Mosca del olivo en aceituna
La Denominación de Origen Baena ha iniciado la campaña de seguimiento y control de la mosca del olivo, una de las principales amenazas para la calidad del fruto y del aceite de oliva virgen extra. El secretario del Consejo Regulador, José Manuel Bajo Prados, explica que la primera fase del dispositivo se centra en la vigilancia continua del territorio mediante una amplia red de unidades de control que permiten detectar la presencia de la plaga y actuar únicamente cuando sea necesario.
La campaña contra la mosca del olivo ya está en marcha en el territorio amparado por la Denominación de Origen Baena. Antes de aplicar cualquier tratamiento, el Consejo Regulador desarrolla un exhaustivo sistema de seguimiento que permite conocer la evolución de la plaga y determinar el momento adecuado para intervenir.
Según explica el secretario del Consejo Regulador, José Manuel Bajo Prados, el trabajo comienza mucho antes de que aparezcan los primeros daños visibles en el fruto, «la campaña contra la mosca del olivo tiene varias fases y hay una que es fundamental, que es la vigilancia.»
Para ello, la Denominación de Origen dispone de una amplia red de control distribuida por todo el territorio, «tenemos en la Denominación de Origen más de 90 unidades homogéneas de control, son recintos de distintas dimensiones, unos de unas 300 hectáreas y otros que alcanzan las 1.500 hectáreas en la campiña, donde la mosca suele comportarse de una forma similar dentro de cada zona.»
Seguimiento permanente de la actividad de la plaga
El secretario explica que el objetivo de esta vigilancia es conocer en tiempo real el comportamiento de la mosca mediante diferentes sistemas de monitorización, «estamos vigilando cada una de esas zonas con trampas dotadas de feromonas para comprobar la actividad sexual de la mosca, que es la que conlleva la fecundación del huevo y la posterior puesta, así como el vuelo de los insectos.»
Toda esa información permite conocer con precisión el nivel de riesgo existente en cada área de producción, «lo estamos monitorizando todo y, cuando alguna de estas zonas presenta niveles altos y existe peligro de picada, es cuando desde el comité técnico del Consejo Regulador se ordenan los tratamientos.»
Tratamientos por tierra y por vía aérea
Las actuaciones se adaptan a las características de cada zona y pueden realizarse tanto por medios terrestres como aéreos, «los tratamientos los realizan por vía terrestre y también hay quien los realiza por vía aérea.»
En cuanto a los productos autorizados, Bajo Prados señala que existen diferentes alternativas, «por vía terrestre se pueden utilizar deltametrinas y también productos ecológicos.»
En el caso de las aplicaciones aéreas, únicamente está permitido un tratamiento concreto, «por vía aérea solo podemos utilizar el spinosad o espinetoram, una materia activa autorizada para este tipo de tratamientos y compatible con la producción ecológica.»
Con este sistema de vigilancia permanente y actuaciones selectivas, la Denominación de Origen Baena busca minimizar el impacto de la mosca del olivo y preservar la calidad del fruto, un aspecto fundamental para mantener los elevados estándares de los aceites de oliva virgen extra certificados por el Consejo Regulador.
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