José Rafael Ruiz Arrebola emociona y hace reflexionar en Baena con su pregón de Semana Santa.

Autoridades y organizadores con el pregonero de la Semana Santa de Baena 2026

La cuaresma baenense ha vivido un fin de semana cargado de actividades cofradieras, alcanzando uno de los momentos de mayor carga emocional con el pregón de José Rafael Ruiz Arrebola, que, según autoridades y protagonistas, combinó emoción, memoria y compromiso social. Desde la visión científica hasta la vivencia cofrade, el pregonero ofreció un mensaje profundo que ha suscitado valoraciones muy positivas por su originalidad, su estructura y su carácter reivindicativo.

El acto, celebrado en el Teatro Liceo de Baena, contó con la presentación del pregonero por parte de su hermana, Lola Ruiz, quien recordó que José Rafael Ruiz Arrebola nació en 1966, inició su camino cofrade en la Hermandad del Prendimiento y como judío coliblanco de la segunda cuadrilla —que ayudó a reorganizar—, además de destacar su brillante trayectoria como catedrático de Química Orgánica en la Universidad de Córdoba y su reciente repercusión por el hallazgo del vino más antiguo del mundo.

El pregón de la Semana Santa de Baena de José Rafael Ruiz Arrebola, no ha sido un relato convencional, sino un viaje emocional por la memoria, la vivencia personal y el compromiso social.

El pregonero articuló su discurso en torno a los recuerdos y a la esencia más humana de la tradición, evocando escenas cotidianas que forman parte del alma cofrade baenense, “ese olor del pellejo mojado, ese olor a ajonjolí, esos recuerdos hacen que la gente se vea reflejada”.

Desde esa mirada íntima, Ruiz Arrebola construyó un relato en el que la Semana Santa aparece como algo más que una celebración religiosa, un espacio de convivencia, identidad y transmisión generacional. Así lo expresó cuando apuntó que “la Semana Santa de Baena no es solo una celebración, sino un encuentro verdadero, donde las diferencias se difuminaban y lo esencial emerge”.

El pregonero insistió en el valor de lo colectivo, del “calor humano” que nace en torno al tambor, las procesiones y los cuarteles, “es allí, en el calor humano que brota entre el desfile, donde se comprende que la Semana Santa es convivencia, es familia elegida por voluntad y afecto”.

Pero el discurso fue más allá de la nostalgia. Ruiz Arrebola introdujo una clara dimensión social, convirtiendo el pregón en un altavoz para reivindicar avances y señalar retos pendientes, especialmente en materia de igualdad, “la igualdad real no es una meta alcanzada, sino un proceso vivo”.

Puso en valor el papel de la mujer en la Semana Santa, “hoy las mujeres no solo están presentes, caminan al frente, redoblan, pregonan, dirigen y sostienen con la misma pasión”.

El pregón también miró hacia el presente y el futuro, destacando el reconocimiento de la Semana Santa de Baena como Fiesta de Interés Turístico Internacional, “este reconocimiento es fruto de siglos de historia y del esfuerzo de generaciones que han mantenido viva nuestra identidad”.

Culminó con una llamada a la unidad y al compromiso colectivo, “que cada golpe de tambor sea un recordatorio de que somos una sola comunidad”.

Un pregón diferente y completo

Tras la intervención, la alcaldesa de Baena, María Jesús Serrano, definió el pregón como “magnífico, diferente”, subrayando especialmente la capacidad del pregonero para unir ciencia y emoción, “ha conjugado su profesión de científico con la fe, los sentimientos y la pasión”.

También destacó su estructura y su recorrido por las cofradías, “ha narrado perfectamente toda nuestra Semana Santa con un detalle minucioso”.

Además, puso el acento en su dimensión social, “ha hecho una reivindicación del papel de la mujer y de la igualdad real y efectiva”.

Por su parte, el presidente de la Agrupación de Cofradías, Juan Carlos Roldán, valoró la originalidad del enfoque, “le ha dado un enfoque muy distinto, incorporando incluso la física y la química a la vivencia cofrade”.

Roldán incidió también en el mensaje final, “ha sido un compendio de vivencias y de reivindicación hacia una sociedad más justa”.

En la misma línea, Juan Laguna Navarro, párroco de Santa María la Mayor, destacó la capacidad comunicativa del pregonero pese a su perfil científico, “una persona de ciencia también puede emocionar y transmitir desde lo literario”.

Subrayó la importancia del mensaje social, “son palabras necesarias que espolean nuestras conciencias”.

Un pregón con identidad propia

El propio Ruiz Arrebola explicó tras el acto cuál era su intención desde el inicio, “quería que fuera reivindicativo, porque cuando veo una injusticia intento luchar contra ella”.

Confesó cuál era su mayor aspiración, “que la gente se sintiera identificada, que dijera ‘eso lo he vivido yo’”.

Ese objetivo parece haberse cumplido. Su pregón, definido como un diálogo entre fe y ciencia, ha conseguido conectar con el público desde lo emocional, pero también desde la reflexión.

Un discurso que no solo ensalza la tradición, sino que invita a pensarla, a cuidarla y a proyectarla hacia el futuro. Un pregón, en definitiva, que estuvo estructurado en tres actos, combinó de forma original ciencia y evocó con gran carga emocional la vivencia de la Semana Santa de Baena desde la infancia, defendiendo valores como la igualdad, el papel de la mujer y la convivencia, y reivindicando una Semana Santa abierta, sin dueños y con vocación de futuro.

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