La Cofradía de la Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén de Baena celebra una nueva jornada de formación

Participantes en la Jornada de Formación

La Parroquia de Santa María la Mayor acoge una jornada pedagógica que tiene carácter itinerante y que acerca a los más pequeños a las sedes canónicas, las imágenes y el funcionamiento de la Semana Santa

La cofradía de la Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén “La Borriquita” continúa consolidando su apuesta por la formación de los más jóvenes con una nueva jornada catequética celebrada este año en la Parroquia de Santa María la Mayor de Baena. Una iniciativa que suma ya seis ediciones, ocho años desde su inicio, descontando el parón obligado por la pandemia, y que este año ha reunido a entre 120 y 130 niños de distintos grupos parroquiales.

La actividad, organizada por la conocida popularmente como “La Borriquita”, no se limita a una explicación teórica. Se trata de un recorrido práctico e itinerante por las distintas sedes canónicas de la ciudad, donde los pequeños descubren de primera mano el patrimonio, la historia y el funcionamiento interno de las hermandades.

Charo Lucena, “queremos formar para que la Semana Santa siga viva”

Una de las integrantes de la junta directiva de la Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén, Charo Lucena, explica el origen y la finalidad de esta propuesta pedagógica.

“Llevamos seis años, porque hubo dos de pandemia en los que paramos. Lo que pretendemos es comenzar la Cuaresma con una catequesis de formación, inculcando el conocimiento de las sedes canónicas de Baena, de dónde salen los distintos pasos y cómo participan ellos”, señala.

El formato es rotativo y cada año se desarrolla en un templo distinto. En ediciones anteriores han visitado la Iglesia de Santa Marina, Nuestra Señora de Guadalupe o San Bartolomé, descubriendo detalles que incluso sorprendieron a los propios adultos, “muchos padres nos dicen que había cosas que ni ellos conocían. De eso se trata, de acercar y formar para los días grandes de la Semana de la Pasión”.

Lucena recuerda que la idea surgió cuando decidieron mostrar a los niños cómo se prepara un Domingo de Ramos desde dentro: el montaje del paso, la elaboración de los palmitos, los ensayos. “No es solo salir en procesión, es todo lo que hay detrás, el primer año se quedaron sorprendidos viendo cómo se montaba el paso. Entonces vimos que era muy bonito que se acercasen al día a día de la cofradía”.

La respuesta ha sido tan positiva que el modelo se ha mantenido y ampliado, “queremos que estos conocimientos los trasladen a su vivencia, que luego en casa los compartan con los abuelos o los padres. Eso es fundamental para que el día de mañana nuestra Semana Santa siga viva como está hasta ahora”.

Manuel Jesús Luque, “estamos trabajando con los que en un futuro se van a encargar de nuestra cofradía”.

La jornada cuenta con la colaboración de catequistas y miembros jóvenes de la cofradía, además de vocalías de culto y juventud. Entre los monitores se encuentra Manuel Jesús Luque, quien destaca el enfoque dinámico del taller.

“Estamos trabajando con los que en un futuro se van a encargar de nuestra cofradía. La formación debe empezar desde chiquitos”, afirma. Según explica, el modelo actual permite que los niños estén mucho más cerca de las imágenes y de los propios hermanos mayores. “Ven cómo funciona una cofradía normal y corriente, qué protocolo se sigue, qué se hace en cada momento”.

La curiosidad es una constante durante la actividad, “preguntan mucho, son muy curiosos, se quieren acercar a ver las imágenes desde cerca, les interesan cosas que todavía no saben porque tienen que descubrir muchos aspectos de nuestra Semana Santa”.

Uno de los momentos que más han despertado interés ha sido la explicación ante el Santísimo Cristo del Perdón, donde los pequeños han podido contemplar la imagen a escasa distancia, generando asombro y numerosas preguntas.

Una apuesta de futuro

La invitación se cursa a todos los grupos de catequesis de las parroquias de Baena, reforzando así el carácter abierto de la iniciativa. Tras cada edición, las catequistas trasladan a la organización las impresiones de los niños para ir mejorando y adaptando los contenidos en próximas ediciones.

“Lo tenemos en cuenta para suplir aquello que nos van pidiendo”, explica Luque, quien actúa como guía por las capillas explicando brevemente la historia de cada hermandad, sus imágenes y los días de salida procesional.

Para la cofradía organizadora, se trata de sembrar desde la infancia el amor por la tradición. Como resume Charo Lucena, “trabajar estos momentos con los pequeños es apostar por nuestro gran futuro”.

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