Los Premios Mezquita-Córdoba 2026 reconocen la excelencia de los vinos ibéricos en una gala que ensalza la calidad del sector.

Autoridades, organizadores y premiados

Especial reconocimiento a Bodegas Jesús Nazareno de Baena durante el acto

La Diputación de Córdoba acoge la entrega de los galardones de la 32ª edición del Concurso Ibérico de Vinos, en una cita que reúne a bodegas de España y Portugal y distingue con dos Grandes Mezquita de Oro y un Bronce a la cooperativa baenense

La calidad, la innovación y el prestigio de los vinos ibéricos volvieron a convertirse en protagonistas durante la entrega de los Premios Mezquita-Córdoba 2026, celebrada en el salón de actos de la Diputación de Córdoba. La gala puso el broche final a la 32ª edición del Concurso Ibérico de Vinos, organizado por la Academia del Vino de Córdoba, promovido por el Aula del Vino y con la colaboración de la Asociación de Sumilleres de Córdoba.

El certamen, cuya cata se desarrolló el pasado 10 de junio, reunió este año 175 muestras procedentes de España y Portugal, valoradas por un panel de veinte expertos catadores distribuidos en cuatro mesas de trabajo. En total se concedieron 11 Grandes Mezquita, 26 medallas de Oro, 31 de Plata y 7 de Bronce, además de cinco premios especiales.

Uno de los grandes protagonistas de la noche fue Bodegas Jesús Nazareno de Baena, que volvió a situarse entre las bodegas más reconocidas del concurso al obtener dos Grandes Mezquita, para su Fino Cancionero y su Pedro Ximénez, además de una medalla de Bronce para su vino Verdejo, presentado por primera vez al certamen.

Una referencia consolidada en el panorama vitivinícola

El presidente del Aula del Vino, Manuel López Alejandre, hizo balance de la evolución experimentada por el concurso desde su nacimiento y destacó el enorme salto de calidad que ha experimentado la viticultura española, «los premios que se han dado este año jamás se hubieran concedido hace treinta años, hoy se cuida la viña, la poda, la sanidad vegetal, la vendimia y la elaboración. El resultado es una calidad extraordinaria».

López Alejandre recordó que cuando nacieron los Premios Mezquita, Córdoba era la única provincia andaluza que organizaba un concurso de estas características, «los mejores vinos del mundo son los españoles, ha habido una evolución impresionante tanto en calidad como en presentación y comercialización».

Asimismo, subrayó que el objetivo inicial sigue plenamente vigente, «creamos estos premios para promocionar Córdoba más allá de la Mezquita y la Judería, hoy son una referencia nacional».

Un concurso cada vez más exigente

La directora técnica del certamen, Isabel López Infante, explicó que el elevado nivel de los vinos hace que cada edición resulte más complicada para el jurado, «cada vez cuesta más otorgar los premios porque la calidad media de los vinos es muy alta».

Recordó que en esta edición participaron unas 175 muestras, principalmente de Andalucía, Castilla-La Mancha, Galicia, Extremadura, Baleares, Rioja y otras importantes zonas vitivinícolas españolas, además de Portugal.

La responsable técnica destacó igualmente el trabajo desarrollado por el panel de cata, «contamos con veinte expertos catadores, son una pieza fundamental del concurso y utilizan la ficha oficial de la Organización Internacional de la Viña y el Vino, valorando desde la fase visual hasta la persistencia gustativa».

Para López Infante, estos reconocimientos representan mucho más que un trofeo, «es un reconocimiento al trabajo bien hecho y una garantía para el consumidor. Hoy muchas bodegas ya lucen estos premios en sus páginas web porque aportan prestigio y confianza».

El respaldo institucional

La vicepresidenta cuarta de la Diputación de Córdoba y delegada de Hacienda, Ana Rosa Ruz, puso de relieve el compromiso de la institución provincial con un sector estratégico para la economía cordobesa, «la Diputación hace posible que este tipo de actos puedan celebrarse. Apoyamos económicamente al concurso porque supone dar prestigio y proyección al sector vitivinícola».

Ruz destacó además la importancia de promocionar los productos agroalimentarios cordobeses, «tenemos la marca Sabor a Córdoba y seguimos trabajando para que nuestras cooperativas y empresas tengan cada vez mayor visibilidad».

«Llevar el sello Mezquita es un marchamo de calidad»

En representación del Ayuntamiento de Córdoba, el delegado de Fiestas y Tradiciones, Julián Urbano, calificó el certamen como uno de los grandes referentes del vino en la Península, «treinta y dos ediciones avalan la categoría de estos premios, llevar el sello Mezquita en una botella supone un auténtico marchamo de calidad».

