La Peña Caballista La Pirueta rinde homenaje a Manuel Castro y Manuel “Garbanzo” por toda una vida dedicada al caballo

Homenaje de la Peña Caballista La Pirueta

La Asociación Cultural Peña Caballista Baenense “La Pirueta” reconoció públicamente a Manuel Castro Romero y a Manuel Ramírez Aceituno “Garbanzo” por su trayectoria y dedicación al mundo ecuestre. Los homenajes, celebrados en el marco de las actividades del Día de Andalucía, pusieron en valor no solo su experiencia como tratantes y aficionados, sino su legado humano y familiar en torno al caballo.

Manuel Castro Romero, “el arte del trato y la palabra”

La peña quiso destacar la figura de Manuel Castro Romero como referente en el trato de caballos y mulos. Su historia comenzó con apenas 16 años, trabajando en las eras de los cortijos, donde realizó su primer trato bajo la atenta mirada de su padre.

“Era una prueba silenciosa y tanto el mulo como su hijo respondieron”, se recordó durante el acto, subrayando que desde entonces se ganó la confianza paterna y comenzó su camino como tratante.

De él se destacó su intuición, honradez y la importancia de la palabra dada en un mundo donde el compromiso verbal lo es todo, “en un mundo donde la palabra lo es todo, la suya valía más que cualquier papel firmado”, se afirmó.

Pero Manuel no solo compraba y vendía caballos. Los sentía. Cuando encontraba un ejemplar especial, lo celebraba escribiéndole versos o cantándole un fandango. Así ocurrió con uno de los más destacados de su cuadra, “Campeón”, al que dedicó estos versos:

“Tengo un caballo muy bueno, que se llama Campeón,
hace un pasaje que disloca,
y el paso español mejor,
y es muy fino de la boca”.

El homenaje subrayó además la continuidad de su legado a través de su hijo Diego, al frente de la cuadra Diego Castro, ejemplo de que “el verdadero legado no es solo el oficio, sino la manera de ejercerlo”.

Manuel Ramírez Aceituno “Garbanzo”, una vida entera junto al caballo

El segundo reconocimiento fue para Manuel Ramírez Aceituno, conocido como “Garbanzo”, nacido en Baena en 1953 y vinculado desde niño al mundo animal.

Criado en una familia humilde, acompañaba a su padre en los repartos por pueblos como Doña Mencía, Luque o Zuheros, siempre junto a los burros que formaban parte del día a día familiar. Más tarde, su paso por las Caballerizas Reales de Córdoba durante el servicio militar marcó definitivamente su amor por el caballo de Pura Raza Española.

Tras regresar a Baena, formó una familia junto a Carmen y transmitió su pasión a sus hijos y nietos. A lo largo de su vida adquirió numerosos caballos, entre ellos “Brujo”, “Urgente” o “Pantoja”, y hoy, a sus 72 años, continúa cuidando con esmero a “Princesa”, “Camarón” y “Tango”.

Desde la peña se destacó que es el socio de mayor edad y un pilar fundamental en cada actividad. El homenaje lo definió como “un hombre de corazón noble, trabajador incansable y amante de los caballos”, cuyo legado sigue vivo en su familia.

José Luis Lizana, “

El presidente de la Peña Caballista La Pirueta, José Luis Lizana, mostró su satisfacción por el desarrollo de la jornada y por el reconocimiento a ambos homenajeados, “estoy muy orgulloso, ha sido un día espectacular donde el caballo andaluz ha estado muy bien representando”.

Sobre los premiados, señaló que “los homenajeados Manuel Ramírez y Manuel Castro, se lo merecen sin duda alguna”.

De Manuel Castro destacó “su trato, compra y venta de caballos, doma y toda su vida dedicada al caballo”, mientras que de Manuel Ramírez subrayó “la modalidad de enganche y toda una historia de vida al lado del caballo desde pequeño, con su padre y los borritos”.

Lizana agradeció el respaldo institucional y la respuesta del público, insistiendo en que el objetivo es “que el caballo represente a Andalucía y que esté en momentos tan importantes para el pueblo andaluz como es el Día de Andalucía”

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