
El Cristo del Sangre la Prroqoquia de Nuestra Señora de Guadalupe
La hermandad del Cristo de la Sangre de Baena, perteneciente a la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús, Santo Cristo del Calvario y Soledad de María Santísima, ha celebrado, los días 15 y 16 de marzo, dos actos incluidos en el I Centenario de la organización como hermandad, caracterizados por el silencio y solemnidad.
Los actos celebrados el viernes, 15 de marzo, han puesto de manifiesto la devoción de los hermanos a su imagen, el reconocimiento al trabajo realizado por antepasados, el mantenimiento de la tradición como señas de identidad y han dejado constancia de los lazos fraternales que les unen con las monjas de clausura del Convento de Madre de Dios.
Precisamente, ha sido en la Iglesia de este convento dominico, en el centro de la Almedina, entre los restos del castillo y la iglesia de Santa María la María la Mayor, donde se han vivido los momentos más emotivos y de mayor recogimiento popular, en una jornada donde las inclemencias meteorológicas presagiaban la no realización de algunos actos y la escasa asistencia de público, circunstancias que no sucedieron.
Mención especial para el canónigo de la Catedral y delegado responsable de Caritas Diocesana de Córdoba, Antonio Reyes Guerrero, que ofició la eucaristía seguida por un gran número de cofrades, así como por vecinos y vecinas de Baena y las hermanas dominicas del convento de Madre de Dios que han acogido los actos programados para este día y que sin duda alguna ya forman parte de la historia.
A la celebración de la eucaristía por los hermanos fallecidos de la cofradía el año pasado, donde se puedo contemplar al Crucificado de Madre de Dios, que presidia el altar, le siguió el agradecimiento del hermano mayor del Cristo de la Sangre en nombre de la hermandad, José Antonio Arcas, a las monjas de la iglesia conventual y a la cofradía por “haber permitido la realización de la eucaristía por el I Centenario de la hermandad y al Conservatorio Elemental de Música de Baena, Luis de Narváez por su colaboración desinteresada en la misma”.
Acto seguido, se procedió a la Exposición del Santísimo y tras unos minutos de meditación, reflexión y recogimiento interior los asistentes pudieron hacer sus peticiones, depositadas con velas en mano a los pies del crucificado, para posteriormente realizar una procesión eucarística con el Santísimo por algunas calles colindantes al convento.
Al día siguiente, 16 de marzo, tuvo lugar el tradicional Vía Crucis, dirigido por el sacerdote Jesús Joaquín Corredor, que como todos los años organiza la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús con el Cristo de la Sangre, que horas antes se ha había trasladado el Convento de Madre de Dios, de donde se partiría hasta llegar a la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe para asistir a la eucaristía, oficiada por el mencionado canónigo de la catedral, el sacerdote, Antonio Reyes.
Los actos del I Centenario de la Hermandad continuarán el sábado, 29 de marzo, con una la conferencia del restaurador egabrense Salvador Guzmán que hará un recorrido histórico de la imagen del Cristo de la Sangre y dará información de los trabajos de restauración y conservación de la misma.
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