Gran aficionado al mundo del vino, Urbano destacó el nivel alcanzado por las bodegas participantes, «la calidad de los vinos es soberbia. Córdoba vuelve a situarse en el mapa gracias a estos premios».

Reconocimiento al trabajo de las cooperativas

Entre las bodegas distinguidas destacó también la Cooperativa Agrícola La Aurora, de Montilla, cuyo presidente, Antonio López, quiso poner en valor el esfuerzo que realizan las cooperativas andaluzas, «estos premios son el fruto del trabajo y de apostar por la calidad».

López tuvo además palabras de reconocimiento hacia la cooperativa baenense, «Bodegas Jesús Nazareno ha conseguido dos Grandes Mezquita de Oro, eso demuestra el enorme trabajo que se está realizando. El Fino Cancionero y el Pedro Ximénez son vinos excepcionales».

También resaltó el valor comercial de estos reconocimientos, «conseguir un gran premio supone un importante impulso para la promoción y comercialización de nuestros vinos».

Bodegas Jesús Nazareno vuelve a situarse entre la élite

Especial satisfacción mostraban los representantes de Bodegas Jesús Nazareno de Baena, una de las grandes triunfadoras de la gala.

Su presidente, Cristóbal Tarifa Sevillano, destacó especialmente la obtención de los dos Grandes Mezquita, máxima distinción del concurso, «no es un oro, es un Gran Mezquita, reservado a vinos que alcanzan entre 97 y 100 puntos, es la excelencia».

Tarifa explicó que el Fino Cancionero continúa consolidándose como uno de los grandes referentes de la denominación, «nos dijeron que había un vino de Baena que rompía moldes, se referían al Cancionero».

También valoró positivamente el debut del Verdejo, «era la primera vez que lo presentábamos y conseguir un Bronce es una magnífica noticia para seguir creciendo».

Para el presidente de la cooperativa, estos reconocimientos suponen además una importante herramienta de promoción, «son un espaldarazo que abre muchas puertas y permite que nuestros vinos sigan ganando presencia en la hostelería y la restauración».

Tres premios que consolidan el prestigio de la bodega baenense

El gerente de Bodegas Jesús Nazareno, Juan García Cassani, mostró igualmente su satisfacción por los resultados obtenidos, «es mi tercer año consecutivo viniendo a esta entrega y, afortunadamente, siempre regresamos con grandes premios».

Cassani subrayó especialmente la importancia de los dos Grandes Mezquita logrados por los vinos emblemáticos de la cooperativa, «el Cancionero y el Pedro Ximénez vuelven a situarse prácticamente en la excelencia».

Respecto al Verdejo, destacó que su estreno ha superado todas las expectativas, «lo presentamos por primera vez porque sabíamos que había salido un vino de mucha calidad y el Bronce confirma que vamos por el buen camino».

Los premios especiales

Durante la ceremonia también se entregaron los galardones especiales de esta edición.

  • Premio Ayuntamiento de Córdoba: Amontillado Amanecer, de Cooperativa Agrícola La Aurora S.C.A.
  • Premio Diputación de Córdoba: 10.12 Coupage 2025, de Viñedos Pozanco S.L.
  • Premio Sumilleres de Córdoba: Castelo de Medina Sauvignon Blanc 2025, de Bodegas Castelo de Medina.
  • Premio Aula del Vino de Córdoba: Vermut Flamenco, de Bodega Rockera S.L.
  • Premio Elio Berhanyer: Grego Blanco, de Vinos Jeromín S.L.

Un certamen con más de tres décadas de historia

Los Premios Mezquita nacieron en 1994 bajo la denominación Ciudad de Córdoba-Premios Mezquita y desde 2014 adquirieron carácter ibérico, incorporando la participación de vinos de Portugal.

Organizados por la Academia del Vino de Córdoba, los galardones se han consolidado como uno de los concursos de referencia del sector gracias al prestigio de su panel de catadores y a su firme apuesta por la promoción de la calidad vitivinícola.

La edición de 2026 volvió a demostrar que el nivel de los vinos españoles y portugueses continúa creciendo y confirmó, una vez más, el excelente momento que atraviesan las bodegas cordobesas y, especialmente, Bodegas Jesús Nazareno de Baena, que regresó de la gala con tres nuevos reconocimientos que refuerzan el prestigio de sus vinos dentro y fuera de Andalucía

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