La Almedina se llena de color, fe y comunidad con la alfombra de serrín por la Virgen del Carmen

Los vecinos y vecinas de la Almedina preparan el Llano de Santa Marina para la fiesta de la Virgen del Carmen

Vecinos y vecinas de todas las edades participan en una noche mágica para confeccionar una alfombra multicolor en honor a la Virgen del Carmen, manteniendo viva una tradición con más de 20 años de historia en el barrio de la Almedina de Baena.

La noche del 15 de julio se transforma cada año en una jornada de ilusión, esfuerzo y convivencia vecinal en la Almedina de Baena. Con motivo de la festividad de la Virgen del Carmen, los residentes se reúnen para decorar las calles con una imponente alfombra de serrín teñido que se extiende a lo largo de unos 100 metros en el llano de Santa Marina.

«Lo estamos pasando muy bien», confiesa Conchi, Sánchez presidenta de la asociación de vecinos de la Almedina, Aunque reconoce que el trabajo cada año cuesta más, también asegura que la ilusión por mantener viva la tradición sigue intacta: “Llevo más de 20 años en esto, pero ya va pesando… Aunque seguiré ayudando mientras pueda”.

La preparación comienza días antes, pero es durante la noche cuando el barrio se activa completamente. Cerca de 80 personas colaboran colocando el serrín de colores —amarillo, rojo, azul y albero—, delimitando figuras como margaritas, formas geométricas y motivos religiosos. “Es un trabajo duro, pero precioso. Todo a mano alzada”, explica Jesús Morales, secretario de la asociación, delineante y diseñador de la alfombra, quien cada año adapta su diseño a los colores disponibles que regala el municipio de Valenzuela.

No es solo la alfombra lo que decora el Llano de Santa Marina, también se engalana con flores de papel, banderines, luces y adornos que las vecinas preparan durante semanas. “La calle se queda preciosa, y lo hacemos con mucho cariño”, comenta Jesús, destacando la implicación de familias enteras, incluidos los más pequeños.

Las tareas se prolongan hasta bien entrada la madrugada, y no faltan ni el chocolate ni el desayuno al amanecer para quienes aguantan hasta el final. Pero también hay vigilancia: varios vecinos, entre ellos Conchi, se encargan de proteger la alfombra de posibles desperfectos causados fundamentalmente por el posible viento.

El Ayuntamiento colabora con materiales como velas, carteles y el serrín, además del concierto de The Sound Garage del viernes anterior a la fiesta, pero el corazón del evento sigue siendo el esfuerzo vecinal. “Esto es del pueblo, para el pueblo”, repiten varios asistentes.

La procesión de la Virgen del Carmen que, en su onomástica, el miércoles, 16 de julio, recorrerá la alfombra creada con tanto esmero, se ha convertido en uno de los momentos más esperados del año en la Almedina de Baena. “Cada vez viene más gente. A las siete de la mañana ya hay personas esperando para verla”, dice emocionada otra vecina.

Una noche de arte efímero, fe y comunidad, donde el serrín cobra vida y transforma la calle de la Almedina en un tapiz de devoción y tradición.

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