La alcaldesa de Baena recibe a los niños saharauis y a las familias de acogida de ‘Vacaciones en Paz”

Alcaldesa, padres de acogida y niños saharauis

El Ayuntamiento recibe a los menores participantes en esta iniciativa solidaria. La Asociación de Amistad con los Niños del Pueblo Saharaui destaca la importancia de mantener el programa y reclama nuevas familias de acogida.

El Ayuntamiento de Baena ha recibido a los niños y niñas saharauis que durante este verano han participado en el programa ‘Vacaciones en Paz’, una iniciativa que permite a menores procedentes de los campamentos de refugiados saharauis pasar los meses de julio y agosto con familias de acogida y disfrutar de unas condiciones de vida y atención sanitaria que no tienen habitualmente en su lugar de origen.

La alcaldesa de Baena, María Jesús Serrano, quiso agradecer públicamente la solidaridad de las familias participantes y destacó la importancia de que los menores puedan disfrutar de “un espacio de convivencia familiar, de disfrute de las vacaciones, de aprendizaje” y de los servicios públicos de la localidad.

Serrano subrayó además el compromiso municipal con este programa, “todo lo que sea apoyar a la infancia, apoyar para que los niños y niñas del mundo tengan un futuro mejor y un futuro más justo y en paz, desde luego es una gran labor que debemos hacer las administraciones públicas”.

La alcaldesa aseguró que el Ayuntamiento seguirá colaborando con la Asociación de Amistad con los Niños del Pueblo Saharaui de Córdoba y con las familias de acogida, con el objetivo de que Baena continúe siendo “un pueblo de acogida”. 

Tres familias baenenses han acogido este verano a niños.

Por parte de la asociación intervino Beatriz Sánchez, técnica de la Asociación de Amistad con los Niños del Pueblo Saharaui de Córdoba, quien agradeció la colaboración del Ayuntamiento y, especialmente, la de las familias acogedoras.

Sin las familias de acogida este programa no se podría llevar a cabo”, señaló Sánchez, que explicó que los menores pasan dos meses fuera de los campamentos del desierto para recibir una alimentación adecuada, revisiones médicas y disfrutar de unas vacaciones en mejores condiciones.

Los sacamos dos meses del desierto, del desierto más duro del planeta, para pasar unas vacaciones en paz”, afirmó, defendiendo la continuidad del programa hasta que los menores puedan regresar a su tierra en unas condiciones de libertad y normalidad.

En Baena han participado este verano tres familias de acogida, aunque tanto la asociación como las propias familias animan a más vecinos de la localidad y de la comarca a incorporarse al programa en próximas ediciones. 

Las vivencias de los padres de acogida

Una de las familias participantes es la de Inma Muñoz, quien reclamó una mayor implicación ciudadana para que más niños puedan disfrutar de esta experiencia, “pedimos ayuda para que los próximos años vuelvan a venir a Baena muchísimos más niños del Sáhara”.

También ofreció su experiencia Antonio Ariza, padre de acogida que lleva cinco años recibiendo en su hogar a la misma niña, “para nosotros es como una más de la familia, yo la he tratado siempre igual que a mi hijo”.

Ariza recordó que los primeros momentos no fueron fáciles para la menor, que llegó con apenas ocho años y muy asustada por encontrarse en un entorno completamente desconocido. Con el paso de los días, sin embargo, consiguió integrarse plenamente.

El padre de acogida animó a otras familias a dar el paso, “yo le diría que se animen, porque es una experiencia que no van a olvidar nunca”, aseguró, destacando no solo lo que las familias pueden aportar a los menores, sino también todo lo que reciben de ellos. 

Atención médica y actividades durante el verano

Además de disfrutar de la convivencia familiar y de las actividades de ocio, los menores reciben durante su estancia controles médicos y atención a diferentes necesidades sanitarias.

Antonio Ariza explicó que muchos de los niños llegan con problemas de visión, audición o de piel debido a las condiciones en las que viven durante el resto del año, “aquí cuando llegan ya se les hace una revisión médica completa en Córdoba”, explicó, señalando que posteriormente reciben la atención que necesitan y las vacunas correspondientes.

Durante su estancia en Baena, los niños también han podido disfrutar de la piscina, el parque, actividades de verano y excursiones, además de viajes a la playa. 

La opinión de los niños.

Los propios protagonistas valoraron de forma muy positiva su estancia en la localidad. Entre sus recuerdos destacan especialmente la convivencia con las familias de acogida y las actividades realizadas durante el verano.

Preguntados ¿qué es lo que más les gusta de Baena?, uno de los menores respondió, “me encanta ver la piscina, el parque infantil, el campamento de verano”.

La experiencia familiar ocupa también un lugar destacado entre sus recuerdos. Al ser preguntados por lo mejor que se llevan de su estancia, la respuesta fue unánime, “la familia”.

Otro de los pequeños resumió su agradecimiento con unas palabras dirigidas tanto a las familias como al conjunto de España, “muchas gracias por todo, a todos, a mi familia y a España”.

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