Los Inhumanos desatan la fiesta en Luque con su música eterna y su humor sin filtros

Los Inhumanos en el ensayo antes de la actuación

Con 45 años de trayectoria ininterrumpida, Los Inhumanos demostraron en Luque que siguen más vivos que nunca. Su espectáculo, mezcla de música, teatro y cachondeo, hizo vibrar al público de todas las edades. “Estamos más calvos y con menos testosterona, pero con más ganas de fiesta que nunca”, bromeó Sergio Aguado Giménez, uno de los vocalistas del mítico grupo valenciano.

La actuación de Los Inhumanos llenó de nostalgia, carcajadas y puro espectáculo Luque, un grupo que, lejos de vivir de viejas glorias, ha sabido mantenerse en forma —al menos sobre el escenario— durante más de cuatro décadas. Con una fórmula que mezcla música, humor y teatro participativo, la banda convirtió su concierto en una auténtica verbena multigeneracional.

Somos como los buenos vinos, hemos mejorado con el tiempo”, afirmaba Aguado entre risas, al tiempo que reconocía los cambios físicos que los años traen consigo, pero dejando claro que el espíritu sigue intacto. Alfonso Aguado, uno de los ecreadores del grupo en 1980, volvió a escena junto a sus hermanos Sergio y Nacho, completando este peculiar «trío dinámico» que, según ellos mismos, es como “los Urquijo… pero divertidos”.

Con más de 50 conciertos programados este año, Los Inhumanos demuestran que su espectáculo sigue teniendo tirón. “Ningún concierto es igual al anterior”, explican. Y es cierto: con personajes como “el animal”, “mortadelo”, o “el troglodita”, el escenario se convierte en un desfile de humor absurdo y situaciones imprevisibles que el público no solo observa, sino en las que participa activamente.

“El objetivo es que la gente se olvide de sus problemas durante esas dos horas. Y lo estamos consiguiendo”, apuntan. La respuesta de la audiencia es clara: desde bebés hasta octogenarios bailando, cantando y riendo como si el tiempo no hubiera pasado.

Pese a que muchos identifican sus temas como “canciones populares”, no siempre recuerdan que son suyas. “Nos pasa mucho que la gente canta nuestras canciones sin saber que son de Los Inhumanos”, dicen, medio en broma, medio en serio. Temas como “Me duele la cara de ser tan guapo” o “Qué difícil es hacer el amor en un Simca 1000” se han convertido en verdaderos himnos generacionales, traspasando incluso el contexto musical para convertirse en parte del imaginario popular español.

Mirando al futuro con la misma guasa

Aunque siguen fieles a su estilo festivo y desenfadado, no descartan dar un nuevo pelotazo. “Nuestro principal objetivo es cambiar la cuenta corriente”, confesaban entre carcajadas, aunque también adelantaron que están trabajando en nuevos temas, posiblemente colaborando con otros artistas, como ya hicieron anteriormente con King África.

“Estamos creando cosas nuevas para que el público nunca se aburra. Puede que cualquier verano demos en el clavo y todo el mundo cante una nueva canción de Los Inhumanos en las verbenas”, aseguran con optimismo.

Una crítica sin filtros a la música actual

Fieles a su estilo provocador, tampoco se cortan al hablar del panorama musical actual. “La música en este país está hecha una mierda”, sentenciaban sin tapujos. Aun así, su propuesta sigue atrayendo a jóvenes que, según ellos, “no encuentran en la música actual grupos con guitarra, batería y espectáculo real”.

Los Inhumanos no son solo un grupo, sino una experiencia. Y como bien dijeron al final a Cancionero, “la vida ya es bastante seria como para tomársela demasiado en serio”.

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