los dos años de la pandemia.»

Otra grave cogida en Toledo

La de este año no ha sido la única experiencia dramática que ha vivido delante de los toros.

En 2021 sufrió una grave cornada en un encierro celebrado en Villaseca de la Sagra (Toledo), «un toro me metió 18 centímetros de asta en el glúteo, con tres trayectorias, me rompió el coxis, el sacro y tres costillas, estuve ocho días ingresado.»

Aun así, reconoce que la cogida sufrida en Pamplona ha sido la más dura.

El apoyo de la familia… y la duda sobre el futuro

Su familia ha vivido con enorme preocupación este nuevo accidente, «mi mujer ya dejó de venir conmigo después de lo que pasó en 2021. Este año vino mi hija y me decía: ‘Papá, ten cuidado’, y mira lo que ha pasado.»

Tras lo ocurrido, Manuel admite que se plantea cambiar su forma de vivir los Sanfermines, «cuando me caí pensé: ‘Se acabó esto’. A lo mejor el año que viene voy a San Fermín, canto con los amigos y cuando pasen los toros me echo a un lado.»

Aunque tampoco cierra del todo la puerta, «cuando vuelva a Castro del Río, pasen los días y me recupere… ya veremos qué pasa.»

La camiseta del Córdoba, una seña de identidad

Durante años, Manuel Carretero ha sido fácilmente identificable por correr con la camiseta del Córdoba CF, un símbolo de orgullo por su tierra, «podría haber corrido con otra camiseta, pero yo me siento cordobés. Fui presidente y he formado parte de la junta directiva de la Peña del Barcelona y mis colores representativos siempre han sido los del Córdoba.»

Ahora, el veterano corredor afronta una nueva carrera, la más importante de todas: recuperarse plenamente de unas lesiones que pudieron tener consecuencias mucho más graves. Mientras tanto, en Castro del Río y entre los habituales de los encierros de Pamplona son muchos los que esperan volver a verlo, aunque sea, como él mismo dice, «desde un lado del recorrido»

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