Graduación Ciclos Formativos de la SAFA
La graduación de los alumnos de los ciclos formativos pone de relieve el éxito de un modelo educativo que combina formación, prácticas en empresas y una alta empleabilidad en toda la comarca
Las Escuelas Profesionales de la Sagrada Familia (SAFA) de Baena han celebrado la graduación de una nueva promoción de alumnos de Formación Profesional, un acto que marca el final de una etapa académica y el comienzo de una nueva trayectoria profesional para decenas de jóvenes que durante los últimos años han apostado por una formación cada vez más demandada por las empresas.
La graduación llega en un momento especialmente significativo para la Formación Profesional. Los datos de inserción laboral y la creciente demanda de trabajadores cualificados confirman el auge de unos estudios que han dejado atrás antiguos prejuicios para convertirse en una de las opciones educativas con mayor proyección de futuro.
Así lo destacó el director de SAFA Baena, Rafael Tovar, durante una entrevista en Cancionero en la que repasó la realidad actual del centro, la importancia de la educación integral y el papel fundamental que desempeñan los ciclos formativos en el acceso al mercado laboral.
Más de ocho décadas educando en Baena
La historia de SAFA forma parte de la propia historia educativa de Baena. Desde hace más de ochenta años, la institución desarrolla una labor formativa que ha permitido a miles de alumnos crecer académica y personalmente, «hablamos de una institución que lleva desde 1942 aquí y que está presente en otras 26 localidades de Andalucía».
Actualmente, los dos centros de SAFA en Baena reúnen a más de 1.200 alumnos desde Educación Infantil hasta Bachillerato y Formación Profesional.
Pero para Rafael Tovar, la misión del centro va mucho más allá de la enseñanza de contenidos académicos, «no digo enseñar, digo educar, educar en un sentido amplio de la palabra».
El director insiste en la necesidad de formar personas comprometidas, responsables y con capacidad de análisis, «inculcamos a los chavales no que critiquen, sino que sean críticos, que tengan espíritu crítico y que intenten buscar siempre lo mejor posible».
Uno de los aspectos más destacados durante la entrevista fue la evolución que ha experimentado la Formación Profesional en los últimos años. Rafael incidió en que “se nos quite de la cabeza aquel concepto antiguo de que si un hijo no servía para estudiar una carrera se iba a la FP, ni hablar».
El director de la SAFA de Baena subrayó que los ciclos formativos ofrecen una formación especializada y muy vinculada a la realidad empresarial, «la FP tiene su complejidad y nada tiene que envidiarle al Bachillerato».
Los resultados respaldan esta afirmación, «en FP el grado de inserción laboral es enorme, en torno al 90 por ciento».
Incluso explicó que en determinadas especialidades resulta imposible atender todas las demandas de empleo que llegan al centro, «la última petición de una empresa no hemos podido atenderla porque la promoción anterior está toda trabajando y la de este año todavía no puede incorporarse hasta que obtenga el título».
Una formación conectada con las empresas
El tutor de los ciclos formativos, Eduardo Navarro, explicó cómo ha evolucionado el sistema de prácticas y la Formación Profesional Dual.
Según indicó, actualmente los estudiantes mantienen un contacto mucho más directo con el tejido empresarial desde las primeras etapas de su formación, «las empresas conocen nuestra dinámica y no suele haber ninguna que nos diga que no».
Navarro destacó además que los alumnos llegan cada vez más orientados hacia su futuro profesional, «ahora son los propios alumnos quienes nos solicitan las empresas donde quieren realizar las prácticas».
Además, recordó una de las novedades más importantes de los últimos años, «nuestros alumnos de Formación Profesional están todos dados de alta y cotizando en la Seguridad Social durante sus prácticas».
Para el docente, una de las grandes fortalezas de estos estudios es su carácter eminentemente práctico, «todo está enfocado a la vida laboral y a las necesidades reales de las empresas».
Carmen León del grado medio al superior
Entre los alumnos que este año finalizan sus estudios se encuentra Carmen León, quien decidió continuar su formación tras completar el grado medio, «empecé haciendo el grado medio y como me gustó decidí matricularme también en el grado superior».
Su vocación por la administración surgió durante su etapa educativa en SAFA, «las matemáticas me gustaban y pensé que haciendo administrativo iba a tocar mucha matemática».
Durante tres años ha realizado sus prácticas en una asesoría, una experiencia que considera fundamental para su aprendizaje, «el contacto con la vida laboral de lo que has estudiado está muy bien».
Carmen reconoce que la realidad empresarial presenta diferencias respecto a las aulas, pero considera que precisamente ahí reside el valor de las prácticas, «te das cuenta de que cambia muchísimo respecto a lo que estudias, pero cambia para bien».
Ahora afronta una nueva etapa centrada en la búsqueda de empleo, «voy a empezar a buscar trabajo de esto».
Por último, lanzó un mensaje a quienes estén valorando cursar estos estudios, «que no se lo piensen, es un ciclo que vale la pena hacerlo».
Margarita Meléndez, una vida ligada a SAFA
La historia de Margarita Meléndez refleja el vínculo que muchos alumnos mantienen con el centro desde la infancia, «desde los tres añitos he estado allí hasta ahora que he terminado el ciclo medio».
Durante estos años no solo ha adquirido conocimientos, sino también amistades que considera fundamentales en su vida, «gracias al colegio me he llevado personas que son muy importantes para mí».
Sus prácticas se han desarrollado en dos empresas muy diferentes: Metalurgias Lozano y International Coverpool, «quise cambiar para ver otra realidad diferente y conocer otro tipo de trabajo».
La experiencia le permitió poner en práctica todo lo aprendido durante el curso, «la práctica del colegio me ha servido muchísimo para la atención al cliente, propuestas presupuestarias y el trabajo diario».
Como Carmen, también recomienda esta formación. «Yo lo volvería a repetir».
El papel imprescindible de las empresas
Rafael Tovar quiso agradecer públicamente el compromiso de las empresas colaboradoras.
El director recordó que el éxito de la Formación Profesional Dual sería imposible sin la implicación del tejido empresarial, «cuando hablamos de FP hablamos del centro, de los profesores y de los alumnos, pero hay una pieza fundamental que es la empresa».
Las empresas no solo ofrecen plazas para prácticas, sino que ponen a disposición de los estudiantes trabajadores especializados, instalaciones y recursos, «la empresa pone a disposición del alumno un trabajador que lo acompaña en su formación y eso tiene un valor enorme».
Por ello reclamó mecanismos de reconocimiento institucional para aquellas empresas que colaboran activamente en la formación de los futuros profesionales, «sin la ayuda, el apoyo y el concurso de las empresas, la FP Dual no funciona».
Una graduación que abre nuevas oportunidades
La graduación de esta promoción simboliza el final de una etapa académica, pero también el inicio de nuevos retos profesionales para unos estudiantes que afrontan el futuro con optimismo.
Muchos continuarán ampliando su formación, mientras que otros darán el salto inmediato al mercado laboral gracias a una preparación estrechamente vinculada a las necesidades reales de las empresas.
En todos los casos, la experiencia acumulada durante estos años confirma el valor de una Formación Profesional que continúa creciendo y consolidándose como una de las grandes vías de acceso al empleo en Baena y su comarca.
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