Ofrenda Floral
La Iglesia Conventual de San Francisco acogió el sábado, 31 de enero, un emotivo acto tras la eucaristía de acción de gracias, con palabras cargadas de memoria, fe y gratitud, que marcaron el inicio oficial del centenario de la reorganización de la cuadrilla en 1926
La 8ª Cuadrilla de Judíos de la Cola Negra ha dado comienzo a los actos conmemorativos del centenario de su reorganización, una efeméride que se prolongará a lo largo de todo el año y que arrancó oficialmente el pasado sábado 31 de enero, a las 20:00 horas, en la iglesia conventual de San Francisco, tras una eucaristía de acción de gracias.
La misa estuvo oficiada por el consiliario de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, a la que pertenece la cuadrilla, el sacerdote Francisco Salvador Flores Hidalgo, y contó con la presencia del hermano mayor de la cofradía, Javier Valbuena Atenciano, el hermano mayor de la Real Archicofradía de Nuestra Señora del Rosario y Santísimo Cristo Resucitado, Alfonso Rodríguez Polo, el presidente de la Agrupación de Cofradías, Juan Carlos Roldan Sillero y hermanos mayores Semana Santa de Baena, así como de la alcaldesa de Baena, María Jesús Serrano.
“Hoy nos hemos reunido aquí para dar gracias”
En el acto tomó la palabra el cuadrillero presidente de la 8ª Cuadrilla, Javier Triguero Pozo, quien visiblemente emocionado por el sentido de esta celebración, “hoy nos hemos reunido aquí para celebrar el centenario de la reorganización de la cuadrilla, que partía allá por 1926 con un único objetivo: dar gracias.
Triguero quiso expresar, en primer lugar, su gratitud al señor, “por haber sido la luz que ha guiado nuestros pasos y tierra fértil donde germinan con vigor todo tipo de semillas, sin olvidar nunca a su madre, fiel imán de la protección y el amor”.
Recordó también las palabras pronunciadas días antes en la presentación del logotipo y el cartel del centenario, obra de Elena Monroy Díaz, a quien la cuadrilla mostró públicamente su agradecimiento. “No olvidad que somos cofrades y que nuestras raíces están ligadas a la Iglesia, siendo miembros activos de ella, que procesamos una fe y una devoción con nuestros titulares que se hacen sonido y color en las próximas fechas”, señaló.
El cuadrillero puso en valor el papel de quienes han sostenido la cuadrilla a lo largo del tiempo, “dar las gracias a todos aquellos que llevaron el timón y trabajaron por esta cuadrilla con orgullo reflejados en estas velas que figuran en el altar”, afirmando que no solo se refiere a cuadrilleros y tenientes, “sino a familiares, esposas, hijos, vecinos y amigos que, junto con sus directivas, afrontaron la ardua labor de mantener nuestra cuadrilla viva en tiempos difíciles”.
En un momento especialmente emotivo, tuvo palabras para su familia, “a ellos todo mi respeto y mi gratitud, y en especial a mi padre, mi madre y mi abuela”.
Cerró su intervención con un mensaje de compromiso y solidaridad, “pido a todos, dentro de su competencia, instituciones públicas, cofradías, cuadrilleros y hermanos, que ayudemos a quienes lo necesiten y sigamos trabajando con humildad para dejar a las generaciones futuras una Semana Santa igual o mejor que la que hoy disfrutamos”.
Un acto “entrañable” que quedará para la historia
Posteriormente, en declaraciones a los medios, Javier Triguero reconoció la carga emocional del momento. “Claro que me he emocionado, son muchos recuerdos cuando trabajas por una cuadrilla en la que han trabajado tanto mi padre, mi madre, mi abuela y mucha gente allegada”.
Definió la jornada como “muy entrañable” y destacó que “no todos los años se cumplen 100 años de la reorganización de una cuadrilla”. “Estas imágenes y estas palabras quedarán, y algún día alguien las verá y dirá lo que se hizo en los cien años de la reorganización”, afirmó con orgullo.
Durante el acto se entregaron entre 36 y 37 reconocimientos, entre ellos a cuadrilleros/as de la cola blanca y negra, miembros del cabildo de la cofradía, la alcaldesa y el consiliario. Además, avanzó que los próximos actos incluirán un certamen fotográfico especial del centenario, dedicado exclusivamente a imágenes de la cuadrilla, y que el cierre del año conmemorativo tendrá lugar el 24 de octubre, con una misa de acción de gracias en la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, segunda sede canónica.
Javier Valbuena, “este centenario no sea solo motivo de celebración, sino de compromiso con las nuevas generaciones”.
El hermano mayor de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Javier Valbuena Atenciano, en su intervención, subrayó la dimensión histórica y emocional del aniversario.
“Hablar de este año es hablar de muchas mañanas de frío, del toque del tambor que se lleva en la sangre y de abrazos que se repiten cada primavera”, expresó.
“Hoy damos gracias por permitirnos ser custodios de este día tan especial”.
Valbuena recordó a quienes hace un siglo reorganizaron la cuadrilla, “no solo reorganizaron una cuadrilla, forjaron una familia que ha sabido resistir el paso del tiempo”, destacando que su legado “permanece vivo en cada toque y en cada salida”.
Tuvo un recuerdo especial para los hermanos fallecidos, “aunque ya no estén, su toque sigue resonando en nuestra memoria”, y animó a que este centenario “no sea solo motivo de celebración, sino de compromiso con las nuevas generaciones”.
