Vico, Bazuelo y Germán
La organización defiende que el proyecto, tal y como está planteado, supone una «macroplanta industrial» y reclama una evaluación más rigurosa de sus impactos sobre la salud, el medio ambiente, el tráfico, el agua y el territorio
Izquierda Unida de Baena y Albendín ha dado a conocer a los medios de comunicación el contenido de las alegaciones que ha presentado contra el proyecto de planta de biometano previsto en el término municipal de Baena. En la rueda de prensa participaron el miembro de la coordinadora local, Manuel Germán, el portavoz de IU en el Ayuntamiento de Baena y conejal de Centro Histórico, David Bazuelo, el concejal de Salud, Domingo Vico Molina, y la coordinadora local de la formación y segunda teniente de alcalde del ayuntamiento de Baena, Cristina Vidal, quienes fueron desgranando las 14 alegaciones incluidas en un documento de 28 páginas elaborado con el apoyo del área provincial de Medio Ambiente de Izquierda Unida.
La comparecencia sirvió para explicar las razones por las que la organización considera que la autorización ambiental integrada no debe concederse en las condiciones actuales y para trasladar a la ciudadanía el contenido de unas alegaciones que, según señalaron, abordan aspectos vecinales, medioambientales y técnicos.
Abrió la intervención Manuel Gemán, quien recordó que hace unas semanas la organización ya había hecho pública su oposición al proyecto, «como nos comprometimos en un ejercicio de responsabilidad y de transparencia con los ciudadanos de Baena y Albendín, hoy que se han presentado las alegaciones venimos a exponérselas a la ciudadanía«.
Germán explicó que las alegaciones han sido elaboradas de forma independiente a las presentadas por el Ayuntamiento y destacó que el documento gira en torno a tres ejes fundamentales, «hemos querido tocar tres líneas fundamentales: la vecinal, porque nos atañe y nos corresponde en el bienestar de nuestros vecinos; la medioambiental, porque Izquierda Unida apuesta por las energías renovables, pero no a cualquier precio y unas alegaciones más técnicas que hemos elaborado junto con nuestro equipo y con personal formado en esta materia«.
El representante de IU insistió en que la organización no mantiene un rechazo general a las energías renovables ni al aprovechamiento de residuos orgánicos, «nuestra organización no se opone con carácter general a las energías renovables ni a la valorización sostenible de residuos orgánicos. Al contrario, defiende que dichas actividades pueden ser útiles cuando responden a necesidades reales del territorio, se implantan con una escala proporcionada, se someten a una evaluación rigurosa, reducen impactos en origen y generan retorno social«.
Sin embargo, añadió que «no puede aceptarse que el concepto de economía circular opere como una cláusula genérica para autorizar grandes instalaciones industriales sin garantías suficientes, sin información completa y sin una evaluación solvente de sus efectos acumulativos«.
Una «macroplanta industrial»
El encargado de desarrollar las primeras alegaciones fue el concejal en el ayuntamiento de Baena, David Bazuelo, quien explicó que el documento ha contado con el asesoramiento de técnicos y del área provincial de Medio Ambiente de IU para garantizar su respaldo jurídico.
La primera alegación sostiene que el proyecto debe ser considerado una gran instalación industrial y no una infraestructura de ámbito local.
Según explicó Bazuelo, la documentación contempla «una capacidad máxima de tratamiento de 300.000 toneladas anuales en una primera fase y 400.000 toneladas en una segunda«, funcionando «24 horas al día durante los 365 días del año«.
Por ello, afirmó que «no estamos ante una instalación menor vinculada exclusivamente a la gestión local de residuos agrícolas, sino ante una macroplanta industrial de gran escala«.
Uno de los aspectos que IU considera fundamentales es que la evaluación ambiental no estudia conjuntamente el impacto de esta futura instalación con la actividad de Oleícola El Tejar, «no se puede valorar este proyecto de manera aislada. Está anexo a una industria que ya lleva funcionando muchos años en Baena y, por tanto, el impacto tiene que evaluarse de forma conjunta«.
La organización solicita que se incorporen los efectos acumulativos de ambas instalaciones antes de cualquier autorización.
Información «incompleta»
La segunda alegación denuncia la falta de información en la documentación sometida a información pública.
Bazuelo aseguró que faltan datos sobre consumos de agua, producción de digestato, almacenamiento de residuos y balances hídricos, «entendemos que esta opacidad impide conocer con precisión cuánta agua consumirá la planta, cuánta agua recuperará realmente, cuánto digestato líquido y sólido se generará, qué capacidad de almacenamiento existirá y qué margen de seguridad habrá ante averías o paradas«.
Por ello, IU solicita que no se conceda la autorización ambiental integrada mientras esa información no sea completada.
Otra de las alegaciones critica que el estudio de alternativas únicamente compare la construcción de la planta con la denominada «alternativa cero».
