La Residencia Escolar Ascensión de Prado homenajea a José Esquinas Padilla: 32 años de entrega y vocación educativa

Residencia Ascensión de Prado

El próximo 9 de septiembre, la Residencia Escolar Ascensión de Prado de Baena inaugurará oficialmente su Sala de Usos Múltiples «Director José Esquinas Padilla», un emotivo homenaje al hombre que dirigió la institución durante casi tres décadas y que marcó la vida de generaciones de estudiantes. Con esta iniciativa, aprobada por unanimidad por el Consejo de la Residencia, se rinde tributo a una trayectoria profesional ejemplar, forjada con compromiso, cercanía y visión educativa.

José Esquinas Padilla.

A veces los reconocimientos llegan tarde, pero no por ello pierden valor. Para José Esquinas Padilla, la emoción es evidente: “Para mí es más que un orgullo. Es una sorpresa muy grata. Que el Consejo de Residencia haya decidido poner mi nombre a un espacio del centro donde pasé tantos años… eso no se olvida nunca”.

El próximo 9 de septiembre, a las 10:30 de la mañana, se celebrará el acto de inauguración oficial de la Sala de Usos Múltiples “Director José Esquinas Padilla” en la Residencia Escolar Ascensión de Prado de Baena. Una distinción que reconoce el legado de un hombre que ha sido mucho más que un director: ha sido guía, formador, impulsor de oportunidades y, sobre todo, un referente humano y profesional.

32 años de vocación educativa

José Esquinas se incorporó al centro en el curso 1984-85 como maestro de ocio, apenas un año después de que se inaugurara el nuevo edificio de la residencia en su ubicación actual. “Solicité la vacante y me la concedieron. Desde entonces, ese lugar ha sido parte de mi vida”, recuerda.

En 1988, con la creación oficial de las residencias escolares públicas que reemplazaron a las tradicionales “escuelas hogar”, se convocaron por primera vez los llamados “puestos de carácter singular”. José presentó su candidatura como director y fue elegido. Ocupó el cargo durante 28 años, hasta su jubilación en el curso 2015-16.

“Estar al frente de la residencia no fue una tarea individual. Siempre he dicho que el mérito es también de todos los compañeros y compañeras que me facilitaron la labor. Agradezco a los jefes de servicio educativo, a los inspectores, a todo el equipo docente y no docente. Juntos logramos hacer de este centro algo grande”, afirma con humildad.

De escuela hogar a residencia escolar

El paso de escuela hogar a residencia escolar no fue solo un cambio de denominación. Supuso una transformación estructural del modelo educativo y social. “La nueva normativa del 88 dio forma legal a las residencias escolares como espacios públicos no universitarios de internado, pensados para atender a alumnado cuya localidad de residencia no contaba con los estudios que querían cursar”, explica Esquinas.

La Residencia de Baena pasó así a integrarse en una red que hoy cuenta con 36 centros en Andalucía, seis de ellos en la provincia de Córdoba. “Y el de Baena ha sido siempre uno de los más prestigiosos”, subraya el homenajeado. “Es una de las residencias más punteras. Lo demuestra cada año la altísima demanda de plazas y las largas listas de espera”.

Un centro referente.

Lo que distingue a la residencia de Baena no son solo sus infraestructuras, sino su vocación de servicio. “Muchos alumnos y alumnas han pasado por aquí. Algunos desde sexto de primaria, otros en secundaria o en ciclos formativos. Durante años, vinieron de todas partes: del campo, de aldeas, incluso de fuera de la provincia. Sin esta residencia, muchos no habrían podido estudiar”, cuenta Esquinas.

La oferta educativa de Baena, complementada con la residencia, ha sido clave para atraer a alumnado de toda la comunidad. “Tenemos institutos como SAFA y Espíritu Santo con ciclos formativos muy potentes. Durante años fuimos el único centro de la provincia con el ciclo de Técnico en Actividades Físicas en el Medio Natural. Era nuestro ciclo estrella y la demanda era impresionante”, recuerda.

Los EDREA: encuentro y convivencia

Bajo la dirección de José Esquinas, la residencia no fue solo un lugar de estudio, sino también de encuentro. “Organizamos los encuentros deportivos de residencias escolares de Andalucía, los llamados EDREA. Se hacían fases provinciales, de sector y una final autonómica. Baena fue sede en varias ocasiones, y los visitantes siempre quedaban maravillados con nuestras instalaciones”, relata.

“Recuerdo que los jefes de servicio de la Consejería de Educación nos decían que Baena tenía instalaciones deportivas dignas de una ciudad mucho más grande. Todo estaba cerca: la residencia, el polideportivo, las pistas… Era envidiable”.

Agradecimiento sincero

El 9 de septiembre, José Esquinas tomará la palabra para agradecer. A su familia. A sus compañeros. A quienes confiaron en él. Y también, por qué no, a quienes ahora están al frente. “Rafael Sánchez y el equipo directivo actual están haciendo una labor magnífica. Gracias a ellos también por esta distinción. Porque de bien nacidos es ser agradecidos, y yo lo soy”.

Con emoción contenida, Esquinas resume lo que este reconocimiento supone en su vida: “Humanos somos. Que después de tantos años de entrega se acuerden de uno, y lo hagan con tanto cariño… Eso no se puede pagar con nada”.

El próximo día 9 será un día de reencuentros, de recuerdos y, sobre todo, de justicia. Porque cuando una vida profesional se construye con honestidad, entrega y amor por los demás, merece ser celebrada. Y José Esquinas Padilla lo merece. Con creces.

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