José Miguel García, “cada año la ofrenda floral a la Virgen de Guadalupe va a más, y eso es gracias al pueblo de Baena”

Chicos y chicas participantes en la ofrenda floral a la patrona de Baena

El hermano mayor de la Cofradía de Nuestra Madre y Patrona la Virgen de Guadalupe, José Miguel García, destaca la masiva participación en la tradicional ofrenda floral, celebrada en la capilla de la Patrona en la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe. Flores, oraciones y devoción llenaron el templo.

Llevamos una jornada muy atareada, porque gracias a Dios han sido muchos los devotos de la Virgen que se han acercado desde muy temprano a presentar su ofrenda en forma de flor”. Con estas palabras describía José Miguel García, hermano mayor de la Cofradía, el ambiente vivido durante la jornada de ofrenda floral en honor a la Virgen de Guadalupe, Patrona de Baena.

La capilla se convirtió desde primera hora en un continuo ir y venir de fieles. Uno de los momentos más emotivos del día llegó a las siete de la tarde, cuando un nutrido grupo de niños, no solo pertenecientes a la cofradía, sino también de toda la localidad, acudió con flores en mano para ofrecerlas a la Virgen. “Siempre es muy bonito, la capilla llena de niños con sus flores preparados para presentárselas a la Virgen”, comentó

Aunque el hermano mayor confesó no poder dar cifras exactas, el volumen de flores entregadas fue notable: “No me preguntes por números porque no te lo puedo decir… solo que hemos tenido que reponer ramos que teníamos en la puerta de entrada a media mañana porque nos hemos quedado sin ellos”. La cofradía, como cada año, habilitó un punto de venta de flores a las puertas del templo para quienes olvidaron llevarlas desde casa.

Sobre los tipos de flores que se han ofrecido, detalló que hubo de todo: “Mucho lisiantum, mucho lilium, rosas, claveles, y también nardos, que, aunque este año han venido menos, siguen siendo muy característicos de este tiempo. Dan un aroma muy especial a esta capilla”.

Presencia de hermandades y grupos parroquiales

Durante la jornada también se acercaron numerosas cofradías y hermandades, tanto de gloria como sacramentales y de pasión. Algunas son habituales desde hace años, otras se suman por primera vez, pero todas “vienen con oraciones, con peticiones en forma de flores”, apuntó García. Entre las visitantes, destacó especialmente la presencia de la cofradía de la Virgen de la Cabeza de Palma del Río, que mantiene una relación estrecha con la hermandad baenense: “Tenemos ahí unos vínculos de amistad precisamente por la Virgen, las cosas de la Virgen”, afirmó.

Uno de los grupos más fieles a esta cita es el grupo de teatro de la parroquia, que cada año participa en la ofrenda floral. “Desde su formación no han faltado nunca. Cómo no van a acercarse a la Madre cuando tanto tenemos que deberle todos”, subrayó García.

Destino de las flores

Todas las flores ofrecidas durante el día tendrán un destino especial: formarán parte del exorno floral a la Virgen. Según explicó el hermano mayor, se trata de una tarea laboriosa que se realiza durante la noche, y que implica desmontar ramos, clasificar por tipos y colores, y montar cuidadosamente toda la ornamentación: “Nos queda una noche larga, pero creo que esta idea fue muy acertada. Es una pena que tantas flores se marchiten sin usarse y así están cerca de la Virgen, que es lo que la gente quiere”.

Aunque la mayoría de las flores se destinan a la imagen de la Patrona en su capilla, la cofradía también prepara algunos ramos especiales para el altar principal, aunque “normalmente son encargados por la propia hermandad y van aparte”.

Con la ofrenda floral, la devoción de Baena hacia su Patrona se hace visible en cada pétalo. José Miguel García cerraba sus palabras con una reflexión llena de gratitud y sentido común: “El pueblo de Baena viene a traerle su ofrenda en forma de flor. Y esa flor, además de ser un gesto de cariño, sirve para acompañarla más de cerca”.

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