La Plataforma STOP Metano redobla su oposición a la planta de biometano de Baena y llama a la movilización ciudadana

Miembros de la Coordinadora Comarcal en la Casa de la Cultura de Baena

Francisco Javier Sánchez sostiene que el proyecto “es malo para la salud y el bienestar” y asegura que la instalación no saldrá adelante “porque el pueblo se va a poner en contra”

La polémica en torno al proyecto de planta de biometano promovido por Greenar, Vorn Bioenergy y Oleícola El Tejar en Baena continúa generando reacciones encontradas en el municipio. Tras la reciente comparecencia de las empresas impulsoras, que defendieron la iniciativa como una oportunidad para la transición energética, la economía circular y la gestión sostenible de residuos orgánicos, la Plataforma STOP Metano ha vuelto a expresar públicamente su rechazo a la instalación.

El coordinador comarcal de la plataforma en Baena, Francisco Javier Sánchez Sánchez Cañete, defendió en Cancionero la postura contraria del colectivo y aseguró que la oposición social será determinante para impedir que el proyecto llegue a ejecutarse.

“No se va a instalar porque el pueblo se va a poner en contra. No porque haya instancias políticas que estén dando paso a favor o porque otras administraciones lo estén aprobando. No se va a meter porque el pueblo de Baena no quiere que exista esta empresa aquí”, afirmó.

Sánchez explicó que la coordinadora de la que forma parte lleva trabajando alrededor de tres años en la oposición a este tipo de instalaciones, aunque reconoció que la actividad más intensa en Baena comenzó hace aproximadamente dos años.

Según detalló, el colectivo está integrado por personas procedentes de distintos municipios de Córdoba, Jaén y Granada, entre ellos Castro del Río y Cabra, configurando una plataforma de carácter comarcal e interprovincial, “hemos dado conferencias, charlas, emitido documentos y seguimos trabajando porque tenemos el pleno convencimiento de que esta empresa es mala para Baena”, señaló.

El portavoz vinculó además el proyecto de biometano con la actividad de Oleícola El Tejar, una circunstancia que, a su juicio, genera desconfianza entre parte de la población debido a las históricas protestas por los olores procedentes de sus instalaciones.

“¿Quién va a creer en una empresa que lleva más de veinte años contaminando nuestros aires y provocando que los vecinos se manifiesten continuamente por los malos olores?”, se preguntó.

Críticas a la ubicación prevista

Uno de los principales argumentos esgrimidos por la plataforma hace referencia a la cercanía de la futura instalación con el núcleo urbano.

Sánchez considera insuficiente la distancia prevista respecto a la población y sostiene que la ubicación proyectada podría afectar directamente a la calidad de vida de los vecinos.

“La distancia es uno de los primeros motivos para estar en contra. Está a unos 1.500 metros de la ciudad y entendemos que no puede hablarse de beneficio público cuando se encuentra tan cerca del casco urbano”, argumentó.

A ello sumó otras preocupaciones relacionadas con posibles emisiones odoríferas, incremento del tráfico pesado y la gestión de los residuos resultantes del proceso industrial.

“Va a haber malos olores, digan lo que digan. Va a haber una excesiva cantidad de camiones circulando por Baena y va a haber problemas relacionados con el digestato”, afirmó.

Durante su intervención, el portavoz de STOP Metano enumeró una larga lista de riesgos ambientales y sanitarios que, según la plataforma, podrían derivarse de la actividad de una planta de estas características.

Entre ellos citó posibles emisiones de metano, amoníaco y sulfuro de hidrógeno, así como riesgos de contaminación de acuíferos, aguas subterráneas y suelos agrícolas.

También hizo referencia a posibles efectos sobre la salud humana derivados de la exposición a gases y aerosoles, “podrían producirse problemas respiratorios, dolores de cabeza, alergias y otros efectos relacionados con la calidad ambiental”.

No obstante, las empresas promotoras han defendido públicamente que el proyecto cumple todos los requisitos legales y ambientales exigidos por la normativa vigente y que actualmente se encuentra en fase de información pública dentro del procedimiento administrativo gestionado por la Junta de Andalucía.

Alternativas al aprovechamiento energético del alperujo

Otro de los aspectos abordados por Sánchez fue el tratamiento del alperujo, subproducto generado por la industria oleícola y que constituye una de las materias primas previstas para la producción de biometano.

El representante de la coordinadora comarcal defendió que existen otras opciones tecnológicas y científicas para valorizar este residuo sin recurrir a macroinstalaciones de biogás.

Entre las alternativas citó la extracción de polifenoles de alto valor añadido, distintos procesos de compostaje técnico, tratamientos hidrotermales, la obtención de biocarbones o el desarrollo de biorrefinerías especializadas.

“No solo existen estudios que cuestionan la idea de que el alperujo tenga valor únicamente para producir biogás, sino que cada vez aparecen más alternativas basadas en modelos de economía circular”, indicó.

Petición de mayor transparencia

Sánchez aseguró igualmente que la coordinadora ha intentado mantener contactos con los responsables del proyecto, aunque denunció que no han tenido acceso a toda la documentación técnica que consideran necesaria para analizar la iniciativa en profundidad.

“Nosotros hemos querido tener contacto con la empresa, hemos asistido a reuniones y hemos escuchado sus planteamientos, pero hemos pedido el proyecto completo y nunca nos lo han facilitado”, afirmó.

Según explicó, disponer de toda la documentación sería imprescindible para poder estudiar el proyecto y formular alegaciones fundamentadas.

Críticas a la posición de las administraciones

El coordinador de STOP Metano también cuestionó la actitud que, a su juicio, están manteniendo las distintas administraciones públicas ante el proyecto.

En este sentido, reclamó una postura más clara tanto del Ayuntamiento de Baena como de las fuerzas políticas con representación municipal.

“En otras ciudades los alcaldes se han puesto en contra y han modificado incluso los planeamientos urbanísticos para impedir este tipo de instalaciones. Aquí, sin embargo, vemos mucho silencio”, manifestó.

Asimismo, afirmó que existe una creciente oposición a las macroplantas de biogás y biometano en numerosos municipios españoles, citando ejemplos de localidades de Castilla-La Mancha, Castilla y León, Madrid y Andalucía donde se han producido movilizaciones vecinales similares.

Finalmente, Francisco Javier Sánchez hizo un llamamiento a la ciudadanía para participar en las movilizaciones promovidas por colectivos contrarios al proyecto.

El debate sobre la planta de biometano continúa así abierto en Baena, donde conviven dos posiciones claramente diferenciadas. Mientras las empresas promotoras destacan el potencial económico, energético y medioambiental de la iniciativa, los colectivos vecinales y ecologistas mantienen sus reservas y reclaman mayores garantías sobre sus posibles efectos para la salud, el medio ambiente y la calidad de vida de la población

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