Placas Solares de la Residencia Divino Maestro
La directora del centro, Sor Isabel Jurado, confía en que las instalaciones entren en funcionamiento en los próximos días y anuncia un nuevo proyecto para dotar a la residencia de un grupo electrógeno que garantice el suministro eléctrico ante posibles apagones
La Residencia Divino Maestro de Baena se encuentra a las puertas de culminar uno de los proyectos más importantes acometidos en los últimos años: la instalación de placas solares destinadas a mejorar la eficiencia energética del centro y reducir considerablemente el gasto eléctrico de unas instalaciones que funcionan las 24 horas del día.
Así lo ha confirmado la directora de la residencia, Sor Isabel Jurado, quien explicó que las placas ya están instaladas y listas para comenzar a funcionar, aunque un problema técnico de última hora ha retrasado su puesta en marcha definitiva, “no están funcionando porque el equipo que tienen que poner para hacer el cambio de una luz a la otra, vino defectuoso, y ha habido que enviarlo para que lo cambien, estamos a puntito de que llegue”, señaló.
La responsable del centro mostró su confianza en que el sistema pueda estar operativo en cuestión de días, “esperemos que sea cuestión de días. La próxima semana yo creo que sí”, indicó, añadiendo que “dentro de unos 15 días” podrían estar ya plenamente funcionando.
Una inversión de más de 38.000 euros
El proyecto ha supuesto una inversión importante para la residencia, “más de treinta y ocho mil euros”, explicó, Sor Isabel, quien confirmó además que la actuación ya está abonada, “está pagado, gracias a los distintos eventos que hemos hecho, y por las aportaciones hechas por asociaciones, y subvenciones recibidas, por ejemplo, de la Diputación, que nos ha dado 20.000 euros”.
Aun así, la directora precisó que todavía queda pendiente de recibir una parte de las ayudas comprometidas. “nos queda que nos paguen 10.000 euros todavía, pero eso ya lo tenemos tramitado y no creo que haya problema ninguno”.
La idea de instalar placas solares llevaba años rondando entre las prioridades del centro, aunque no fue hasta hace aproximadamente un año cuando el proyecto comenzó a materializarse, “con las placas llevamos mucho tiempo con la idea en la cabeza, muchos años, pero cuando nos pusimos a decir ‘para adelante’ no hace tanto, hará un año”, recordó.
Un nuevo objetivo, el grupo electrógeno
Una vez culminado el proyecto de las placas solares, la residencia ya trabaja en una nueva iniciativa destinada a garantizar el suministro eléctrico ante posibles cortes de luz: la instalación de un grupo electrógeno.
“Un proyecto genera otro”, afirmó Sor Isabel Jurado, quien explicó que inicialmente se estudió la posibilidad de instalar baterías de almacenamiento junto a las placas solares, aunque finalmente se descartó por el elevado coste económico.
“Nos dijeron que no nos interesaban las baterías porque costaban un dineral, eran ciento y pico mil euros, y que con un grupo electrógeno sobraba”, explicó.
El nuevo proyecto supondrá una inversión cercana a los 20.000 euros, “veinte mil arriba o abajo”, apuntó.
La necesidad de este sistema quedó especialmente patente tras el gran apagón sufrido recientemente, “tenemos gente con oxígeno las 24 horas del día, entonces no podemos quedarnos sin luz”, subrayó.
Además, recordó que la residencia depende del suministro eléctrico para el funcionamiento de ascensores, cámaras y otros servicios esenciales, “cuando hay un apagón salta automáticamente el grupo electrógeno y no nos va a faltar la luz”.
Ayuda institucional y colaboración ciudadana
Para hacer frente a esta nueva inversión, la residencia ya ha comenzado a movilizar recursos y buscar apoyos. Según explicó Sor Isabel, la fundación de las Hijas de la Caridad ya ha aportado una ayuda inicial, “hemos conseguido 5.000 euros de la funación”, indicó.
Asimismo, la residencia ha solicitado colaboración a distintas entidades y colectivos locales, “hemos hecho una solicitud a la Caja Rural para ver hasta dónde nos pueden ayudar”.
La directora quiso agradecer públicamente la implicación del tejido social de Baena en los distintos proyectos que desarrolla el centro, “tres cofradías ya han aportado también dinero para la casa”.
En este sentido, destacó que la solidaridad del pueblo de Baena va mucho más allá de las aportaciones económicas, “no recibimos solamente donativos en metálico, sino también alimentos, productos de aseo y muchísimas cosas, hay mucha gente sensibilizada con esta casa”.
También tuvo palabras de agradecimiento para las instituciones públicas, “quiero agradecer al ayuntamiento, a la Diputación y a todos los sitios donde hemos solicitado ayuda y la hemos conseguido”.
Una residencia al completo y con lista de espera
Actualmente, la Residencia Divino Maestro mantiene ocupadas la totalidad de sus plazas, “siempre la tenemos completa”. El centro cuenta en estos momentos con 37 residentes y una larga lista de espera, “muy larga”, afirmó la directora al ser preguntada por la demanda existente.
El funcionamiento diario de la residencia requiere además un importante esfuerzo humano y económico, “aquí trabajan unas 27 o 28 personas”.
Un volumen de personal y servicios que supone un importante coste de mantenimiento, “esto se lleva los recursos enteros y algunos más”. afirmó
A pesar de ello, Sor Isabel Jurado destacó la mejora experimentada en la situación económica del centro durante los últimos años, “hace unos años teníamos un déficit de unos 25.000 euros y ahora estamos en unos 10.000 u 11.000”
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