La Puebla de Híjar se prepara para acoger las XXXIX Jornadas Nacionales de Exaltación del Tambor y el Bombo

Judios de Baena en una de las Tamboradas Nacionales

La localidad turolense de La Puebla de Híjar se convertirá del 13 al 15 de marzo en el epicentro del sonido del tambor y el bombo con la celebración de las XXXIX Jornadas Nacionales de Exaltación del Tambor y el Bombo, un encuentro que reunirá a miles de tamborileros procedentes de 22 localidades de cinco comunidades autónomas. Entre ellas estará presente Baena, único municipio andaluz que forma parte de este importante encuentro cultural.

Las Jornadas Nacionales de Exaltación del Tambor y el Bombo, actualmente conocidas también como Tamborada Nacional, se han consolidado como uno de los encuentros culturales más importantes vinculados a la tradición del tambor en España. Cada año reúne a centenares de aficionados a estos instrumentos procedentes de distintas localidades que comparten una misma pasión: mantener viva una tradición profundamente ligada a la Semana Santa.

En esta ocasión, el anfitrión será La Puebla de Híjar, que recoge el testigo de la localidad murciana de Moratalla, donde se celebraron las jornadas el pasado año. Durante tres días, sus calles se llenarán del sonido de tambores y bombos, en un ambiente de convivencia entre delegaciones llegadas desde Andalucía, Aragón, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana y Murcia.

Todas estas localidades forman parte del Consorcio Nacional de los Pueblos del Tambor y el Bombo, organismo encargado de preservar y difundir esta tradición que forma parte del patrimonio cultural de numerosos municipios.

Baena, única representante andaluza

Entre las delegaciones participantes estará la de Baena, localidad cordobesa cuya tradición tamborilera es uno de los elementos más característicos de su Semana Santa.

El presidente de la Peña Amigos de las Jornadas del Tambor y el Bombo de Baena, Alfonso Torrico, ha explicado que la representación oficial de la ciudad corresponde a su peña, heredera de la fundada por Antonio Mesa y miembro del consorcio nacional.

Según ha indicado, la delegación oficial está formada por siete representantes, a los que se suman numerosos participantes de distintas peñas de la localidad, “de mi peña van 18 personas, pero en total de judíos de todas las peñas van sobre unas cien personas”.

La expedición baenense partirá hacia Aragón la noche del jueves, utilizando autobuses subvencionados por el Ayuntamiento. A pesar de la distancia, la participación es considerable, algo que el propio presidente considera muy positivo, “cuando las jornadas se celebran más cerca suele ir más gente, pero para lo lejos que está, que vayamos unas cien personas está bastante bien”.

Programación de actos

Las jornadas comenzarán oficialmente el viernes 13 de marzo con la llegada de las delegaciones participantes. Durante la tarde se realizará la recepción y acreditación de representantes oficiales, seguida del acto inaugural y la cena de delegaciones.

La jornada más intensa será la del sábado 14 de marzo, cuando se celebren algunos de los momentos más emblemáticos del encuentro.

A partir de las 10:30 horas tendrá lugar la concentración de delegaciones y, media hora después, el tradicional desfile de participantes, uno de los actos más vistosos del programa. Durante el recorrido, los tamborileros recorrerán las calles haciendo sonar sus instrumentos, mostrando los distintos estilos y tradiciones de cada localidad.

Por la tarde se celebrará el acto de exaltación del tambor y el bombo, donde cada pueblo realizará su toque característico, “es el acto en el que cada pueblo hace su toque típico”, explica Torrico, y añade que “Baena actuará en el número 14, casi al final”.

La jornada concluirá con uno de los momentos más simbólicos: el tradicional “Romper la hora”, a medianoche. En ese instante, cientos de tambores comienzan a sonar al unísono creando una atmósfera única que simboliza la unión de todas las tradiciones participantes.

El domingo 15 de marzo se pondrá el broche final con la despedida de las delegaciones.

Miles de tamborileros y visitantes

La organización calcula que la cita reunirá a más de 3.000 tamborileros y alrededor de 7.000 visitantes, cifras muy significativas para una localidad del tamaño de La Puebla de Híjar.

Según explica Torrico, la declaración de la tamborada como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2018 ha contribuido a aumentar notablemente el interés por este tipo de encuentros, “desde que se declararon Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, el tambor tiene mucha más repercusión y cada vez asiste más gente”.

Un encuentro que nació en 1983

Las jornadas tienen su origen en 1983, cuando varias localidades decidieron crear un encuentro que sirviera para proteger y promover esta tradición. Desde entonces, el evento ha crecido hasta reunir actualmente a 22 pueblos de siete provincias.

Entre ellos se encuentran localidades de gran tradición tamborilera como Mula, Moratalla, Hellín o Tobarra, además de numerosos municipios de la provincia de Teruel integrados en la conocida Ruta del Tambor y el Bombo.

Baena es, por el momento, el único municipio andaluz que forma parte del consorcio, lo que refuerza su papel dentro de este importante encuentro nacional.

Una tradición que sigue creciendo

La importancia de este evento se puso de manifiesto también en la presentación oficial celebrada en la plaza del Justicia de Zaragoza, donde autoridades y representantes institucionales destacaron el valor cultural de esta tradición.

Durante el acto, el presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, subrayó que el tambor y el bombo forman parte esencial de la identidad cultural del Bajo Aragón y de la Semana Santa aragonesa.

La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, destacó también el valor simbólico de este encuentro, que reúne a miles de personas en torno a una tradición compartida.

Más allá de su carácter festivo, las Jornadas Nacionales de Exaltación del Tambor y el Bombo representan un espacio de encuentro entre pueblos que comparten una misma herencia cultural.

Durante unos días, el sonido del tambor se convierte en lenguaje común entre generaciones y territorios, reforzando una tradición que sigue viva gracias al compromiso de quienes la mantienen y transmiten año tras año.

Para los participantes de Baena, como señala Alfonso Torrico, la experiencia va más allá de lo meramente festivo, “en los pueblos pequeños las jornadas se disfrutan más, se vive el tambor de una manera muy especial y la gente lo agradece muchísimo”.

Un sentimiento que volverá a repetirse este fin de semana cuando miles de tambores vuelvan a sonar juntos en La Puebla de Híjar.

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