La Hermandad del Cristo de la Humildad ha celebrado una eucaristía en honor a su titular y a los cofrades fallecidos

Foto de familia al termino de la eucaristía

En la Iglesia de Santa Marina ha tenido lugar una eucaristía donde se ha reconocido la labor de los hermanos más longevos y se ha homenajeado a los cofrades fallecidos. La hermana mayor de la Hermandad, Núria Lucena, y el párroco Juan Laguna han destacado el espíritu de comunidad y el compromiso con los valores cristianos.

El pasado sábado 22 de noviembre la Hermandad del Santísimo Cristo de la Humildad, perteneciente a la Ilustre Archicofradía de la Vera Cruz y Nuestro Padre Jesús del Prendimiento de Baena en el Día de Cristo Rey, ha celebrado una eucaristía en honor a su titular, el Cristo de la Humildad, así como a los cofrades fallecidos durante el último año.

Al final de la misa, presidida por el consiliario de la cofradía y párroco de Santa María la Mayor, Juan Laguna Navarro, se ha llevado a cabo el reconocimiento a los hermanos con más de 25 y 50 años de pertenencia a la hermandad. Con este gesto, la hermandad pone en valor el trabajo de quienes han contribuido a lo largo de décadas al crecimiento y mantenimiento de la hermandad.

La hermana mayor de la Hermandad del Cristo de la Humildad, Núria Lucena, ha destacado la importancia de este evento anual para la hermandad. En palabras de Lucena, el Día de Cristo Rey no solo es un momento de recogimiento y oración, sino también de agradecimiento a todos aquellos hermanos que han mantenido viva la hermandad durante muchos años.

“Es un acto que se repite año tras año, y es muy emotivo porque no solo ofrecemos esta misa en honor al Cristo de la Humildad, sino que también recordamos y reconocemos a los hermanos que llevan décadas con nosotros, aportando su granito de arena para que la hermandad siga creciendo. Este año hemos tenido la suerte de reconocer a hermanos que llevan ya 50 años, y a aquellos que cumplen 25 años. Además, es muy bonito ver cómo las nuevas generaciones se van sumando, como los niños que han sido presentados en la hermandad, y cómo las familias se transmiten ese amor por la tradición,” ha afirmado Lucena.

El acto también ha tenido un marcado componente familiar, con varios cofrades de diferentes generaciones participando juntos en la ceremonia. Lucena ha añadido que la presencia de familias completas, abuelos, padres e hijos, simboliza la continuidad de la hermandad a lo largo del tiempo.

“Es muy bonito ver cómo en un mismo acto conviven diferentes generaciones. Vemos a abuelos con sus hijos y nietos, todos unidos por la misma fe y la misma hermandad. Ese es el verdadero espíritu de comunidad que nos define,” ha asegurado Lucena.

Además de la misa y el reconocimiento, Núria Lucena ha aprovechado la ocasión para compartir con Cancionero los proyectos futuros de la hermandad, con un enfoque especial en la solidaridad y la caridad. A pesar de los tiempos difíciles, la hermana mayor subrayó la necesidad de que la hermandad siga creciendo tanto en número como en acciones caritativas.

“Estamos trabajando para ser cada vez más solidarios. Sabemos que hay muchas familias que lo están pasando mal, y como hermandad tenemos que estar al servicio de los demás, queremos realizar más actos solidarios, recaudar alimentos y productos para quienes más lo necesitan. A través de estos proyectos, también educamos a los más pequeños en los valores cristianos y en el sentido de comunidad,” ha explicado.

Asimismo, hizo una llamada de atención a la importancia de no olvidar a los que ya no están, señalando que la hermandad debe continuar el legado de quienes la fundaron y han trabajado en ella durante tantos años.

“Nuestro mayor reto es seguir el legado que nos han dejado nuestros mayores. Ellos han sido los que crearon esta gran hermandad, y nosotros debemos mantenerla viva, para que las futuras generaciones también puedan disfrutar de todo lo que nos han enseñado,” ha subrayado.

La importancia de la festividad de Cristo Rey

El párroco de la Iglesia de Santa Marina, Juan Laguna Navarro, también ha compartido sus reflexiones al finalizar la eucaristía, recordando el origen de la fiesta de Cristo Rey, instituida por el Papa Pío XI en 1925, después de la Primera Guerra Mundial. El padre Laguna ha resaltado que la fiesta de Cristo Rey es un recordatorio de que Cristo debe ser el modelo de una humanidad reconciliada en el amor, especialmente en tiempos de crisis de valores.

“Hoy hemos celebrado la solemnidad de Cristo Rey, un día que nos recuerda la necesidad de construir un mundo basado en los valores cristianos. Como nos enseñó San Juan Pablo II, debemos construir una civilización del amor. La fiesta de Cristo Rey es una llamada a la reconciliación, a la unidad y al amor, especialmente en tiempos como los que vivimos, donde los valores humanos están siendo puestos a prueba,” ha incidido.

Laguna también ha agradecido la implicación de la hermandad en la vida social y espiritual de Baena, reconociendo el esfuerzo de los cofrades y el trabajo de la hermana mayor, Núria Lucena, para mantener viva la tradición y el espíritu de la hermandad.

“Hoy hemos estamos aquí para rendir homenaje a todos los hermanos que han hecho posible que esta hermandad siga adelante. Cada acto, cada misa, cada reconocimiento, es fruto de un trabajo previo, un esfuerzo colectivo que ha sido heredado de generaciones pasadas. Es importante que sigamos adelante, manteniendo esos valores cristianos que nos unen,” ha manifestado Laguna.

La ceremonia finalizó con acto de confraternidad en la Casa de Hermandad, donde los cofrades compartieron un tiempo de convivencia y reflexionaron sobre la importancia de seguir trabajando por el bien común y la comunidad, manteniendo siempre vivos los valores cristianos que caracterizan a la Hermandad del Cristo de la Humildad.

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