En declaraciones posteriores, calificó el acto como “sencillo, pero con mucho contenido, muy emotivo y muy solemne”, y dio a conocer el detalle entregado por la cofradía: un cordobán repujado en cuero con el escudo de la cofradía, que sin duda alguna quedará expuesto en el cuartel de la 8ª cuadrilla como reconocimiento de la cofradía.
María Jesús Serrano, “quiero reconocer el esfuerzo, el trabajo y el legado que han dejado todos los antepasados.”
La alcaldesa de Baena, María Jesús Serrano, puso en valor tanto la tradición cofrade como el papel del Ayuntamiento en la conservación del patrimonio religioso y artístico del municipio.
“Enhorabuena y felicidades por mantener viva esta tradición, este legado, esta fe y este saber estar de la octava cuadrilla de judíos de la cola negra dentro del marco de nuestra Semana Santa”, señaló
Serrano recordó que la octava cuadrilla es una de las más emblemáticas de la turba. “Como ya dije el día que se presentó el logotipo de este centenario, la octava cuadrilla de judíos de la cola negra es una cuadrilla emblemática dentro de nuestra Semana Santa”, destacando el esfuerzo colectivo que ha posibilitado llegar hasta nuestros días.
Reconoció expresamente el trabajo de generaciones anteriores, “quiero reconocer el esfuerzo, el trabajo y el legado que han dejado todos los antepasados, todos los que hoy están aquí y todos aquellos que con su constancia transmitieron los valores que hoy tiene esta cuadrilla”, subrayando que supieron enseñar “la importancia del judío dentro de nuestra Semana Santa, pero también del judío cofrade, que tiene que cumplir con los protocolos, las normas y los instrumentos que rigen nuestra Semana Santa para garantizar el buen desarrollo de los desfiles procesionales”.
En su intervención tuvo un recuerdo especial para la figura de Antonio Triguero, histórico cuadrillero de la octava, “no podemos olvidar que esta cuadrilla es una gran familia”, afirmó, incidiendo en quien “durante 38 años estuvo al frente de la cuadrilla en un momento complejo y supo relanzarla, revitalizarla y convertirla en una cuadrilla emblemática dentro de la turba de judíos de la cola negra y de la Semana Santa en general”.
La alcaldesa trasladó también un mensaje dirigido a los jóvenes, “tenemos una responsabilidad, que es poner en valor el legado y la historia, pero también conservar lo que nos han dejado nuestros antepasados para el presente y para las generaciones futuras”, insistiendo en que ese compromiso es clave para mantener viva una Semana Santa “única, con color, con sonido y con unas singularidades y peculiaridades que han hecho que sea considerada de Interés Turístico Internacional”.
Posteriormente, María Jesús Serrano fue preguntada por Cancionero por los programas y proyectos relacionados con la Iglesia Conventual de San Francisco, sede canónica de la cofradía. En este sentido, explicó que la titularidad del templo corresponde al Obispado, pero subrayó la colaboración permanente del Ayuntamiento.
“La iglesia es propiedad del Obispado y las actuaciones o rehabilitación que se haga en estas dependencias corresponde a la propia diócesis, pero el Ayuntamiento colabora con la Iglesia y con el párroco en todo aquello que necesita”, indicó.
La alcaldesa recordó además que la iglesia conventual de San Francisco es un Bien de Interés Cultural, lo que implica una coordinación constante con otras administraciones. “Tenemos que remitir los informes que nos solicita la Junta de Andalucía, siempre en coordinación con el Obispado, porque son sus técnicos los que deben realizar también los informes y las indicaciones correspondientes”, explicó.
Asimismo, señaló que el Ayuntamiento está actuando como mediador ante distintos problemas surgidos en el entorno del templo. “También estamos ayudando en un inmueble de la calle San Francisco que tiene problemas de saneamiento, y como no puede ser de otra manera, el Ayuntamiento está aquí para ayudar al párroco, a la Iglesia y a la cofradía en todo aquello que necesiten”.
Por último, María Jesús Serrano expresó el compromiso municipal con la conservación del templo, “estamos buscando fondos para colaborar junto con el Obispado en la rehabilitación de las pinturas y de la iglesia de San Francisco, porque es un emblema para todos los baenenses, unos por fe y otros por el valor artístico que tiene y que posee”.
Un recorrido por cien años de historia
En el acto se hizo un recorrido histórico a cargo de un miembro de la Junta Directiva, que repasó los momentos más relevantes de la cuadrilla desde sus orígenes en el siglo XIX, su consolidación definitiva en 1926, las etapas de dificultad, las figuras claves que evitaron su desaparición y el crecimiento vivido en las últimas décadas.
Una vela simbólica recordó a todos los cuadrilleros que han formado parte de la historia de la octava, “a los que estuvieron, a los que están y a los que nos acompañan desde el cielo”.
Ofrenda floral al Nazareno
El acto finalizó con una ofrenda floral en el camarín donde se encuentra la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, así como el resto de imágenes que participan en la estación penitencial del Viernes Santo por la mañana. En la ofrenda participaron el consiliario Francisco Salvador Flores Hidalgo, el hermano mayor Javier Valbuena, el cuadrillero, Javier Triguero y la alcaldesa María Jesús Serrano.
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