La vendimia 2026 se presenta con optimismo en Montilla-Moriles, el sector prevé una cosecha muy superior a la del pasado año

Viña del término municipal de Baena

Las lluvias de primavera, el buen estado sanitario de la viña y la práctica ausencia de enfermedades como el mildiu y el oídio invitan al optimismo, aunque bodegas y cooperativas insisten en que el comportamiento del verano será determinante para confirmar las previsiones.

Las primeras estimaciones del sector vitivinícola en el Marco Montilla-Moriles apuntan a que la campaña de vendimia de 2026 será sensiblemente mejor que la del año anterior. Cooperativas y bodegas coinciden en señalar que las condiciones meteorológicas registradas durante la primavera, unidas al excelente estado sanitario de las viñas, permiten afrontar los próximos meses con expectativas positivas, aunque todos los responsables consultados apelan a la prudencia hasta que la uva llegue finalmente a la bodega.

Antonio López, «podemos estar rondando los 30 millones de kilos»

Uno de los pronósticos más optimistas fue el realizado por Antonio López, presidente de la Cooperativa Agrícola La Aurora S.C.A. de Montilla, quien estima un importante incremento de la producción respecto al ejercicio anterior, «esta campaña se presenta bastante mejor que el año pasado, podemos tener un aumento de un 40 o un 50 por ciento sobre los 19 millones de kilos del año pasado, pudiendo rondar perfectamente los 30 millones de kilos en el Marco Montilla- Moriles.»

López atribuye estas previsiones a la buena evolución del viñedo durante la primavera y, especialmente, al excelente comportamiento sanitario de la planta, «afortunadamente este año hemos visto cómo las enfermedades de la viña han pasado casi de puntilla. Tanto el mildiu como el oídio prácticamente no han tenido incidencia y eso es una magnífica noticia porque la uva está muy sana.»

No obstante, recuerda que todavía quedan semanas decisivas, «esperemos que las olas de calor respeten el campo para poder recoger una cosecha de gran calidad.»

Cristóbal Tarifa, “este año tenemos esperanza de que sea algo mejor”.

Una valoración similar realizó el presidente de Bodegas Jesús Nazareno de Baena, Cristóbal Tarifa Sevillano, quien considera que las lluvias registradas este año han permitido que las cepas afronten el verano en mejores condiciones, «este año tenemos esperanza de que sea algo mejor porque ha llovido más, hay más fondo de humedad en el suelo y las viñas están mejor, sin duda ninguna.»

Sin embargo, insiste en que todavía es pronto para realizar una valoración definitiva, «la gran incógnita siempre son los próximos veinte días. Según la meteorología, la uva llegará más estresada o menos, si las circunstancias climatológicas nos acompañan, el estrés hídrico será menor.»

Con una expresión muy popular en Baena, resumía la incertidumbre que todavía existe «como dice el refrán antiguo: ‘¿cómo está la aceituna? Cuando esté en el molino te lo diré’. Pues con la uva ocurre igual, cuando esté en la tolva podremos decir realmente cómo ha sido la campaña.»

Juan García Cassani, «la uva está sana y se prevé una buena campaña»

También el gerente de Bodegas Jesús Nazareno, Juan García Cassani, coincide en que la sanidad vegetal marca la diferencia respecto a la campaña anterior, «este año, gracias a que no ha habido mildiu, se plantea bastante mejor que el año pasado.»

El gerente recuerda que durante 2025 las enfermedades provocaron importantes pérdidas, «el año pasado tuvimos una merma cercana al 30 por ciento por el mildiu, este año no la ha habido y eso hace que la situación sea completamente distinta.»

Cassani añade que las lluvias de mayo fueron determinantes para el desarrollo del viñedo, «las aguas de mayo vinieron estupendas, la uva está sana y todos los agricultores con los que hablamos nos trasladan que hay bastante producción.»

Pese al optimismo, insiste igualmente en que las próximas semanas serán decisivas, «ahora depende mucho de cómo evolucionen las temperaturas de julio y agosto, que son meses críticos para la cosecha, pero en principio se plantea una vendimia bastante buena.»

Optimismo general en el sector

Las distintas voces consultadas coinciden en que la mejora de las reservas hídricas del suelo, la ausencia prácticamente total de enfermedades criptogámicas y el buen estado vegetativo de las cepas permiten afrontar la campaña con mejores perspectivas que hace un año.

Si las elevadas temperaturas del verano no provocan un excesivo estrés hídrico y no aparecen fenómenos meteorológicos adversos durante las próximas semanas, el sector espera recuperar buena parte de la producción perdida en la campaña anterior y volver a situar la cosecha en niveles significativamente superiores.

Aunque la prudencia sigue siendo la nota dominante entre bodegueros y cooperativistas, el mensaje compartido por todos ellos es claro: la vendimia de 2026 comienza a dibujarse como una de las más esperanzadoras de los últimos años para el marco vitivinícola de Montilla-Moriles y, especialmente, para las bodegas y cooperativa de la comarca de Baena

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