La Cata del Vino Montilla-Moriles celebra su 40ª edición entre la promoción del sector, la innovación y el debate interno

Cata Montilla Moriles de Córdoba 2026

La 40ª Cata del Vino Montilla-Moriles se desarrolla hasta el 26 de abril en la avenida del Alcázar de Córdoba como uno de los grandes escaparates del sector vitivinícola cordobés. Con la participación de diez bodegas y cinco espacios gastronómicos, la cita combina tradición e innovación en un contexto marcado por las dificultades de las últimas campañas y las críticas de parte del sector al modelo actual del evento.

La Cata del Vino Montilla-Moriles alcanza en 2026 su 40ª edición consolidada como una de las citas más relevantes del calendario cordobés. Desde su origen en 1983, el evento ha evolucionado hasta convertirse en un referente del Mayo Festivo, reuniendo a miles de visitantes en torno a los vinos de la denominación de origen.

Este año, la cata repite ubicación en la avenida del Alcázar, en pleno casco histórico, con un formato que apuesta por el pago directo, eliminando los tradicionales tickets, y una oferta que incluye desde los vinos más clásicos hasta nuevas propuestas en experimentación.

El gerente del marco Montilla-Moriles, Enrique Garrido, subrayaba el vínculo con la capital cordobesa, “estamos aquí los que tenemos que estar y afortunadamente siempre con Córdoba, no en vano nosotros vendemos más del 70-80% de nuestra producción en Córdoba y provincia y se lo debemos a Córdoba”.

Garrido, con 20 ediciones a sus espaldas, valoraba positivamente el desarrollo del evento, “este año con muchas novedades, con muchos productos distintos que pueden formar parte en un futuro de nuestra denominación de origen”.

Añadía sobre el momento actual, “este año ha sido un año muy comprometido para la Montilla-Moriles”.

Uno de los objetivos principales de esta edición es acercar el vino a nuevos consumidores, especialmente a los más jóvenes, mediante la incorporación de productos innovadores.

El delegado de Agricultura de la Junta de Andalucía, Francisco Ramón Acosta, destacaba este esfuerzo, “están intentando innovar, acercar los vinos a los gustos de las personas jóvenes”.

Acosta insistía además en la calidad del producto, “no tenemos nada que envidiarle a ningún sector del vino en el mundo” y animaba a la participación, “lo que tenemos que animar a toda la provincia de Córdoba es que se acerque estos días y pueda degustar el trabajo de cientos de miles de familias durante un año entero”.

Por su parte, el alcalde de Montilla, Rafael Llamas, ponía el acento en el cambio de percepción del vino, “yo creo que sabe un poco a optimismo, ¿no? Optimismo, esperanza…”.

Además, destacaba el valor promocional del evento, “es el evento más importante de promoción de nuestro vino en Córdoba”, y apuntaba, “el vino es cultura, el vino crea identidad”.

Un escaparate clave para el sector

Desde las instituciones, se insiste en la importancia de la cata como herramienta de promoción. El diputado provincial Esteban Morales lo explicaba así, “es un evento ya muy consolidado que demuestra que desde la unión puede suponer consolidar la promoción de uno de los mejores productos que tiene la provincia de Córdoba”.

Morales defendía también la celebración en la capital, “es darle una oportunidad a los bodegueros de traer aquí a la capital, traer a un escaparate mucho mayor sus productos” y subrayaba el valor cultural del vino, “tomarse un vino Montilla-Moriles es un disfrute que hay que compartir”.

Las dificultades del sector

La edición de 2026 llega marcada por una menor participación de bodegas, condicionada por una campaña especialmente complicada.

Garrido explicaba, “el año pasado tuvimos una pérdida de cosecha de más del 50%”. +Una situación que ha afectado directamente a la presencia en la cata, como confirmaba el bodeguero Antonio López, “se ha juntado, como decimos en nuestra tierra, el hambre con las ganas de comer”.

López recordaba además las dificultades económicas recientes, “han sido dificultades económicas prácticamente no había liquidez”. No obstante, mostraba confianza en el futuro, “el año que viene seguro que será mejor”.

Problemas fitosanitarios y respuesta técnica

A las dificultades económicas se suman los problemas en el campo, especialmente por enfermedades como el mildiu. La técnica del Consejo Regulador, Ángela Portero, advertía, “tenemos predicciones de que debería salir en estos días” y recomendaba a los viticultores, “hay que estar atentos de estas posibles primeras manchas de mildiu”.

Porrero resaltaba la importancia de la prevención, “tenemos que hacer dos tratamientos justo en estos momentos”.

Críticas al modelo de la cata

Pese al respaldo institucional, la cata también ha generado una fuerte controversia dentro del sector. La Asociación Vino en Rama ha criticado duramente el modelo actual, denunciando problemas estructurales.

Según este colectivo, el formato es “insostenible, inoperante, ineficiente, costoso y deficiente”. Además, lamentan que “se ha convertido en una fiesta de consumo, no en una herramienta de comunicación”.

También denuncian la escasa participación y la ausencia de bodegas de Moriles, señalando que el evento ofrece “una imagen pobre, incompleta y distorsionada”.

Un evento entre la tradición y el futuro

La Cata del Vino Montilla-Moriles continúa siendo una cita clave para el sector y para la promoción de la provincia. La combinación de tradición, innovación y participación ciudadana la mantienen como uno de los grandes eventos del calendario.

Como resumía el propio sector, el objetivo sigue siendo claro: reforzar la identidad, impulsar el consumo y proyectar los vinos de Montilla-Moriles más allá de sus fronteras y en palabras de Antonio López, la invitación queda abierta, “invitaros a todos a degustar todos los mejores vinos de la denominación de Montilla-Moriles”.

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