La Hermandad de las Angustias vuelve a reunir a los baenenses en su tradicional verbena.

Verbena Virgen de las Angustias

La Caseta Municipal de Baena ha sido este pasado viernes el punto de encuentro para los hermanos, familiares y vecinos en la verbena organizada por la Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias, Centuria Romana de la Ciudad de Baena. Una cita marcada por el ambiente familiar y festivo y que, un año más, sirvió para reunir a numerosos asistentes en torno a la hermandad.

La celebración comenzó a las 18:00 horas, momento en el que abría sus puertas la Caseta Municipal para dar paso a una tarde-noche de convivencia en la que la música, la gastronomía y el encuentro entre hermanos fueron los principales protagonistas.

La organización volvió a plantear una jornada pensada para todos los públicos, con barra a precios accesibles y una zona infantil destinada a los más pequeños, que pudieron disfrutar de castillo hinchable y pintacaras. Una propuesta con la que la hermandad quiso mantener el carácter familiar que tradicionalmente ha acompañado a esta celebración.

Una verbena con historia

La verbena de la Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias cuenta con una trayectoria vinculada a la propia evolución de la hermandad y de las fiestas de Baena.

Sus primeros recuerdos se sitúan en la calle Nueva, donde la celebración tenía un marcado carácter vecinal y familiar. Eran los propios hermanos, sus familias y los vecinos de la zona quienes daban vida a una fiesta en la que no faltaban la barra, los sorteos, la tómbola y la gastronomía tradicional.

Aquella primera etapa tenía un carácter especialmente familiar. La cocina se hacía prácticamente en la calle y la participación de las familias de los romanos tenía un papel fundamental en el desarrollo de la celebración.

Con el paso de los años, la verbena fue cambiando de ubicación. La celebración pasó posteriormente por el Paseo de Nuestra Señora de Guadalupe y también por la Caseta del Círculo de la Amistad, aprovechando la cercanía y el acceso al recinto.

Finalmente, la hermandad encontró en la Caseta Municipal un espacio adecuado para consolidar esta celebración.

El cambio respondió también a una cuestión práctica. Las fechas en las que se celebra la verbena han estado tradicionalmente condicionadas por la posibilidad de lluvia, por lo que disponer de un recinto cubierto permitía garantizar el desarrollo de la actividad con mayor seguridad.

La ubicación actual ofrece además espacio suficiente para acoger a un mayor número de personas, disponer de servicio de cocina y barra y mantener el carácter festivo de la jornada.

Música para prolongar la fiesta

La programación de la verbena de este año se prolongó durante toda la tarde y la noche.

A partir de las 22:00 horas, el escenario acogió la actuación del grupo de flamenquito Mucha Cuerda, que ofreció una selección de versiones por rumbas y otros estilos para animar la noche.

La fiesta continuó desde las 23:30 horas con música en directo a cargo de Musicalia y la participación del DJ Nakoke, prolongando el ambiente festivo en la Caseta Municipal.

La propuesta musical permitió que la verbena tuviera continuidad durante buena parte de la noche y que fueran numerosos los asistentes que permanecieran en el recinto disfrutando de la celebración.

Una cita para toda la familia

Uno de los objetivos de la verbena es mantener un espacio de convivencia para los hermanos y para todas aquellas personas que quieran acercarse a compartir unas horas con la hermandad.

La organización y la colaboración de numerosos hermanos resultaron fundamentales para que el servicio funcionara durante una noche en la que la afluencia fue constante.

La verbena se convierte así no solamente en una actividad destinada a recaudar fondos, sino también en una oportunidad para fortalecer los vínculos entre los miembros de la hermandad y mantener una tradición que se ha ido adaptando a los nuevos tiempos sin perder su esencia.

El sábado, continuidad de los actos en honor a la Virgen

La actividad de la Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias continúa este sábado con una jornada especialmente vinculada a los cultos y a la celebración en honor de María Santísima de las Angustias.

A las 7:00 horas ha tenido lugar la tradicional diana floreada, que este año ha presentado como novedad su llegada al convento de Madre de Dios. El cambio de ubicación ha sido motivado por las obras que se están realizando actualmente en la parroquia de San Bartolomé, lugar donde recibe culto la primitiva imagen de la Virgen de las Angustias.

Posteriormente, a las 9:00 horas, se ha celebrado la función religiosa, oficiada por Francisco Flores.

La programación continuará esta tarde, a las 19:30 horas, en la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, donde se celebrará la santa misa oficiada por Jesús Joaquín Corredor Caballero.

Durante esta celebración tendrá lugar también la toma de posesión del reelegido hermano mayor, Andrés Roldán, que inicia oficialmente su nuevo mandato al frente de la Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias.

Tras la celebración religiosa está prevista la salida en procesión de la imagen de María Santísima de las Angustias, poniendo el cierre a esta jornada la quema de fuegos artificiales antes de que la imagen entre en el Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe.

Una tradición que sigue creciendo

Desde aquellas primeras verbenas en la calle Nueva la celebración de la Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias ha ido transformándose junto a la propia ciudad.

Han cambiado los espacios, la programación y la dimensión de la fiesta, pero se mantiene una misma idea, crear un punto de encuentro entre hermanos, familias y vecinos y contribuir, a través de la convivencia y la participación, al mantenimiento de la actividad de la hermandad.

La edición de este año vuelve a dejar así una imagen de una hermandad activa y participativa, que mantiene viva sus tradiciones.

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