Presentación de "La gran novela andaluza" en la biblioteca municipal
La Biblioteca Municipal San Bartolomé de Luque reunió a un selecto grupo de asistentes en la presentación de la nueva novela del escritor de Montoro, afincado en Glasgow (Escocia), una historia de intriga.
La Biblioteca Municipal San Bartolomé de Luque acogió la presentación de La gran novela andaluza, el segundo trabajo literario del escritor Fernando León Solís, en un encuentro que reunió a un selecto grupo de asistentes y que permitió conocer de primera mano los entresijos de una obra que combina novela negra, misterio, amistad y memoria.
El acto sirvió también para poner de relieve la apuesta del ayuntamiento de Luque por recuperar el protagonismo de la biblioteca municipal como espacio para la cultura, la lectura y los encuentros con escritores.
Fernando León Solís, natural de Montoro y residente en Glasgow desde 1994, es jefe del departamento de Lengua de una universidad escocesa. Doctor en medios de comunicación y análisis del discurso, ha desarrollado también una trayectoria vinculada a la literatura. En 2019 publicó su primera novela, Descansa y da gracias, y ahora regresa al panorama literario con La gran novela andaluza.
Una novela nacida entre Andalucía y Escocia
Durante la presentación, el propio autor explicó su trayectoria y las circunstancias que le llevaron a establecerse en Escocia, “yo soy de Montoro, pero vivo en Glasgow desde el año 1994, allí me fui a hacer mi doctorado, me hice mi doctorado sobre medios de comunicación y análisis del discurso”.
Lejos de presentar su marcha como una decisión de ruptura con Andalucía, León Solís explicó que su trayectoria profesional fue marcando el camino, “yo no me fui huyendo de nada, sino que se me presentaron así las oportunidades”.
Una doble vinculación geográfica que también está muy presente en su nueva novela, protagonizada por personajes que se mueven entre Andalucía y Escocia.
La gran novela andaluza
La gran novela andaluza arranca cuando un periodista que vive en Edimburgo regresa a su localidad natal, Montoro, con la intención de vender sus propiedades y cerrar una etapa de su vida.
Sin embargo, un episodio inesperado cambia completamente sus planes: un fuerte temporal provoca la aparición de unos huesos. A partir de ese momento comienza una investigación junto a una amiga de la infancia, también periodista, que llevará a ambos a descubrir que sus propias familias están relacionadas con el hallazgo.
El autor resume así el argumento, “la historia, la investigación les lleva a darse cuenta de que sus propias familias están relacionadas con esos huesos que el diluvio había enterrado”.
La novela se convierte así en una reflexión sobre la imposibilidad de desprenderse completamente del pasado y sobre cómo la memoria familiar puede reaparecer cuando menos se espera, “se trata un poco sobre la imposibilidad de alejarse, la idea de que dejar el pasado atrás no es simplemente ir a una notaría a vender tus propiedades”.
Pero también hay espacio para la amistad y la lealtad entre los protagonistas, dos amigos de la infancia que, pese a todo lo que descubren, mantienen una relación profundamente arraigada.
El origen del título.
Uno de los elementos que más llama la atención de la novela es precisamente su título: La gran novela andaluza.
Fernando León Solís reconoce que desde el principio tuvo claro cómo quería denominar su obra. La explicación hay que buscarla en la admiración de los protagonistas por Truman Capote y Harper Lee, autores respectivamente de A sangre fría y Matar un ruiseñor.
Los protagonistas conocen la historia de la amistad entre ambos escritores, que se criaron en Monroeville, Alabama, y deciden trasladar aquella idea a su propio entorno, “son dos personajes que en la infancia son noveleros, son un poco fantasiosos, y quieren escribir la gran novela andaluza”.
La comparación entre Monroeville y Montoro se convierte en otro de los juegos literarios de la novela.
El proyecto de aquellos dos jóvenes, sin embargo, se encuentra con un obstáculo: uno de los padres les prohíbe escribir sobre determinados acontecimientos reales que estaban sucediendo en el pueblo.
Años después, la aparición de los huesos hará que aquella prohibición cobre un nuevo significado, “la gran novela andaluza, que es la gran novela que nunca pudieron escribir y que nunca podrán publicar porque se descubre un secreto que es imposible de hacer público”.
