Las lluvias condicionan la campaña oleícola y reducen el aforo en la DOP Baena

Harvested fresh olives in sacks in a field in Crete, Greece for olive oil production

El presidente de la Denominación de Origen Protegida Baena, Javier Alcalá de la Moneda, advierte de las dificultades para recoger la aceituna, la posible pérdida de hasta un 30% de la cosecha en algunas zonas y la incertidumbre en los mercados, al tiempo que anuncia nuevos cursos de formación para reforzar el personal cualificado en almazaras.

Las lluvias registradas en las últimas semanas están marcando de forma decisiva el desarrollo de la actual campaña oleícola en el ámbito de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Baena. Así lo ha dicho su presidente, Javier Alcalá de la Moneda, quien subraya que “las lluvias siempre condicionan el desarrollo de la cosecha” y que este año lo están haciendo de manera especialmente intensa.

Según ha detallado, ya en diciembre las precipitaciones provocaron parones en la recogida, pero ha sido el mes de enero el que “ha condicionado de una manera fundamental la campaña porque ha paralizado la recogida de la aceituna”. A ello se suma la abundancia de agua caída y las correntías generadas, que “han perjudicado mucho porque las aceitunas que hay en el campo, primero, va a ser difícil recogerlas porque van a quedar en el barro”.

El presidente de la DOP Baena ha advertido de que, incluso cuando cese la lluvia y salga el sol, la situación no será sencilla, especialmente en aquellos olivares donde no se haya tratado la hierba, “quien no haya tratado la hierba del olivar le va a ser casi imposible recoger la aceituna”, ha señalado, añadiendo además que “las correntías se han llevado parte de la cosecha”.

Incertidumbre en el aforo y pérdidas en el campo

En encuentros recientes con presidentes de cooperativas de provincias como Córdoba, Jaén, Sevilla, Málaga o Granada, se ha puesto de manifiesto la magnitud del problema. En el caso de Jaén, “nos contaban que entre un 30% y un 35% de la cosecha estaba pendiente de recoger”, lo que abre la incógnita sobre cuánta aceituna podrá llegar finalmente a la almazara.

Alcalá de la Moneda estima que, dependiendo de la zona, “entre un 15% y un 30% de esa cosecha puede finalmente quedarse en el campo”, lo que está llevando a revisar a la baja las previsiones iniciales. Frente al aforo de 1.300.000 toneladas que se manejaba desde el Ministerio de Agricultura, ya se habla de cifras en torno a “un millón cien mil toneladas o el millón justo”.

En el entorno de Baena, la situación es similar, con estimaciones de “un 20% o un 30% de aceituna por recoger, dependiendo de la zona”, y con la previsión de que “al menos una tercera parte de esa aceituna se va a quedar en el campo”.

Calidad del aceite y comportamiento del mercado

Otro de los efectos directos de esta situación es la calidad del aceite que pueda obtenerse. El presidente de la DOP Baena ha apuntado que la aceituna que llegue será, en muchos casos, “aceituna de suelo, en un estado lamentable, con una acidez disparada, y eso es aceite lampante”.

Antes de las lluvias se esperaba una fuerte entrada de aceite lampante en el mercado, especialmente cuando Jaén sacara su aceituna de suelo. Sin embargo, Alcalá de la Moneda reconoce que “esas previsiones ya no nos valen” y que ahora el sector se mueve “un poco a expectativas”.

Sobre los precios, se muestra prudente, aunque indica que “el aceite virgen extra subirá” y que “tenemos que verlo al menos en cinco euros”. En cuanto al lampante, insiste en que es imposible anticipar su comportamiento, “no me atrevo a decir nada del lampante, porque estamos pendientes de ver qué ocurrirá cuando terminen las lluvias”.

El exceso de agua ha saturado el terreno. “El campo ahora mismo es que no absorbe más agua. El agua que cae se convierte en correntía”, ha explicado, recordando que, tras varios años de sequía, este ha sido un año de precipitaciones muy abundantes.

Todo hace pensar que la campaña se prolongará más de lo habitual, “yo estoy convencido de que llegamos a marzo cogiendo aceitunas”, ha afirmado, aunque todo dependerá de cuándo cesen las lluvias y de si se permite la entrada de maquinaria y personal a los olivares.

Formación para afrontar el futuro del sector

Junto a la situación de la campaña, el presidente de la DOP Baena ha puesto el acento en otro de los grandes retos del sector: la falta de personal cualificado en cooperativas y almazaras. “Es un problema que tienen todas las cooperativas y almazaras”, ha señalado.

Desde la Denominación de Origen se viene trabajando en esta línea desde hace dos años. El pasado ejercicio se organizaron cursos de formación para maestros de almazara que “fueron un éxito”, con prácticas en distintas cooperativas y la entrega de diplomas acreditativos.

Este año, con el apoyo de Iprodeco y la Diputación de Córdoba, se prevé poner en marcha nuevos cursos tanto para maestros de almazara como para personal de almazara, “es fundamental que las cooperativas puedan disponer de personal cualificado”, ha insistido Alcalá de la Moneda, avanzando que los cursos podrían comenzar “en abril o mayo, como muy tarde”.

“El año del agua siempre se repara”

Pese a las dificultades, el presidente de la DOP Baena ha querido lanzar el mensaje de que “el agua siempre es bien recibida, el daño del agua siempre se repara y trae algo de beneficio; el que no se puede reparar nunca es el de la sequía”, ha concluido, recordando que, tras cuatro años de escasez hídrica, la lluvia también es una oportunidad para el olivar a medio y largo plazo

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