La Casa de la Cultura Juan Valera reabre sus puertas.

Asistentes a la reapertura de la Casa de la Cultura de Doña Mencia

Con más de 700.000 euros de inversión y una profunda remodelación estructural y funcional, el icónico edificio cultural vuelve a ser punto de encuentro ciudadano. El pintor Antonio Bujalance, protagonista de la exposición inaugural, repite como autor 37 años después de su primera muestra.

La emoción, la historia, el arte y el esfuerzo se fundieron en una misma jornada con motivo de la esperada reapertura de la Casa de la Cultura “Juan Valera” de Doña Mencía. Más de dos años de obras, planificación y trámites han culminado en una transformación integral del edificio, que conserva su esencia original, pero mejora en todos los aspectos: eficiencia energética, accesibilidad, funcionalidad y confort.

En este acto simbólico y cargado de memoria, el pintor menciano Antonio Bujalance fue el encargado de inaugurar una exposición muy especial, repitiendo el mismo gesto que protagonizó hace casi cuatro décadas.

El evento contó con las intervenciones del concejal de Cultura, Vicente Cantero, el alcalde Salvador Cubero, y el propio artista, en el momento que se inauguró la muestra Los tres aportaron miradas complementarias sobre el sentido de esta reapertura, que supone mucho más que un lavado de cara: es una declaración de intenciones para el futuro cultural del municipio.

Un edificio renovado para seguir siendo referente cultural

Desde el hall de entrada hasta la última planta del museo, cada rincón de la Casa de la Cultura ha sido revisado, reformado o mejorado. El concejal de Cultura, Vicente Cantero, explicó a Cancionero con detalle las dos grandes fases de intervención: “se ha actuado sobre el aislamiento térmico, los suelos —que tenían problemas graves de humedad—, ventanas, puertas… En definitiva, toda la envolvente del edificio”, afirmó.
“Después, una segunda subvención nos permitió sustituir todo el sistema de climatización, con equipos modernos, eficientes y que permiten climatizar zonas que antes eran muy deficientes, como los camerinos del teatro, que parecían una sauna”.

Gracias a estas actuaciones, la Casa de la Cultura no solo será más confortable para sus usuarios, sino también más sostenible y menos costosa de mantener. Cantero resaltó también que, pese a la envergadura de la obra, el edificio mantiene su uso original, “aquí sigue la biblioteca municipal, el museo histórico-arqueológico, las salas de exposición, los talleres… No hemos cambiado los servicios, sino que los hemos optimizado”.

Más de 700.000 euros invertidos gracias a dos subvenciones

Una de las claves del éxito de esta intervención ha sido la capacidad del consistorio para acceder a financiación externa. El alcalde, Salvador Cubero, explicó, “para un ayuntamiento como el nuestro, esto habría sido imposible con recursos propios, gracias a dos subvenciones complementarias, hemos podido ejecutar una obra de más de 700.000 euros”.

“Entendemos que hay partes que no se ven: aislamientos, instalaciones en paredes o techos. Por eso queríamos que los vecinos conocieran la profundidad de esta reforma, que va mucho más allá de lo estético”.

Cubero agradeció especialmente la labor de los técnicos municipales y el compromiso de las diferentes delegaciones del Ayuntamiento, destacando la complejidad administrativa del proceso, al tratarse de fondos europeos, “es una obra muy costosa no solo en dinero, también en esfuerzo, en trámites y en tiempo, pero lo importante es que ya está abierta y lista para ser disfrutada por todos”.

Un teatro más accesible y moderno

Una de las joyas de la Casa de la Cultura es su salón de actos, donde se celebran desde funciones de teatro hasta conferencias y actividades escolares. En este espacio también se han introducido importantes mejoras, “antes se pasaba frío en invierno y calor en verano, y la climatización estaba totalmente obsoleta”, explicó el alcalde.
“Ahora, además del nuevo sistema térmico, hemos incorporado un bucle magnético para personas con dificultades auditivas, lo que mejora la accesibilidad y permite disfrutar plenamente de cualquier acto”.

Estas mejoras técnicas convierten al salón de actos en un espacio versátil, inclusivo y adaptado a las necesidades culturales contemporáneas.

Antonio Bujalance, el arte de volver al origen

Si hay un símbolo perfecto para esta reapertura, ese es Antonio Bujalance, artista menciano que ha acompañado a la Casa de la Cultura desde sus inicios. En 1987, fue el encargado de inaugurar la primera exposición del edificio. Y ahora, 37 años después, repite como protagonista con una muestra que mezcla pasado y presente de su obra.

“En aquella primera exposición mostré mis primeros trabajos: paisajes, figuras, dibujos del natural”, recordó Bujalance.
“Ahora traigo una serie de ocho dibujos recientes y algunos cuadros más pequeños al óleo, muchos de ellos más imaginativos que realistas”.

El artista compartió su evolución a lo largo de los años, pasando del paisaje naturalista al paisaje imaginado, “ya no me limito a copiar del natural. Me gusta inventar paisajes desde la altura, desde puntos de vista diferentes, como si miraras desde el cielo hacia abajo. Esa búsqueda de originalidad me motiva”.

Para él, estar presente en esta reinauguración ha sido un honor, “es una satisfacción enorme venir a mi pueblo y exponer aquí. Estoy muy agradecido al Ayuntamiento por contar conmigo en este día tan especial”.

Un espacio para disfrutar desde ya

Con esta reapertura, el Ayuntamiento ha lanzado también una programación cultural especial que se irá ampliando en los próximos meses. Las asociaciones y colectivos locales ya han empezado a solicitar el uso de las instalaciones para sus actividades.

“Queremos que esta Casa de la Cultura vuelva a ser ese lugar vivo y participativo que siempre ha sido. Las condiciones ya están puestas, ahora solo hace falta llenarlo de contenido”, concluyó Salvador Cubero.

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