Para Izquierda Unida, deberían analizarse otras opciones, «debe analizarse de forma comparada la alternativa de no ejecución, alternativas de menor escala, alternativas de implantación en suelo industrial o ya transformado, alternativas alejadas de receptores sensibles y otras tecnologías de valorización ya existentes«.
Preocupación por los olores
Uno de los apartados más extensos de las alegaciones se refiere al impacto odorífero.
Aunque el proyecto sostiene que los olores estarán controlados mediante instalaciones cerradas, IU considera insuficientes las garantías, «resulta preocupante que el proyecto contemple un almacenamiento de materia sólida a cielo abierto como sistema de respaldo cuando la nave cerrada se encuentre en mantenimiento«.
La organización reclama un estudio olfatométrico reforzado para ambas fases del proyecto, la prohibición del almacenamiento al aire libre de materiales olorosos y digestatos y un plan específico de gestión de olores que permita incluso suspender la actividad en caso de episodios reiterados.
Tráfico pesado y vías pecuarias
Otra de las alegaciones pone el foco en el incremento del tráfico pesado.
IU considera imprescindible un estudio específico sobre el impacto que tendrán los camiones en caminos rurales y vías pecuarias, «el uso intensivo de caminos rurales y vías pecuarias por tráfico pesado industrial no puede autorizarse sin un estudio específico«, afirmó.
Asimismo, rechaza que el gasoducto asociado al proyecto utilice el trazado del Cordel Córdoba-Granada al entender que existen alternativas.
Agua, digestatos y contaminación
La séptima alegación hace referencia al riesgo de contaminación de aguas y suelos.
Bazuelo recordó la proximidad de una zona vulnerable a nitratos y del arroyo Manosalva, señalando además que en el pasado Oleícola El Tejar fue sancionada por vertidos.
Por ello, IU reclama un balance hídrico completo, planes de vigilancia de aguas superficiales y subterráneas, sistemas reforzados de impermeabilización y un control independiente del digestato.
El ruido también centra las críticas
El concejal de Salud, Domingo Vico Molina, fue el encargado de exponer las alegaciones relativas al ruido, las emisiones atmosféricas y la biodiversidad.
Sobre el estudio acústico afirmó que resulta insuficiente, «el propio estudio afirma que no se realizará ensayo acústico en la vivienda más afectada porque no es colindante. Esta afirmación resulta inaceptable desde una perspectiva preventiva«, aseguró.
IU solicita un nuevo estudio que tenga en cuenta las viviendas cercanas, el ruido del tráfico pesado y el efecto acumulativo con la actividad industrial ya existente.
Emisiones de metano
Respecto a la novena alegación, Vico insistió en que el proyecto no acredita suficientemente su balance climático.
Recordó que «el metano es un gas de efecto invernadero con un potencial de calentamiento global 28 veces superior al CO₂» y reclamó un inventario completo de emisiones, un programa permanente de detección y reparación de fugas y la publicación anual de resultados.
Protección de la biodiversidad
Otra de las alegaciones se centra en la avifauna.
Vico explicó que los estudios identifican la presencia de 45 especies de aves y de especies protegidas.
Por ello, IU plantea medidas específicas de protección, limitaciones en los periodos de obras y un informe independiente sobre conectividad ecológica.
Paisaje, salud pública y control ciudadano
La coordinadora local de IU y concejala de Medio Ambiente, Cristina Vidal, expuso las cuatro últimas alegaciones.
En materia paisajística afirmó que una infraestructura de estas dimensiones «no se integra paisajísticamente solo mediante setos«, ya que la acumulación de digestores, depósitos, tanques, antorchas, tráfico pesado e iluminación supone «una industrialización efectiva del suelo rústico«.
Respecto a los riesgos tecnológicos, reclamó un plan de emergencias validado antes de la puesta en marcha, coordinación con Protección Civil, simulacros periódicos e información pública para la ciudadanía.
En materia sanitaria defendió que «la salud pública no puede limitarse al cumplimiento formal de valores límite, sino que debe incorporar calidad de vida, bienestar, percepción de olores, exposición acumulada y derecho a un entorno seguro«.
Además, sostuvo que «no resulta aceptable que los impactos recaigan sobre el territorio, los caminos, la población y el paisaje baenense, mientras los beneficios económicos se concentran en una entidad mercantil privada«.
Petición de denegación
La última alegación reclama mayores garantías de control público y retorno social.
Cristina Vidal recordó que tanto la Diputación de Córdoba como el Pleno del Ayuntamiento de Baena se han pronunciado sobre este tipo de instalaciones y defendió que, si finalmente el proyecto siguiera adelante, debería contar con una comisión de seguimiento, auditorías ambientales independientes, publicación periódica de datos y garantías económicas para reparar posibles daños.