Un thriller para mantener al lector en vilo
El escritor define su segunda novela como un thriller y una novela negra, pero destaca especialmente su ritmo y la capacidad de mantener la intriga hasta el desenlace, “es un thriller que te mantiene en vilo constantemente, tiene un giro final”.
León Solís considera además que, aunque se trata de una historia universal, los lectores andaluces pueden sentirse especialmente identificados con ella, “para nosotros andaluces mucho más, porque primero por el título y segundo porque nos vemos reflejados en toda la trama”.
El autor apuesta por una literatura ágil, sin excesivas descripciones, adaptada también a los hábitos del lector contemporáneo.
De Descansa y da gracias a su segunda novela
El encuentro en Luque permitió también recordar su primera obra, Descansa y da gracias, una novela que, según explicó, nació sin un planteamiento inicial demasiado definido.
El escritor comenzó a escribir y fue dando forma progresivamente a la historia hasta construir su estructura definitiva.
La primera novela abordaba la relación entre realidad y literatura y las consecuencias que puede tener utilizar experiencias y vidas reales como material literario.
En su segundo libro, en cambio, la estructura es más sencilla, “en la primera novela había dos narradores y algunos lectores lo encontraban un poco confuso. Esta es mucho más fácil en su estructura, solamente hay una voz narradora”.
La presentación en Luque
La elección de Luque para presentar La gran novela andaluza tuvo su origen en el contacto entre el autor y la biblioteca municipal.
La bibliotecaria, Marta Ortiz Palmero, conoció la novela, contactó con el escritor y posteriormente realizó una reseña de la obra. La invitación para presentar el libro en Luque fue aceptada por Fernando León Solís con entusiasmo, “yo le agradezco muchísimo a Marta Ortiz Palmero y al alcalde de Luque por haberme invitado a hacer la presentación aquí en Luque”.
De esta forma, la Biblioteca Municipal San Bartolomé se convirtió en un nuevo punto de encuentro entre la literatura y los lectores de la localidad.
El escritor, además, ya mira hacia el futuro. Aunque todavía no existe una tercera novela cerrada, reconoce que le gustaría continuar explorando la relación entre Alberto y Esperanza, los protagonistas de La gran novela andaluza, y seguir jugando literariamente con ese puente entre Andalucía y Escocia.
La apuesta del ayuntamiento por una biblioteca dinámica.
El alcalde de Luque, Francisco Javier Ordóñez, destacó precisamente la importancia de recuperar la actividad de este espacio municipal y convertirlo en un lugar abierto a escritores, lectores, estudiantes y vecinos.
Ordóñez reconoció que, pese a celebrarse la presentación en pleno mes de agosto, la respuesta de los vecinos volvió a ser positiva.
El regidor luqueño subrayó que el objetivo municipal pasa por dotar a la biblioteca de mayor actividad.
En este proceso ocupa un papel fundamental la nueva bibliotecaria, Marta Ortiz Palmero, cuya incorporación está permitiendo impulsar nuevas iniciativas.
El ayuntamiento está trabajando también en la mejora y reorganización de las instalaciones, incluyendo la recuperación de espacios que anteriormente tenían poco uso.
Una de las iniciativas destacadas es la transformación de una zona de la biblioteca en espacio de estudio, especialmente pensado para jóvenes y personas que preparan oposiciones.
El alcalde también destacó la riqueza del fondo bibliográfico existente en la biblioteca y las nuevas donaciones recibidas.
Entre ellas se encuentra una importante aportación de libros procedente de Sevilla, con alrededor de 400 ejemplares, que están siendo clasificados y organizados por la nueva responsable.
La intención es que la biblioteca no sea únicamente un lugar para acudir a buscar un libro, sino un espacio cultural vivo, con actividades, presentaciones, reseñas y participación ciudadana, “al final los edificios públicos están para todos”. subraya Ordoñez.
La presentación en la Biblioteca Municipal San Bartolomé dejó, en definitiva, una doble invitación: leer y recuperar la biblioteca como lugar de encuentro, dos objetivos que el ayuntamiento de Luque pretende seguir impulsando mediante nuevas actividades culturales
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