La Historia de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y las raíces de la Semana Santa de Albendin

La Casa de la Cultura de Albendín acogió el pasado 28 de marzo de 2026 uno de los actos más significativos dentro de la programación con motivo del centenario (1926-2026) de la presentación de los estatutos de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno en el obispado de la Diócesis de Córdoba. Bajo el título “Historia de la Cofradía y raíces de nuestra Semana Santa”, el evento se convirtió en un emotivo viaje por la memoria colectiva de la pedanía, poniendo en valor cien años de historia cofrade profundamente arraigada en la identidad del pueblo.

David Luque, “las cofradías no se sostienen solo con historia, se sostienen con personas”.

Antes de adentrarse en el recorrido histórico de la Cofradía, el acto comenzó con un momento especialmente emotivo, las palabras del cofrade y judío David Luque Triguero, quien ofreció una profunda reflexión sobre lo que significa vivir y sentir la Semana Santa de Albendín.

Luque destacó que “hoy no es una tarde cualquiera”, subrayando que se celebraban 100 años de historia, tradición, fe y hermandad, fruto del esfuerzo y la devoción de generaciones de cofrades, muchos de ellos ya ausentes, pero siempre presentes en la memoria colectiva. Agradeció a autoridades, hermandades y, sobre todo, a quienes han trabajado en silencio durante años para conservar las raíces y el patrimonio de la cofradía.

En su intervención puso en valor el componente humano de la tradición, “las cofradías no se sostienen solo con historia, se sostienen con personas”. Desde su experiencia personal, como nieto, hijo y padre de judíos, definió esta figura como una forma de vida que trasciende la Semana Santa, un compromiso diario basado en el esfuerzo, la convivencia, la fe y el amor hacia los demás.

Especialmente significativo fue su mensaje dirigido a todos los presentes, invitándolos a reflexionar: “¿Qué es ser judío?”. Para él, ser judío implica responsabilidad, compromiso con la Iglesia, respeto, trabajo constante y entrega a la cofradía. No se trata solo de la estética o la tradición visible, sino de un sentimiento profundo que se vive los 365 días del año.

Tras esta intervención se dio paso al recorrido histórico previamente redactado. El hermano mayor, Francisco Javier Marín, fue el encargado de abrir el acto, destacando la importancia de esta efeméride y el compromiso de la nueva junta de gobierno con la conservación y proyección del legado cofrade.

El recorrido por los orígenes de la cofradía

Presentado por Mª Ángeles Mellado y David Luque, combinó de forma dinámica la narración histórica con proyecciones audiovisuales, música procesional en directo y diversas actuaciones que aportaron ritmo y emoción a un programa cuidadosamente estructurado.

El recorrido histórico abordó los orígenes de la cofradía, cuyos inicios se remontan a siglos anteriores, hasta la aprobación oficial de sus primeros estatutos en 1926, fecha que marca el inicio de la actual conmemoración. A partir de ahí, se fueron desgranando los momentos más significativos de su evolución, como la formación de la primera Junta de Gobierno documentada, la consolidación de las primeras cuadrillas o la incorporación progresiva de elementos que hoy son señas de identidad de la Semana Santa de Albendín.

Uno de los momentos más sobrecogedores llegó con el recuerdo de la Guerra Civil, etapa en la que se produjo la destrucción de imágenes y patrimonio religioso. Sin embargo, el acto también puso el acento en la capacidad de superación del pueblo, que logró reconstruir su patrimonio devocional en los años posteriores gracias al esfuerzo y la fe de sus vecinos.

Especial protagonismo tuvo la figura del judío, elemento central de la Semana Santa de la pedanía, cuya evolución histórica, vestimenta y simbolismo fueron explicados con detalle, incluso con la participación en directo de representantes ataviados con la indumentaria al completo del judio. Igualmente, se destacó el papel de las cuadrillas, la centuria romano-judía y tradiciones tan singulares como el pregón del Viernes Santo o la representación de personajes bíblicos.

El acto también sirvió para recordar etapas clave del siglo XX, como la emigración de los años 60, que afectó notablemente a la cofradía, o la renovación vivida en las décadas posteriores, con la incorporación de la mujer, la creación de nuevas hermandades y el fortalecimiento del tejido cofrade. En este sentido, se subrayó el papel fundamental de generaciones enteras que, de manera altruista, han contribuido a mantener viva la tradición.

La parte final del recorrido se centró en el siglo XXI, con hitos como la construcción de la casa-museo, la expansión cultural de la cofradía, su participación en encuentros nacionales y la creación de iniciativas como “Menudos Tamborileros”, que garantizan el relevo generacional. También hubo espacio para recordar el impacto de la pandemia de COVID-19, que obligó a reinventar los actos sin perder la esencia de la celebración.

El centenario se presenta así no solo como una mirada al pasado, sino también como un punto de partida hacia el futuro. Durante el acto se anunció además uno de los eventos más importantes de esta conmemoración: la salida extraordinaria de Nuestro Padre Jesús Nazareno prevista para el 13 de junio de 2026, que supondrá uno de los momentos culminantes de este año histórico.

La velada concluyó con la interpretación del himno de la cofradía y un reconocimiento a todas las personas que han formado parte de su historia, desde antiguos hermanos mayores y cuadrilleros hasta colaboradores y devotos. Un cierre cargado de simbolismo que reafirmó el sentimiento compartido por generaciones: la unión, la fe y la tradición como pilares de una cofradía que, cien años después, sigue más viva que nunca.

Palabras de agradecimiento

Tras este recorrido, el Hermano Mayor, Francisco Javier Marín, tomó la palabra para agradecer la implicación de todos los que hicieron posible el acto: su junta directiva, el Ayuntamiento, presentadores, cofrades, artistas, técnicos y participantes. Cerró su intervención dando las gracias al público asistente y deseando que Nuestro Padre Jesús Nazareno continúe bendiciendo a todos.

Finalmente, intervino el alcalde pedáneo de Albendín, José Andrés García Malagón, quien felicitó a la cofradía por el esfuerzo y destacó el valor del corazón, la pasión y el arte como señas de identidad tanto de la hermandad como del propio pueblo. Subrayó además la importancia de transmitir este legado a las nuevas generaciones, para que la tradición siga viva en el futuro.

El acto concluyó con la entrega de recuerdos a todos los participantes, poniendo el broche final a una noche cargada de emoción, orgullo y sentimiento cofrade

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