Como conclusión, resumió el objetivo de las alegaciones, «Izquierda Unida lo que pretende con estas alegaciones es, en primer lugar, que no se conceda esa autorización ambiental integrada para la planta de biometano que se quiere instalar en zonas próximas a Oleícola El Tejar y, en segundo lugar, si la Junta de Andalucía considerara que la industria cumple toda la normativa, que se conceda con todas las garantías para la salud de las personas, para nuestro medio ambiente y para el bienestar de las vecinas y los vecinos«.
Antes de abrir el turno de preguntas, la dirigente añadió que IU continúa trabajando también desde el Gobierno municipal en otras vías de actuación por si finalmente la Junta autorizara la instalación, aunque mostró su confianza en que «no tengamos que llegar a mayores y que la Junta de Andalucía deniegue la autorización ambiental integrada a esta macroplanta de biometano«.
IU anuncia que seguirá oponiéndose al proyecto si la Junta autoriza la planta, «no nos vamos a quedar parados»
Durante el turno de preguntas, los responsables de Izquierda Unida dejaron claro que su oposición al proyecto no concluirá con la presentación de las alegaciones. Aunque insistieron en que el procedimiento se encuentra todavía en la fase de información pública de la autorización ambiental integrada, avanzaron que, si finalmente la Junta de Andalucía autoriza la instalación, seguirán explorando todas las vías posibles para impedir su puesta en marcha.
La primera en responder fue la coordinadora local de IU, Cristina Vidal, quien recordó que el Ayuntamiento aún no dispone del proyecto completo, «ahora mismo estamos en una fase de información pública a una autorización ambiental. Ni siquiera el Ayuntamiento conoce el proyecto completo, solamente conoce la parte ambiental del proyecto«, explicó.
Por ello, señaló que será cuando llegue el expediente íntegro cuando el Consistorio pueda analizar nuevas actuaciones, «cuando esa autorización, en el caso de que se otorgara, llegue al Ayuntamiento con el proyecto completo, ya veremos qué alternativas podemos barajar para paralizar la puesta en funcionamiento de esta planta«.
Vidal reiteró además cuál es la posición del equipo de gobierno municipal.
«Lo que sí tenemos claro es que este equipo de gobierno no quiere una industria contaminante, no quiere una industria que perjudique la salud de sus vecinas y de sus vecinos y, por supuesto, no quiere una industria que genere más molestias de las que ya tenemos con la industria existente«.
A continuación, intervino Manuel Gemán, quien quiso dejar claro que la organización continuará implicándose junto a la ciudadanía, «la organización está a disposición de los vecinos y de las vecinas que lo necesiten«.
Geman fue más allá al anunciar que la presentación de las alegaciones no será el último paso de Izquierda Unida, «la organización de Izquierda Unida no se va a quedar parada aquí. Si la Junta de Andalucía concede esta licencia, vamos a seguir trabajando por el bienestar y estaremos del lado de donde hemos estado desde un primer momento, de los vecinos y de las vecinas, oponiéndonos a que esta macroplanta de biogás se instale en nuestra localidad«.
Añadió que, si finalmente la autorización ambiental fuera favorable, la formación estudiará nuevas actuaciones, «las alegaciones se presentan a la Junta de Andalucía y, en caso de que vea bien conceder esta licencia, barajaremos las alternativas. La organización no se va a quedar en esta sola fase, vamos a llegar hasta el final y con los vecinos y las vecinas hasta donde ellos quieran«.
Por su parte, David Bazuelo, insistió en que el rechazo de IU se dirige al modelo de instalación planteado y defendió que existen otras opciones para la gestión de residuos, «queremos y creemos que hay alternativas diferentes, iguales o mejores, con más creación de trabajo y con más beneficio social para Baena y Albendín que la macroplanta«.
Según explicó, la formación considera que el proyecto, tal y como está diseñado, tendrá más efectos negativos que positivos, «la macroplanta, según se está exponiendo y según se está tramitando, creemos que va a ser más perjuicio para la ciudadanía, para los vecinos y para el medio ambiente”.
Bazuelo reiteró que las alegaciones persiguen, en primer lugar, que la autorización ambiental no sea concedida y, en caso contrario, que el proyecto quede sometido a las máximas garantías.
El portavoz amplió además el ámbito de la afección más allá del municipio, «estamos defendiendo el bienestar de los vecinos de Baena, Albendín y de la comarca. Los aires dominantes pueden afectar también a la Subbética, Nueva Carteya, Espejo, Castro del Río y otros municipios«, indicó.
Por ello, hizo un llamamiento a la participación ciudadana, «cuando haya movilizaciones o alguna manifestación de Izquierda Unida, pedimos a los vecinos de la comarca que apoyen esas movilizaciones, porque la seguridad y el bienestar es para todos«.
Durante su intervención, Geman también defendió el papel que está desempeñando su formación en este proceso, «somos la única organización que, a título de organización, estamos haciendo alegaciones y estamos posicionándonos. Yo todavía no he visto alegaciones de ninguna otra organización ni de ningún otro colectivo político de Baena«.
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