La Cofradía de Nuestra Madre y Patrona, la Virgen de Guadalupe, presenta un frontal de altar realizado de forma artesanal

Alcaldesa, sacerdote, hermano mayor y participantes en el taller

El proyecto, desarrollado en la Casa de Hermandad gracias al taller de bordado impulsado por la cofradía y al apoyo del Ayuntamiento de Baena, recupera una tradición artesanal y enriquece el patrimonio de la patrona. El hermano mayor, José Miguel García, confía en que esta iniciativa sea «el primero de muchos trabajos».

La Cofradía de Nuestra Madre y Patrona, la Virgen de Guadalupe, ha dado un nuevo paso en la conservación y enriquecimiento de su patrimonio artístico con la presentación oficial del frontal de altar, una pieza de bordado completamente artesanal realizada durante los últimos meses en el taller de bordado promovido por la propia cofradía.

El acto, celebrado en la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, reunió a representantes de distintas cofradías, y contó con la presencia de la alcaldesa de Baena, María Jesús Serrano Jiménez, quienes coincidieron en destacar el valor artístico, cultural y patrimonial de un proyecto que supone también la recuperación de un oficio tradicional.

José Miguel García “un proyecto nacido de la ilusión y del compromiso”

El hermano mayor de la cofradía, José Miguel García, explicó que el taller surgió de una inquietud personal por transmitir el conocimiento del bordado tradicional, «la idea surge porque a mí me gusta mucho el bordado, me he estado formando también para bordar y quise poner esos conocimientos al servicio de la cofradía y de las hermanas y hermanos que quisieran participar.»

La propuesta fue respaldada por la Junta de Gobierno y pudo hacerse realidad gracias a las ayudas municipales concedidas dentro de las subvenciones de concurrencia competitiva destinadas a actividades culturales.

«Encontramos la forma de subvencionarlo porque este tipo de talleres tiene unos costes bastante elevados. Se ha podido poner en marcha gracias a la ayuda económica del Ayuntamiento y a la aportación de la cofradía”, indicó José Miguel

Durante casi un año, varias hermanas participaron semanalmente en este proyecto, «ha sido un taller muy ameno, más allá del bordado, se ha creado una convivencia muy bonita entre todas las personas que han participado.», resaltó el hermano mayor.

Una pieza concebida para durar generaciones

El resultado es un frontal de altar de 2,75 metros de longitud por 1 metro de altura, dividido en tres piezas independientes para facilitar distintos montajes litúrgicos.

José Miguel García explicó que desde el primer momento se buscó una obra versátil, «se diseñó para que pudiera utilizarse tanto en el altar de la Virgen como en el altar mayor y adaptarse a distintos montajes.»

La obra ha sido realizada sobre un fondo de micado de seda italiana, enriquecido con tisús de distintas tonalidades, hilos metálicos, lentejuelas y pedrería, utilizando siempre técnicas tradicionales de bordado a mano.

El hermano mayor no ocultaba su satisfacción por el resultado, «estoy bastante contento y satisfecho, es el primero y siempre hay cosas que mejorar, pero el resultado ha quedado muy vistoso y, sobre todo, es una auténtica obra artesanal.»

Recuperar un oficio que no debe perderse

José Miguel García planteó la necesidad de preservar el bordado tradicional frente a la mecanización, «me parece muy triste que en un pueblo donde tantas chaquetillas de judío bordaron nuestras abuelas y nuestras madres se esté perdiendo el bordado a mano y se esté sustituyendo por el bordado a máquina.»

Por ello, defendió la continuidad del taller como un espacio de formación y conservación del patrimonio inmaterial, «nosotros vamos a seguir trabajando para que todas esas cosas no se pierdan.»

El hermano mayor anunció además que, aunque concluye su mandato al frente de la cofradía, ya ha trasladado a quienes le sucedan la conveniencia de mantener esta iniciativa, «yo ya he lanzado la pelota para que quien entren mantenga el taller, porque creo que ha sido algo muy positivo para la cofradía.»

Mucho más que una obra artística

Durante la presentación oficial, José Miguel García recordó que detrás de cada puntada existe un importante trabajo colectivo.

Agradeció especialmente la implicación de las hermanas que han dedicado tantas horas al proyecto, «han sido muchas horas de trabajo, muchas puntadas, pero también muchos ratos de convivencia y de compartir.»

Igualmente quiso agradecer el respaldo institucional recibido, «quiero dar las gracias al Ayuntamiento porque sigue apostando por las cofradías y por las actividades culturales. Este trabajo no solo aumenta el patrimonio de la cofradía, sino también el patrimonio de todo el pueblo.»

María Jesús Serrano, “es una obra de arte y un privilegio tener cofradías vivas”

La alcaldesa de Baena, María Jesús Serrano Jiménez, calificó la pieza presentada como una auténtica obra de arte, «es una obra de arte y un privilegio tener cofradías vivas que apuestan por poner en valor nuestra devoción, nuestra fe y también por recuperar la artesanía.»

La regidora subrayó que iniciativas como ésta justifican plenamente el mantenimiento de las líneas de ayudas municipales, «el Ayuntamiento va a seguir apostando por este tipo de iniciativas.»

Serrano recordó que las subvenciones de concurrencia competitiva permiten conservar y ampliar el patrimonio histórico y artístico de las hermandades baenenses, «todas las ayudas que lleguen para el patrimonio cofrade son pocas.»

Asimismo, animó a las cofradías a seguir presentando proyectos, «espero que continúen aprovechando estas convocatorias porque contribuyen a conservar una parte muy importante de nuestra identidad.»

Jesús Joaquín Corredor, “vemos cómo las personas ponen en práctica sus talentos, como nos enseña Jesús en el Evangelio

Por último, decir que el párroco de Nuestra Señora de Guadalupe, Jesús Joaquín Corredor Caballero, al final del acto en el interior del templo, felicitó a todos los participantes por el trabajo realizado y manifestó “vemos cómo las personas ponen en práctica sus talentos, como nos enseña Jesús en el Evangelio.»

Unas palabras que resumían el verdadero sentido de la iniciativa: convertir el arte, la formación y el trabajo compartido en un servicio a la Iglesia y al pueblo de Baena.

Patrimonio para el futuro

El nuevo frontal de altar podrá contemplarse durante las próximas fiestas patronales formando parte de los altares dedicados a la Virgen de Guadalupe.

Pero su valor va mucho más allá del aspecto estético. Representa la recuperación de una técnica artesanal, la transmisión de conocimientos entre generaciones y el compromiso de una cofradía que sigue enriqueciendo su patrimonio.

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